La tensión del primer encierro ya ha quedado atrás. Los toros gaditanos de Fuente Ymbro han cumplido con su tradición de los últimos años y han completado el viaje de corrales a corrales sin pegar una sola embestida, txintxo-txintxo.
Esa tendencia se ha advertido desde la primera arrancada en Santo Domingo. Uno de los morlacos ha corrido muy tirado a la derecha pero sin fijarse en ninguno de los mozos que caían a su paso, más bien esquivándolos. Uno ha sido volteado por la pura inercia de la carrera, sin que el morlaco hiciera nada por él.
El mayor peligro ha estado en un punto habitual: 10-20 metros más allá de la curva de Estafeta. Un par de grupos de corredores se han quedado atrapados en la parte izquierda y el toro que abría la manada ha levantado la camiseta a uno de ellos, pero sin cornada.
Los cabestros han ido en cabeza hasta el final, por lo que los ávidos de oler asta se han quedado con las ganas. Todavía les quedan siete días.
Tres personas han sido trasladadas al hospital, ninguna por cornada. Una de ellas sufre un traumatismo craneal, otra una contusión en la pierna y la tercera una contusión en el pie.
Los Fuente Ymbro han deslumbrado por su pelaje. Dos de ellos eran jaboneros, ‘blancos’ para entendernos: Taranto, de 595 kilos, e Improvisado, de 610, el más pesado de la manada. Había un negro bragado meano, Fanfarrón (585); dos negros listones, Manirroto (570) y Escribiente (575); y un negro sin ‘pecas’, Botellero (570).
En este 7 de julio se han estrenado un par de medidas novedosas. Los corredores han podido entrar en el recorrido un cuarto de hora más tarde que antes, hasta las 7.30, lo que ahorra 15 minutos de nervios. Ahora lo hacen por una sola entrada, la de la Plaza del Ayuntamiento. Y ha entrado en vigor la prohibición de quedarse en el ruedo cuando llegan los toros, que habrá que ver cómo se cumple y cómo se sanciona en caso contrario.
Heridos
El balance provisional de heridos lo ha dado el consejero de Salud, Fernando Domínguez, desde el Hospital Universitario.
Según ha explicado, un varón de 25 años ha sufrido un traumatismo craneal en Mercaderes y ha llegado consciente al hospital. Se trata de un estadounidense de 61 años cuyo pronóstico es leve.
Además, otro corredor, de entre 18 y 25 años, ha sufrido una contusión en la pierna (traumatismo en la extremidad inferior izquierda) en el tramo de Espoz y Mina. En este caso el herido es un joven de 20 años, de Segovia, cuyo pronóstico es también leve.
Un tercero, con contusión en el pie, ha sido trasladado al hospital desde el tramo de Telefónica. Se trata de un hombre de 34 años, de Mallabia, con un esguince en el tobillo izquierdo. Su pronóstico es leve.
Además, ha habido una cuarta solicitud de asistencia que se ha recibido desde el interior de la plaza de toros. Se trata de una contusión con deformidad atendida en el lugar, que no ha requerido traslado hospitalario.
El consejero de Salud ha valorado como «más bien tranquilo» este primer encierro.

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