NAIZ
PARÍS

Hallan la segunda caja negra del avión siniestrado en los Alpes

El fiscal de Marsella y encargado de la investigación sobre el siniestro de Germanwings, Brice Robin, ha anunciado el hallazgo de la segunda caja negra del avión, según recoge France TV.

Gendarmes e investigadores trabajan en la zona donde se estrelló el avión. (Anne-Christine POUJOULAT/AFP PHOTO)
Gendarmes e investigadores trabajan en la zona donde se estrelló el avión. (Anne-Christine POUJOULAT/AFP PHOTO)

La segunda caja negra del A320 de la aerolínea Germanwings que se estrelló en los Alpes franceses el pasado día 24 ha sido encontrada por los investigadores.

Esta segunda caja negra, que contiene el registro de los parámetros de vuelo del avión, fue encontrada por los gendarmes que desde hace diez días trabajan en el lugar del accidente donde murieron los 150 ocupantes del vuelo que unía Barcelona con Düsseldorf.

A la espera de ser entregada a las autoridades judiciales, la caja negra se encuentra en el cuartel general de campaña situado en la localidad de Seyne-les-Alpes, a proximidad del lugar del drama, según fuentes de la investigación citadas por Efe.

La segunda caja negra deberá completar los datos obtenidos de la primera, encontrada el día mismo del siniestro, y que contiene las grabaciones registradas en la cabina del avión.

De las mismas se desprende, según indicó el fiscal de Marsella, Brice Robin, que el copiloto, Andreas Lubitz, se encerró en la cabina de pilotaje cuando el comandante se ausentó para ir al baño y puso el avión en descenso hasta que se estrelló en el macizo de los «Trois Évêches».

El fiscal indicó que todo apunta a que Lubitz lo hizo de forma voluntaria.

El estudio de la segunda caja negra, que recaerá en los expertos de la Oficina de Investigación y Análisis (BEA), permitirá corroborar la versión de los hechos que se desprende de la primera.

Desde el día mismo del accidente, la búsqueda de la segunda caja era una de las prioridades de los investigadores, pero la violencia del accidente del avión, que se estrelló contra la roca a 700 kilómetros por hora, la mantuvo muy escondida entre los restos de fuselaje.