Aitor Agirrezabal
Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad

Global Sumud sigue intentando romper el bloqueo de Gaza, también con un convoy terrestre

Un convoy terrestre que ya recorre el norte de África con 50 camiones con ayuda humanitaria, 20 casas móviles y 10 ambulancias se ha sumado a la Flotilla con el objetivo de romper el bloqueo sobre Gaza. En la iniciativa terrestre participa una activista vasca.

Imagen del convoy de 2025, que fue retenido en Libia y oligado a volver.
Imagen del convoy de 2025, que fue retenido en Libia y oligado a volver. (Hasan MRAD | Europa Press)

Mientras el bloqueo continúa, la iniciativa Global Sumud sigue por mar, con siete vascos a bordo de la flotilla, y también por tierra, con una activista vasca que se encuentra en Libia para unirse al convoy que ya recorre el norte de África. 

El convoy terrestre, según ha explicado esta activista a NAIZ, cuenta con 50 camiones con ayuda humanitaria, 20 casas móviles y 10 ambulancias para entregar ayuda en Gaza. «Llamamos a la puerta con insistencia, exigiendo que nos dejen entrar», explica.

La iniciativa que viaja por tierra está liderada principalmente por organizadores del Magreb y África. «Este liderazgo refleja la clara comprensión de que, si bien nuestra solidaridad está inequívocamente con el pueblo de Gaza y Palestina, la lógica genocida del sionismo representa una amenaza más amplia para la justicia, la paz y la libertad en el continente africano y más allá».

Ya el año pasado pusieron en marcha una iniciativa similar, encabezada por sindicalistas tunecinos, con el objetivo de dirigirse al cruce de Rafah y entregar de ayuda humanitaria. El convoy partió de Argelia y a él se unieron solidarios de Mauritania, Marruecos, Argelia, Túnez y Libia. En este último país fueron detenidos y obligados a regresar. 

Un año más tarde, la iniciativa terrestre, se ha sumado a la Global Sumud Flotilla con el objetivo de trasladar ayuda humanitaria hasta Gaza. «Mientras nuestros compañeros en la flotilla esperan en puertos turcos, cientos de delegados de más de 30 países se han reunido en Libia para preparar la próxima misión», explica la activista vasca a NAIZ. De hecho, algunos de quienes abandonaron la iniciativa marítima se han sumado ahora a la terrestre. «Cruzar estas fronteras tiene una labor profundamente política», señala.

La joven vasca que forma parte del convoy sitúa esta acción bajo el paraguas de otras iniciativas similares que se han producido en las últimas décadas. «Refleja una larga historia de convoyes terrestres anticoloniales, como la misión de 1959 desde la recién independizada Accra para protestar contra la estación de pruebas nucleares en el desierto argelino bajo dominio francés».