NAIZ

Afganistán ataca con drones por primera vez un centro militar de Pakistán

Afganistán ha afirmado este sábado que ha atacado con drones un centro militar en Islamabad, en lo que sería la primera vez que un aparato de este tipo alcanza la capital de Pakistán, en plena escalada de un conflicto que se agrava desde hace semanas.

Efectos de uno de los ataques de Pakistán sobre Kabul.
Efectos de uno de los ataques de Pakistán sobre Kabul. (AFP)

Un centro militar de Pakistán ha sido atacado por Afganistán con drones, lo que supone un nuevo paso en el enfrentamiento que mantienen ambos países.

«En continuación de las operaciones de represalia ‘Radd-al-Zulm’ (Rechazo a la Opresión), la tarde del viernes las fuerzas aéreas del Emirato Islámico atacaron un importante centro militar del régimen militar paquistaní, conocido como ‘Hamza», en la zona de Faizabad de Islamabad», ha señalado un comunicado afgano.

El ataque se produce después de que Pakistán lanzara el jueves de madrugada nuevos bombardeos contra varios puntos dentro de Afganistán, incluida la capital y zonas del sur del país, en una ofensiva que según la ONU dejó al menos cuatro muertos y catorce heridos.

Distintas versiones de los efectos

Según el Gobierno de facto afgano, aeronaves no tripuladas han impactado en el cuartel de mando y otras instalaciones dentro de un complejo militar en Islamabad, situado a pocos kilómetros de Rawalpindi, donde se encuentra el cuartel general del Ejército paquistaní, y causó «graves pérdidas humanas y financieras».

El ala de medios del Ejército paquistaní ha asegurado más tarde que los drones han sido interceptados antes de alcanzar sus objetivos, aunque los restos de los aparatos han causado al menos cuatro heridos, entre ellos dos niños.

De acuerdo con Pakistán, los menores han resultado heridos en la ciudad de Quetta, en Baluchistán, mientras que otros dos civiles han sufrido lesiones en Kohat y Rawalpindi tras la caída de fragmentos de los drones.

Islamabad ha acusado a los talibanes de intentar «infundir miedo en la población» con el lanzamiento de drones rudimentarios y de presentarse como víctimas mientras «atacan activamente a civiles a través de sus representantes terroristas y sus drones».

Tanto Kabul como Islamabad han reiterado en varias ocaciones que están preparados para un enfrentamiento prolongado en la frontera y han advertido de represalias ante cualquier ataque a su soberanía.

«La operación de Pakistán ‘Ghazab-lil-Haq’ continuará hasta que los talibanes afganos aborden la preocupación central de Pakistán con respecto al terrorismo que se origina en suelo afgano (...) No retrocederemos ante tales provocaciones», ha añadido la nota paquistaní.

La actual escalada entre ambos países se intensificó el pasado 22 de febrero, cuando Pakistán lanzó ataques contra presuntas bases insurgentes en territorio afgano, acusando a Kabul de permitir la presencia de grupos armados que operan contra el Estado paquistaní desde el otro lado de la frontera, una acusación que los talibanes niegan.

Según la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA), los enfrentamientos transfronterizos han causado al menos 75 civiles muertos y 193 heridos en Afganistán desde finales de febrero, en su mayoría mujeres y niños.