Asier Robles
Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad

Sare lleva a las calles las «112 razones» de cara a la movilización del 9 de enero

Sare ha iniciado en Bilbo una serie de actos de cara a la manifestación del 9 de enero, bajo el lema ‘Helmuga denak etxera’. Ha recordado que 112 presos (95 de EPPK y 17 fuera del colectivo) permanecen en prisión y reclama avanzar hacia el fin de las excepcionalidades penitenciarias.

Comparecencia de Sare en la Plaza Arriaga de Bilbo.
Comparecencia de Sare en la Plaza Arriaga de Bilbo. (Oskar MATXIN EDESA | FOKU)

Con la manifestación del 9 de enero en el horizonte, Sare ha iniciado este martes una serie de dinámicas que recorrerán las capitales vascas bajo el lema ‘Helmuga denak etxera’. Lo hará junto a asociaciones, organizaciones sindicales y agentes de los ámbitos de la cultura, el deporte, la universidad y el asociacionismo. 

Durante la presentación en la Plaza Arriaga de la capital vizcaina, la organización ha reivindicado el carácter colectivo de su trayectoria, ha llamado a extender sus demandas y ha subrayado que hay «112 razones que nos interpelan a continuar este trabajo que iniciamos hace más de 12 años». 

«Son los presos y presas que hoy, en diferentes situaciones penitenciarias, mantienen su privación de libertad, aliviada en varios casos mediante la aplicación de diferentes modalidades de cumplimiento, aunque, en la mayor parte de los casos, por el tiempo cumplido, el abono de la responsabilidad civil y su comportamiento interno, deberían estar en sus casas, tras más de 15 años desde el final de ETA», han señalado los portavoces Bego Atxa y Joseba Azkarraga.

De los 112 presos contabilizados por Sare, 95 de ellos forman parte de EPPK, mientras que 17 no forman parte del colectivo.

Sare señala que 73 se encuentran en tercer grado o en segundo grado con aplicación del artículo 100.2, mientras que 39 no han pisado la calle, según sus propios datos. La organización considera que la situación de estas últimas personas requiere «un esfuerzo específico». 

«Estos datos permiten situar nuestra reivindicación en su verdadera dimensión. No hablamos únicamente de una cuestión del pasado ni de una reivindicación abstracta: hablamos de personas que continúan privadas de libertad y de una serie de excepcionalidades que aún se mantienen y que, a nuestro juicio, deben llegar a su fin», han indicado, recordado también la situación de 13 personas exiliadas y tres deportadas, «a las que suma a sus reivindicaciones sobre el retorno a casa». 

«Reconocer lo conseguido, completar el camino»

La red ciudadana sostiene que se han producido avances en los últimos años, especialmente desde la transferencia de las competencias penitenciarias a la CAV, pero ha puntualizado que «los avances no nos impide ver todas las dificultades que aún tenemos por delante».

Así, ha señalado que seguirán denunciando las excepcionalidades que aún se aplican a las presas y presos vascos.

En este sentido, han recordado que se siguen produciendo recursos de la Fiscalía y de la Audiencia Nacional española «dirigidos a impedir decisiones adoptadas por las Juntas de Tratamiento y por la Administración Penitenciaria vasca». 

«Estamos hablando de personas que llevan décadas privadas de libertad y cuya evolución penitenciaria debería ser valorada desde el conocimiento directo de su situación. No consideramos razonable que quienes están a 500 kilómetros de distancia y sin conocer esa evolución puedan seguir obstaculizando, mediante recursos, las decisiones adoptadas por quienes sí conocen su realidad», han expresado. 

«Cerrar una etapa»

Por todo ello, Sare ha querido poner de manifiesto «la necesidad de avanzar y poner fin a una situación que no puede perpetuarse si queremos hablar realmente de una sociedad en convivencia».

Así, ha situado estas reivindicaciones dentro de lo que denomina su «recta final», con la intención de «cerrar una etapa» y avanzar hacia un escenario «en el que las movilizaciones permanentes dejen de ser necesarias». 

«Desde Sare queremos seguir sumando voluntades y fortaleciendo una reivindicación que tiene un objetivo claro: que las razones que dieron lugar a nuestro nacimiento vayan quedando definitivamente encauzadas y que podamos avanzar hacia una verdadera convivencia», ha concluido.

La iniciativa continuará este miércoles, día 23, en Baiona; el 24 en Gasteiz, y el día siguiente en Iruñea y Donostia.