GAIAK

A nadie le amarga un dulce

Tras más de cinco décadas horneando dulces, creo que me he ganado a base de garroticos la oportunidad de presentar mi candidatura, y es que no es fácil conseguir que carlistas, abertzales, socialistas, regionalistas y turistas coincidan en una misma cola sin discutir.

Beatriz, la amona de las pastas. (EXPRAI)

Queridos iruindarras, soy Beatriz, Beatriz la de las pastas. Creo que esa es la mejor forma de presentarme, ya que muchos no me conocéis, pero seguro que todos habéis probado mis garroticos.

Un pajarico me ha contado que he sido incluida en la sección del txupinazo imposible. Al principio me entristeció un poco pensar que no me tenéis cariño. No entendía el porqué. He dedicado mi vida a venderos dulces desde el otro lado del mostrador de la pastelería de Estafeta. He visto a niños hermosos pegar sus caricas al escaparate y crecer hasta convertirse en muy buenos mozos.

Tras varios días dándole vueltas al asunto, al fin lo vi claro. Siempre he tratado a mis clientes con amor y las colas, tanto en Estafeta como en Curia, han ido en aumento con el paso de los años, reuniendo a personas de diferentes edades, valores, ideas y orígenes. Así que igual el motivo de que me descarten como candidata es justo ese.

Si me presentase, la gran mayoría votaríais a mi favor; no existiría debate. Los demás no tendrían ningún tipo de posibilidad, por lo que la votación no tendría sentido. En otras palabras, la competición no tendría gracia porque mi victoria sería aplastante.

Ya decía mi madre que el que tiene vergüenza ni come ni almuerza, y tras tantos años empaquetando pedidos, ya va siendo hora de que me toque comer algo a mí también. Por eso aprovecho este espacio para presentar mi candidatura.

Estas son las razones por las que creo que debería lanzar el próximo txupinazo:

Para empezar, mi negocio lleva ya más de 50 años en el centro de Iruñea, así que no hay persona en esta ciudad que no conozca mis garroticos. Son tan famosos que se han vuelto un símbolo local y una parada obligatoria para los turistas. Los guías pasan por delante de la pastelería a diario, rodeados de rubicos y peregrinos bien majos. Seguro que hasta ellos votarían por mí si pudieran.

En segundo lugar, creo que tantas prisas y pantallicas os están amargando la vida y mi experiencia me ha demostrado que las penas con dulces son menos. Es cierto que ya no trabajo en el mostrador de la pastelería, pero, si lanzo el txupinazo, me aseguraré de que Asun y Lourdes añadan 2 o 3 garroticos extra a vuestros pedidos durante los sanfermines.

Por último, mis dulces han estado presentes en desayunos, cumpleaños, oficinas, comidas familiares… Qué menos que concederle a vuestra amona de las pastas el reconocimiento de iniciar las fiestas.