Imanol  Intziarte

Mikelen Txokoa, otro altavoz desde Altza por la verdad del caso Zabalza

Murió ahogado en el Bidasoa al intentar huir, dice la versión oficial vigente. Se lo llevó la Guardia Civil a Intxaurrondo, tal día como hoy hace 35 años. Iniciativas como Mikel Zabalza Herri Ekimena no han dejado de recordarle y reclamar que se diga la verdad.

El recuerdo a Mikel Zabalza ha estado presente en Altza un año más, coincidiendo con el aniversario de su arresto. (Jagoba MANTEROLA / FOKU)
El recuerdo a Mikel Zabalza ha estado presente en Altza un año más, coincidiendo con el aniversario de su arresto. (Jagoba MANTEROLA / FOKU)

«Para esta hora ya estaba muerto». Es jueves, mediodía del 26 de noviembre de 2020. Hace 35 años, sobre las dos de la madrugada y muy cerca de este lugar, el parque de Jolastokieta, en el barrio donostiarra de Altza –y en otros lugares–, la Guardia Civil llevó a cabo una redada en la que arrestó a un total de seis jóvenes.

Cinco de ellos –Patxi Zabalza, Aitor Zabalza, Idoia Aierbe, Ion Arretxe y Manuel Vizcay– narraron posteriormente haber sido objeto de brutales torturas, que les dejarían secuelas físicas y sicológicas. El último, Mikel Zabalza, no pudo hacerlo. Su cadávez apareció una veintena de días más tarde en el río Bidasoa.

Como cada año, Mikel Zabalza Herri Ekimena ha recordado estos hechos y ha denunciado que sigue sin reconocerse oficialmente lo que una inmensa mayoría de este país ha tenido claro desde el minuto uno, que el joven de origen navarro, conductor de la compañía de autobuses de Donostia, falleció en un oscuro calabozo del cuartel de Intxaurrondo, y no al tratar de huir en un paraje cercano a Endarlatsa. Verdad, justicia y reparación. «El caso se ha abierto, investigado y cerrado en un insoportable ambiente de impunidad», han denunciado.



El pasado martes tuvo lugar en Tomasene Kultur Etxea una mesa redonda sobre «Mujer y tortura», con la participación de Kristina Gete, Miren Azkarate y Leire Gallastegi. Un recuerdo a Idoia Aierbe, entonces novia de Mikel Zabalza y que falleció hace dos años. El próximo 12 de diciembre, será homenajeada con una marcha a pie entre Herrera y Bidebieta. Ese mismo año, en marzo de 2018, murió el escritor Ion Arretxe, quien dejó su testimonio en ‘La sombra del nogal’.

Una semana más tarde, el 19 de diciembre al mediodía, se instalará un mural en Altza Kasko, junto al frontón, donde hace años que una escultura recuerda al fallecido. Un espacio que se bautizará como Mikelen Txokoa y una iniciativa que, 35 años después, ha conseguido por fin el beneplácito y el respaldo del Ayuntamiento de Donostia, después de que anteriores dibujos cayeran tapados bajo el paso del rodillo. La obra artística se está pintando sobre unos paneles que ese día serán instalados sobre la pared.



Un paso más en un camino que Mikel Zabalza Herri Ekimena piensa seguir recorriendo para que aflore a la superficie la verdad de lo acontencido aquel 26 de noviembre de 1985.

Auritz-Burguete y Orbaitzeta

Tampoco faltarán los actos en recuerdo a Mikel Zabalza en Nafarroa. Este sábado, en la casa de cultura de Auritz/Burguete, se darán cita representantes del Gobierno foral, de diversos partidos políticos, entidades locales y de agentes sociales. Será con aforo reducido debido a la pandemia, pero se retransmitirá por Ahotsa.info.

Cada año, en el domingo más cercano, se celebra además un homenaje frente al monumento que se encuentra junto a su casa natal, en Orbaitzeta. En esta ocasión «realizaremos una ofrenda floral colectiva acercándonos en coche hasta el monolito que está en la Fábrica de Armas. Queremos evitar aglomeraciones, por lo tanto, poner una flor en el monolito será nuestro gesto de solidaridad con la familia de este año».  

Se quiere así rememorar lo acontecido el día de su funeral, el 18 de diciembre de 1985, cuando «infinidad de tractores y coches recorrían las carreteras del valle, en un acto espontáneo y emotivo, y pasábamos por delante de su casa para solidarizarnos con su familia».