
Los 32 países de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) liberarán 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas de emergencia para compensar el impacto en los mercados derivado del conflicto en Oriente Próximo y el cierre del estrecho de Ormuz.
La decisión se tomó por unanimidad y supone «la mayor liberación de reservas de petróleo de emergencia en la historia de nuestra agencia», según explicó su director, Fatih Birol.
La cantidad supera el doble de la anterior intervención récord de la agencia al comienzo de la guerra de Ucrania, cuando liberó 182 millones de barriles de crudo.
La medida extraordinaria refleja el impacto que está teniendo en la economía global la guerra iniciada por EEUU e Israel y que ha hecho del estrecho de Ormuz un campo de batalla estratégico.
Después de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán y la respuesta del país persa, los flujos de petróleo, gas y otras materias primas a través del estrecho «prácticamente se han detenido», explicó Fatih Birol.
Como alternativa, los oleoductos a través de Arabia Saudí han pasado de transportar de uno a siete millones de barriles diarios hacia el mar Rojo, según la empresa estatal Aramco. También la salida de buques desde Emiratos Árabes Unidos puede compensar en parte el bloqueo de Ormuz, pero aún no llegan a los 15 millones de barriles diarios y otros 5 millones de productos derivados del petróleo que circulaban por él antes de la guerra –alrededor del 25% del comercio mundial de crudo por vía marítima–.
El Gobierno de India aseguró que cerca del 70% de sus importaciones de crudo provienen ya de rutas alternativas fuera del estrecho de Ormuz, frente al 55% que se registraba anteriormente.
Sin más almacenamiento disponible, los productores de petróleo de Oriente Próximo han comenzado a reducir la producción.
Por todo ello, Birol subrayó que lo más importante para restablecer la estabilidad de los flujos de petróleo y gas «es la reanudación del tránsito a través del estrecho de Ormuz».
Los miembros de la AIE mantienen actualmente unos 1.200 millones de barriles de reservas de emergencia, además de otros 600 millones de barriles en inventarios de la industria por obligación gubernamental.
Pese a la medida de la Agencia, el barril de petróleo de Brent para entrega en mayo subió un 4,76% y se situó ligeramente por debajo de los 92 dólares al cierre de la sesión en Londres si bien llegó a superar en los últimos días los 115 dólares.
La ONU describe el estrecho de Ormuz como «uno de los cuellos de botella marítimosmás críticos del mundo». Registró una media de 129 viajes diarios entre el 1 y el 27 de febrero. En cambio, el 28 de febrero, día en el que EEUU e Israel lanzó junto a Israel la ofensiva contra Irán, el número de trayectos se redujo a 81; cayó a 20 y 10 en los dos días siguientes y no ha vuelto a alcanzar los dobles dígitos desde entonces.
La batalla de Ormuz puede desencadenar también una crisis humanitaria. La Organización de la ONU sobre el Comercio y Desarrollo (Unctad) alertó de que «podría incrementar los costes de los alimentos e intensificar las presiones sobre el coste de la vida, especialmente para los más vulnerables».
El punto débil para que EEUU siga la guerra
Para EEUU y su aplastante superioridad militar, Ormuz puede suponer el punto débil por el que sufriría consecuencias económicas que le impiden prolongar la guerra.
Donald Trump amenazó con atacar Irán «20 veces más fuerte» si detiene el flujo de petróleo en este paso, después de que Teherán asegurara que no permitirá que «ni un litro de petróleo» atraviese Ormuz en beneficio de EEUU, Israel o sus socios, y que cualquier buque vinculado a ellos será un «objetivo legítimo».
La Guardia Revolucionaria iraní prometió que dejaría paso libre a los buques de «cualquier país árabe o europeo que expulse a los embajadores israelíes y estadounidenses de su territorio».
A su vez, el comandante de las fuerzas navales de la Guardia Revolucionaria, el general Ali Reza Tangsiri, recalcó ayer que cualquier buque que desee atravesar el estratégico estrecho de Ormuz debe obtener permiso de Irán.
«¿Les dieron seguridades a los barcos para cruzar el estrecho de Ormuz? Eso hay que preguntárselo a las tripulaciones de los buques Express Rome y Mayuree Naree, que confiaron en promesas vacías, ignoraron las advertencias (...), pero quedaron atrapados», escribió Tangsiri.

El Ejército iraní anunció que alcanzó con proyectiles los buques Express Rome y Mayuree Naree, con banderas de Liberia y Tailandia, respectivamente, tras ignorar las advertencias de su fuerza naval en el estrecho de Ormuz
Un buque granelero de propiedad griega también fue alcanzado ayer por un proyectil de origen desconocido, según el diario “Naftemporiki” de Grecia. Desde el 28 de febrero, la agencia de Operaciones Comerciales Marítimas de Reino Unido (Ukmto) ha registrado 17 incidentes que afectaron a barcos alrededor del estrecho.
La Armada estadounidense ha rechazado casi a diario las solicitudes de las industrias petrolera y naviera para escoltas militares, alegando un riesgo demasiado alto de ataque iraní.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, reconoció que la Marina de EEUU no ha escoltado a ningún petrolero después de que el secretario de Energía, Chris Wright, eliminara una publicación de X en la que había afirmado que sí se había protegido un buque con éxito, mensajes contradictorios que están sirviendo para agitar aún más el mercado energético.
El presidente francés, Emmanuel Macron, que había anunciado la escolta militar del comercio marítimo por este paso, reconoció ayer que «no se cumplen las condiciones» para hacerlo.
El Ejército de EEUU redobló la amenaza y pidió a los civiles que eviten las instalaciones portuarias que usa Irán, que consideró «objetivos legítimos» si se emplean con fines militares.
Por otra parte, la ONU pidió a todas las partes «exenciones para nuestros suministros humanitarios».
La ONU
El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución contra «los ataques atroces» de Irán contra Bahrein, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudí, Emiratos y Jordania, que no menciona los bombardeos de EEUU e Israel que originaron el conflicto. China y Rusia se abstuvieron.
Redes sanitarias
En los 12 días de guerra se han registrado al menos 43 ataques contra las redes sanitarias del Líbano e Irán, en los que han muerto 24 personas y 29 resultaron heridas, denunció la OMS, que recordó que el conflicto ha causado más de 1.300 muertes en Irán, 570 en el Líbano y 15 en Israel.
Von der Leyen rectifica
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dio un paso atrás al afirmar que la UE «siempre defenderá» los principios de la Carta de Naciones Unidas y el Derecho Internacional, dos días después de que defendiera que el bloque «ya no puede confiar» en un sistema internacional basado en reglas.
Mundial de fútbol
La selección iraní de fútbol no participará en el Mundial que comenzará en junio en EEUU, México y Canadá, ya que no ven garantizadas las condiciones de seguridad. «Nos han impuesto dos guerras en nueve meses y miles de nuestros ciudadanos han muerto», recordó el ministro de Deportes, Ahman Donyamali.
Israel quiere continuar la guerra «sin límite»
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, aseguró que la ofensiva militar contra Irán «continuará sin límite de tiempo» hasta que se logren «todos los objetivos» y se consiga «la victoria en la campaña». «Seguiremos actuando para aplastar al régimen y sus objetivos estratégicos en Teherán y en todo Irán, día tras día, objetivo tras objetivo», afirmó el ministro.
Mientras tanto, el presidente de EEUU cree que la guerra acabará «pronto» porque «prácticamente no queda nada que atacar» en el país. Donald Trump sostiene que la ofensiva «va viento en popa», la califica como una «excursión» y asegura que «hemos causado más daño del que creíamos posible». Trump ofrece objetivos cambiantes según el momento y no ha ofrecido un cronograma claro ni la duración que puede tener el conflicto, dejando la puerta abierta a proclamar una victoria en cualquier caso.
Pero para Irán es un conflicto existencial. «La única forma de poner fin a esta guerra, desencadenada por el régimen sionista y EEUU es reconocer los derechos legítimos de Irán, el pago de indemnizaciones y garantías internacionales firmes contra futuras agresiones», defendió el presidente iraní, Masud Pezeshkian.
El Ejército de EEUU, con 50.000 efectivos desplegados en Oriente Medio, señaló que el martes bombardeó Irán «casi cada hora» y destruyó «los últimos cuatro» buques de guerra Soleimani, los más grandes del país. También reivindicó haber aniquilado «su base industrial de defensa», así como «múltiples buques de guerra», incluyendo 16 barcos minadores.
Pese a la narrativa estadounidense, Irán aseveró haber lanzado durante la madrugada su oleada de ataques «más dura y devastadora», que golpeó un centro de comunicaciones israelí en el sur de Tel Aviv, además de centros militares en Jerusalén y Haifa.
A su vez, el Ejército israelí lanzó otra oleada simultánea de ataques «a gran escala» contra Irán y, sobre todo, contra Beirut, tras registrar el lanzamiento de decenas de cohetes por parte de Hizbulah.

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