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Donostia

Desalojado el instituto de Martutene, el Ayuntamiento solo realoja a la mitad en La Sirena

El desalojo del centenar de personas que residían en el instituto de Martutene se ha materializado. La mayoría han dejado el edificio por propia voluntad ante la amenaza, mientras el Ayuntamiento anuncia que la mitad se realojarán en el albergue La Sirena. Cuatro detenidos y protesta por la tarde.

El antiguo instituto de Martutene, esta mañana.
El antiguo instituto de Martutene, esta mañana. (Gorka RUBIO | FOKU)

El desalojo de las 111 personas que pernoctaban y residían en el antiguo instituto de los Agustinos de Martutene estaba fijado para este jueves, 4 de diciembre. Ante la amenaza de desahucio, la mayoría de los ocupantes han ido abandonando el edificio en la tarde-noche del miércoles y a primera hora de esta mañana por su propia voluntad, sin esperar a un desalojo violento por parte de la Policía. Representantes de Harrera Sarea que trabajan y asisten a estas personas en situación de vulnerabilidad han acudido al lugar para acompañarles y ofrecerles su apoyo. 

A primera hora de la mañana, el alcalde de Donostia, Jon Insausti, ha señalado en Euskadi Irratia que alrededor de medio centenar de estas personas serán realojadas en el albergue La Sirena, que permanecía cerrado y solo se abre para personas sin techo cuando las condiciones meteorológicas son especialmente adversas y cuando hay temperaturas extremas.

Desde Harrera Sarea han aclarado que ese recurso habitacional se abrió «ayer muy tarde; avisaron a algunas de las personas que habitaban aquí muy tarde y todo el traslado se hizo a través de los voluntarios de los movimientos sociales, bajo la lluvia. A algunas personas les avisaron para ir al recurso de la Sirena, pero otras también fueron allí y se quedaron fuera».

Además, han asegurado que «no ha habido visitas individualizadas, no ha habido una salida escalonada como dijo el alcalde, hemos sido los movimientos sociales los que hemos ayudado a todas estas personas».

En ese sentido, han pedido que «acojan a todas las personas que han dormido aquí, no solo a algunas, ya que muchas se han quedado en la calle». Así, han mencionado las «otras 400 personas que se quedan en situación de calle en Donostia» y han reclamado que «sigan poniendo medios y que todo se haga con más coordinación». Han saludado que se haya «conseguido abrir La Sirena», pero han dejado claro que «ha sido gracias a la presión de los movimientos sociales. Basta con saber que la llamada fue ayer a la tarde-noche, sin tiempo a organizar este desalojo escalonado que había estado diciendo el alcalde durante toda la semana».

«Era su hogar»

En las declaraciones a los medios presentes, las representantes de Harrera Sarea han insistido en su crítica a la actuación municipal: «Aquí había personas jóvenes que llevaban más de dos años viviendo. Aunque no son condiciones de vivir, al final era su hogar, el sitio donde lo habían construido y habían puesto lo mejor posible, y donde han estado viviendo con la mayor dignidad posible. Es desolador ver que no tienen dónde ir, no tienen cómo llevar las cosas... Les preguntabas ‘dónde vas a ir’ y la respuesta era ‘no sé, me están echando de todos los sitios’... es muy duro».

Ese es, según han explicado, «el día a día que tenemos con las personas en situación de calle», y no entienden «por qué no se ha alojado a todas estas personas y no se ha hecho de otra forma y con otro tacto».

Operativo policial y cuatro detenidos

El operativo policial previsto para el desalojo ha incluido al menos 15 dotaciones de la Ertzaintza, que se han presentado en el lugar pasadas las 9.00 y han obligado a todos los periodistas e integrantes de los colectivos sociales a alejarse, «de muy malas formas y a empujones», según las reporteras allí presentes. Han acordonado el acceso principal y precintado el edificio y registrado los alrededores. Para entonces, el edificio ya estaba prácticamente vacío.

También se han colocado en torno al edificio efectivos de la Policía Municipal y cinco vehículos de la Policía española, con agentes de la brigada de Extranjería, así como una ambulancia y un dron que ha sobrevolado el área.

La Ertzaintza y la Policía española han identificado a las personas que se encontraban en el lugar.
La Ertzaintza y la Policía española han identificado a las personas que se encontraban en el lugar.

El Departamento de Seguridad de Lakua ha precisado que en total han sido localizadas en el lugar una decena de personas que o bien han salido voluntariamente o bien han abandonado el viejo colegio ante la presencia policial sin que se haya producido ningún tipo de incidente.

La Policía española ha identificado a un total de nueve personas; pasadas las 10.30 se ha llevado detenidas a tres de ellas, y hacia la 13.00 otra más. A otras cinco les han dejado entrar al edificio a recoger sus objetos personales, no así las tiendas de campaña que tenían dentro. Hacia las 12.00 del mediodía el edificio de Martutene, ya deshabitado, ha sido registrado por la Ertzaintza y se han iniciado los procedimientos de cierre del edificio; también han llegado a la zona excavadoras. 

Las representantes de Harrera Sarea han censurado que este operativo coordinado entre las fuerzas policiales «deja en situación más vulnerable a las personas que están en situación administrativa irregular a causa de la Ley de Extranjería», ya que durante los dos primeros dos años no pueden trabajar. «No están en la calle porque quieren sino porque no hay otro recurso y no hay forma de trabajar ahora mismo», han zanjado.

Manifestación y recogida solidaria

Diferentes colectivos sociales han llevado a cabo una movilización a las 19:00 desde los juzgados de Egia por el centro de la ciudad para denunciar la situación, bajo el lema «¡Nadie en situación de calle!».

La movilización ha cruzado el centro de Donostia bajo la lluvia tras partir de los juzgados de Egia. (Jon Urbe | Foku)

Los convocantes han denunciado la maniobra presentada como solución por el Ayuntamiento, insistiendo que no se había tomado ninguna medida con antelación pese a asegurarse que se iba a escalonar la salida. De hecho, tampoco se había comunicado que se iba a abrir La Sirena.

Asimismo, antes de la movilización han recogido mantas y tiendas de campaña en un punto de instalado ante el juzgado, de 18.00 a 19.00. Con todo, han concluido que «la solidaridad, la capacidad de organización y la presión social» han dado al menos ese fruto.

A partir de ahí, han pedido soluciones reales: «El Ayuntamiento tiene que destinar muchos más recursos. Si la demanda se ha multiplicado por diez, el presupuesto social tiene que estar a la altura. ¿Dónde está el comedor social de Donostia que tanto hemos exigido? ¿Cómo es posible decir que se da un apoyo socio-laboral personalizado, si al SMUS, que es el servicio municipal de urgencia, solo se puede acceder una vez que han pasado cinco meses desde la primera llamada y entonces solo se concede una cita al mes, con duración muy breve, sin traducción y sin recursos suficientes?», preguntan.

Sobre las 111 personas desalojadas han afirmado que «no son un simple número: son personas con nombres y apellidos. Cada cual tiene su historia, su esperanza de poder llevar a cabo sus proyectos de vida y futuro en Donostia y Gipuzkoa. Se han encontrado de frente con la Ley de Extranjería, una ley discriminatoria que les obliga a vivir de forma irregular durante un mínimo de dos años, sin derecho a la existencia, sin condiciones de vida básicas, sin acceso a la vivienda, sin permiso de trabajo y, por lo tanto, sin fuentes de ingreso».

Vídeo

Harrera Sarea ha compartido en sus redes sociales un vídeo en el que se muestra cómo vivían estas personas en el antiguo instituto de Martutene.

EH Bildu: «Una solución integral»

A través de una nota, EH Bildu ha puesto en valor que «el ‘desalojo escalonado’ anunciado por el alcalde se haya desarrollado en estos términos», destacando que «ha sido posible gracias al trabajo realizado en los últimos días desde diferentes asociaciones, explicando la situación a los que dormían allí y ofreciendo ayuda para abandonar el edificio».

También ha considerado una «buena noticia» que «algunos de los que dormían en Martutene tendrán refugio en el albergue La Sirena», pero ha insistido en reclamar que este espacio «se pueda utilizar durante todo el invierno», no solo en situaciones de meteorología extrema.

La coalición ha lamentado que existen «otros puntos de la ciudad que se encuentran en una situación parecida» y que por tanto este desalojo «nos pone de frente una cruda realidad, en Donostia hay más de 500 personas en situación de calle. Hoy hablamos de 110 personas que han tenido que abandonar el edificio de los Agustinos, pero la solución debe ser integral».