Ramon Sola
Aktualitateko erredaktore burua / Redactor jefe de actualidad

Braulio justifica el cese de Lisci en que Osasuna necesita «una catarsis: hay que exigir más»

Braulio Vázquez se ha mostrado crítico, y también autocrítico, en la rueda de prensa de valoración de la temporada que ha estado marcada por el cese de Alessio Lisci. Ha insistido en la necesidad de elevar el nivel competitivo, sobre todo a domicilio. Sin pistas sobre el nuevo entrenador.

Braulio Vázquez, director deportivo de Osasuna, en la comparecencia previa al partido del Getafe.
Braulio Vázquez, director deportivo de Osasuna, en la comparecencia previa al partido del Getafe. (Iñigo Uriz | Foku)

El director deportivo de Osasuna, Braulio Vázquez, ha comparecido públicamente este martes tarde, tres días después de la agónica salvación en Getafe y uno después de anunciarse el cese de Alessio Lisci y con ello un nuevo cambio de entrenador, tercero en tres campañas.

Ha situado el motivo de la destitución en que «necesitamos un estímulo, una especie de catarsis. El último mes la dinámica era muy mala y para un comienzo de temporada era mejor empezar con un nuevo estímulo». Se lo comunicó a Lisci este lunes sin detallar demasiados motivos, según ha admitido. No ha aclarado cuál fue la reacción del técnico romano. Un dato importante: ha confirmado que no habrá que abonarle la segunda temporada porque existía una cláusula liberatoria para el club si no cumplía determinado objetivo deportivo.

Por encima del derrumbe final, Braulio ha preferido valorar la importancia de la permanencia, aferrándose a que el Girona o el Mallorca han caído a Segunda con buenas plantillas. «Me ‘repatea’ la frase de que estamos asentados en Primera, no lo estamos,. Hay que exigir más a determinados jugadores, a la dirección deportiva y a todo el mundo. El único que aquí está a la altura es la afición», ha remarcado.

«Tanto Europa, Europa, Europa... y tuvimos la salvación a un larguero», ha dicho en tono autocrítico, tras considerar que «hemos buscado el punto 45 antes que el 43», sobre todo en el catastrófico partido de València ante el Levante. También ha citado los del Atlético o Espanyol en casa, donde habría bastado un punto.

El director deportivo ha apuntado conversaciones con Ernesto Valverde sobre las agonías derivadas de esta situación. Y a futuro ha apostado por recolocar el foco sobre la prioridad de la permanencia, patentando incluso una etiqueta, ‘El espíritu de Leganés’, en referencia a aquel primer partido en Primera con Arrasate en agosto de 2019.

Entre las cosas que tienen que cambiar, ha remarcado la necesidad de activar al equipo fuera de casa tras dos temporadas de datos paupérrimos: apenas cuatro victorias a domicilio, dos con Vicente Moreno y dos con Lisci.

Un nombre de caché como Imanol Alguacil, un viejo y querido conocido como Jagoba Arrasate y un técnico emergente como Carles Martínez conforman la terna que más suena para el banquillo

 

Tras la abrupta salida de Alessio Lisci, caído en desgracia en apenas 15 días desde Levante a Getafe cuando se daba por segura su continuidad, están aflorando tres candidatos principales al banquillo de Osasuna.

Uno es un viejo conocido, Jagoba Arrasate, al que no le ha ido especialmente bien su salida hace dos años con rumbo al Mallorca y que tiene algunos detractores en las altas esferas del club. Otro es un nombre de primer nivel, Imanol Alguacil, cuyo caché quizás esté por encima de las posibilidades rojillas. Y el tercero resulta mucho menos conocido pero ya sonó hace un par de años para Osasuna y suena a opción asequible a todos los niveles: el catalán Carles Martínez, que ha completado tres buenas temporadas al frente del Toulouse tras iniciarse allí como segundo de otro ex txuri urdin, Philippe Montanier.

Braulio no ha dado pistas al respecto, más allá de apuntar que quien llegue al banquillo tendrá que ejercer ese factor de «revulsivo». En paralelo ha descartado los movimientos radicales en la plantilla que pide gran parte de la afición, dado que casi la mitad supera los 30 años. «Somos de fichar poco», ha dejado caer. «¿Revolución? No tenemos capacidad económica, y además tenemos buenos jugadores, que en algunos casos han rendido poco».

En este punto ha reivindicado a jugadores como Rubén García y Sergio Herrera: «Se ha sido injusto con él, ha bajado seis kilos, mientras yo esté aquí va a ser portero de Osasuna, por un mes malo no se pueden echar por la borda ocho años». A nivel de liderazgo ha destacado a Barja, Catena y Aitor Fernández.

Entrando en más detalles, ha apuntado que Kike Barja renovará «salvo giro dramático de los acontecimientos». Queda pendiente hablar con Javi Galán, que seguramente tendrá otros pretendientes y además ha dejado algunas dudas al final de campaña. Y mención especial para Víctor Muñoz: «Si fuera mi hijo cuando jugó lesionado contra el Espanyol y con el Mundial a la vuelta de la esquina, no hubiera sabido qué decirle. Ha sido un ejemplo tremendo».

Para completar el puzle, además, habrá que esperar al nuevo entrenador: «Hay que acertar con eso y a partir de ahí hacer la plantilla», ha precisado. Habrá 4-5 millones menos de ingresos por televisión pero su hipótesis es que «la plantilla va a rendir más, sinceramente». No se cuenta con altas desde la cantera, solo con los ya ‘primeras’ Arguibide y Osambela, aunque ha restado algo de importancia al descenso del filial a Segunda RFEF.

Cariñosa despedida a Juan Cruz

Horas antes, el club rojillo ha dado a conocer que no renovará a Juan Cruz después de seis temporadas en el club, casi toda esta etapa de Primera. Una noticia que no ha sorprendido por esperada, pero que deja huella, más allá del césped. Llegó como lateral izquierdo ofensivo procedente del Elche aunque luego se ha asentado sobre todo como jugador defensivo en la banda o en el centro. Un ejemplo de compromiso y pundonor, reconocido de modo unánime por la afición en redes sociales.

 

El madrileño se despedirá este miércoles en la sala de prensa de El Sadar. No ocurrirá lo mismo con Alessio Lisci, que al parecer ya ha puesto rumbo a Italia.