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Prisión permanente para el hombre que mató a Pujana e internamiento siquiátrico a la coautora

La prisión permanente revisable ha sido decretada por vez primera en Gipuzkoa para el hombre que mató a la joven Aintzane Pujana en Aizarnazabal. La coatura del crimen ha sido enviada a internamiento siquiátrico y recibe también una condena de diez años de cárcel.

Rastreos de la Ertzaintza en busca del cuerpo en Aizarnazabal en enero de 2021.
Rastreos de la Ertzaintza en busca del cuerpo en Aizarnazabal en enero de 2021. (Gorka Rubio | Foku)

El autor de la muerte de Aintzane Pujana en Aizarnazabal ha sido condenado a prisión permanente revisable además de a penas que suman seis años de cárcel por la muerte de esta joven donostiarra.

Se trata de la primera ocasión en la que un acusado es condenado a prisión permanente revisable en Gipuzkoa.

La otra coacusada, autora material confesa de las puñaladas que acabaron con la vida de Pujana, ha sido condenada a no más de 20 años de internamiento en un centro psiquiátrico y a 10 años de prisión.

La sentencia de la Audiencia de Gipuzkoa, a la que ha tenido acceso EFE, le aplica la eximente incompleta de alteración psíquica y el atenuante de confesión.

El cadáver de Pujana fue descubierto el 4 de enero de 2021 por unos operarios que trabajaban en una zona de matorrales cerca del río Urola a su paso por Aizarnazabal.

Veredicto del jurado

El jurado popular del juicio había declarado culpables al hombre y a la mujer acusados, en un fallo adoptado por unanimidad el pasado 23 de octubre.

En el mismo se consideraba «culpables de asesinato» a los acusados, para los que el fiscal solicitaba, por primera vez en Gipuzkoa, prisión permanente revisable aunque, finalmente, retiró la petición para ella, autora confesa del crimen, por el trastorno límite de personalidad que padece.

En su veredicto, el jurado consideró «probado» que ambos acusados gestionaban, «de manera colaborativa», los servicios de prostitución prestados por Pujana, en contra de la voluntad de la joven. Además, el jurado señala que ambos colocaron bridas a Pujana, a la que la acusada acuchilló siguiendo las órdenes del acusado, sin que la víctima pudiera defenderse debido a su estado de embriaguez, para evitar que «denunciara otro delito».

Por otro lado, el jurado consideró que no obra informe psiquiátrico, ni testimonio, que demuestre que la acusada fuera víctima de «un miedo insuperable» al acusado, que le llevara a hacer lo que hizo, pero sí que el consumo «continuado de tóxicos agrava» la patología mental que padece.