Aitor Agirrezabal
Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad

Tampoco Burnham aceptará un segundo referéndum en Escocia: «Está fuera de toda discusión»

«Tendremos que estar de acuerdo en que no estamos de acuerdo», ha sentenciado el nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, tras reunirse en Glasgow con el ministro principal escocés, John Swinney. «Un nuevo referéndum está fuera de toda discusión».

Burnham y Swinney se han reunido en Glasgow.
Burnham y Swinney se han reunido en Glasgow. (Alastair GRANT | AFP)

Desde que David Cameron firmase en 2012 el acuerdo para un referéndum de independencia en Escocia, han pasado por el número 10 de Downing Street seis nuevos primeros ministros. Theresa May, Boris Johnson, Lizz Truss, Rishi Sunak, Keir Starmer y, ahora, Andy Burnham. Y todos ellos han rechazado ofrecer a los escoceses una nueva opción para decidir su futuro.

El último ha sido Burnham, que ha dejado «fuera de toda discusión» la opción de entregar a Edimburgo los poderes para organizar una nueva consulta, algo indispensable según dictaminó la Corte Suprema británica. Lo ha hecho después de reunirse con el premier escocés, John Swinney, antes de la ceremonia de apertura de los Juegos de la Commonwealth que se celebran en Glasgow.

Downing Street ha emitido un comunicado en el que señala que ambos abordaron cómo pueden «colaborar más estrechamente para construir un modelo de descentralización que mejore la vida de los ciudadanos en toda Escocia». Así, el nuevo primer ministro británico le habría expresado a Swinney su convicción de que «una mayor descentralización podría marcar una diferencia real para ayudar a las comunidades de todo el Reino Unido a reindustrializarse», y «celebró la disposición del primer ministro escocés a participar en ese proceso».

Así, Burnham ha centrado su discurso en una mayor devolución de poderes y ha descartado la posibilidad de celebrar un nuevo referéndum de independencia. «Está fuera de toda discusión». De hecho, lo ha calificado como «impensable», ya que «desviaría nuestra atención del crecimiento económico y de la ayuda a las familias para afrontar el coste de la vida». 

Swinney ha coincidido con el 'premier' en trabajar «de forma constructiva para mejorar la vida de las personas en Escocia», pero ha incidido un mensaje en redes sociales en que esa relación «debe construirse sobre la base del respeto al derecho de Escocia a elegir su propio futuro».

«Tendremos que estar de acuerdo en que no estamos de acuerdo», ha sentenciado Burnham.

Descentralización como eje de su discurso para Escocia y Gales

Desde que asumiese el poder, Burnham ha repetido la idea de descentralizar ciertos poderes con el fin de reactivar la economía. El premier había sugerido que quería llevar el poder «más abajo», directamente hacia ciudades y comunidades locales de Escocia y Gales. Esa formulación fue interpretada por el SNP y Plaid Cymru como una intención de que Westminster pudiera financiar o conceder competencias directamente a autoridades locales, sin pasar por los parlamentos descentralizados.

Ante la polémica suscitada, Burnham ha subrayado que no actuará al margen del Parlamento escocés. Así, mantiene su proyecto de reformar el sistema territorial británico y «fortalecer» el poder local, pero durante su reunión con Swinney ha querido dejar claro que «no pretende pasar por encima del Parlamento escocés ni establecer una relación directa entre Westminster y los ayuntamientos escoceses que menoscabe las competencias de Holyrood».