
El actor Orlando Bloom ha abierto, dos días antes de su inauguración, la llegada de las estrellas a Zinemaldia, aunque ha dejado a sus fans con ganas de autógrafo.
Con gorra y gafas de sol, el intérprete británico ha bajado del coche que lo traía a Donostia desde el aeropuerto de Bilbo y se ha limitado a saludar con la mano a quienes le esperaban en el exterior del hotel María Cristina.
Pese a los «Orlando, please, please, please» que le han dirigido algunas fans, Bloom, que vestía camiseta blanca, camisa beige y cazadora y pantalones azul marino, ha saludado al director del festival, José Luis Rebordinos, y ha entrado al hotel, ante la decepción de quienes le esperaban, menos personas de las habituales, quizá por lo adelantado de su llegada.
Bloom ha viajado a Donostia para presentar ‘Bucking Fastard’, el nuevo largometraje del director alemán Werner Herzog, quien recibirá este viernes el Premio Donostia a toda su trayectoria en la gala de apertura de Zinemaldia.

Zupiria dice que en las fiestas del Carmen los agredidos fueron los ertzainas

Hasta seis agentes de la Policía Local de Santurtzi redujeron violentamente a Ander Sáenz

Anulado el decreto del euskara en el sector público, a demanda de Vox y por cuestión de forma

Sánchez apela a la «sensibilidad» de la patronal ante la interpelación de EH Bildu para avanzar
