Asier Robles
Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad

Olabeaga espera su gran transformación entre la esperanza vecinal y las dudas

Olabeaga encara una transformación urbana largamente esperada. El plan para rediseñar el barrio aprovechando el cambio de trazado del tren abre expectativas sobre conexiones, vivienda y servicios, aunque los vecinos observan el proceso con cautela ante el temor a la especulación y nuevos retrasos.

Vista general del barrio bilbaino de Olabeaga.
Vista general del barrio bilbaino de Olabeaga. (Aritz LOIOLA | FOKU)

Encajado entre la ría y las vías del tren, y a medio camino entre el centro de Bilbo y Zorrotza, el barrio de Olabeaga lleva décadas esperando una regeneración urbana que mejore su conexión con el resto de la ciudad y refuerce los servicios. Recientemente, la sociedad pública Bilbao Ría 2000 ha activado un ambicioso plan que combina la reintegración del tren a su paso por el barrio y un rediseño urbano. Sobre el papel, una oportunidad histórica. En la práctica, un proyecto a largo plazo que abre interrogantes sobre qué Olabeaga está por venir.

Fue en febrero cuando –tras el acuerdo alcanzado entre el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, Adif, el Ayuntamiento de Bilbo y Bilbao Ría 2000– se anunció la convocatoria para la contratación de la redacción del proyecto básico y proyecto constructivo de la línea ferroviaria y, simultáneamente, un concurso internacional de proyectos para la ordenación urbana con intervención de jurado.

Un proyecto a 10 años vista

Por una parte, el objetivo es que con la integración ferroviaria se desplacen las vías del tren hacia el talud de la Avenida Montevideo, liberando así un amplio espacio y dando pie a conectar mejor el barrio con su entorno. El proyecto incluye la ejecución de los 1.270 metros de trazado de las líneas C1 y C2 de Cercanías y trenes de mercancías procedentes del Puerto de Bilbao, la estructura de cubrimiento;,la nueva estación de viajeros, la subestación eléctrica y el desmantelamiento de los tramos de vía que queden en desuso. El concurso se ha convocado con un presupuesto base de licitación de 2,3 millones de euros y el plazo de redacción será de 24 meses.

El trazado ferroviario ha condicionado durante décadas el desarrollo urbanístico de Olabeaga. (Aritz LOIOLA | FOKU)

Por su parte, el concurso internacional busca el mejor equipo para que, bajo la dirección Bilbao Ría 2000, defina las líneas maestras del desarrollo urbano. Según la sociedad pública, «se trata de conseguir el mejor espacio urbano de calidad, que incluya el desarrollo residencial y de equipamientos necesario, y siempre teniendo en cuenta condicionantes, límites y necesidades existentes o futuras».

«El nuevo desarrollo debe formar parte del espacio económico de la ciudad, fomentar el empleo, el emprendimiento y la competitividad, al generar tracción económica desde los espacios terciarios, comerciales y equipamentales que surjan, y también complementando e incrementando la oferta de servicios en el propio barrio», añade.

Una vez concluida la redacción del proyecto constructivo, Bilbao Ría 2000 podrá licitar la adjudicación de las obras, que comenzarían quizás en 2029. Y es que estaríamos hablando de una calendario a largo plazo, previendo los propios promotores que el desarrollo urbanístico se extienda durante una década.

Reivincidaciones vecinales

En el barrio la noticia se recibe con una mezcla de esperanza y cautela. En un encuentro con NAIZ, el secretario de la asociación vecinal Olabeaga Aurrera, Xabi Pujana, señala que existe ilusión por una transformación largamente esperada, aunque insiste en que todavía faltan muchas concreciones: «Seguimos un poco a la espera de que nos comuniquen más cosas. Todavía no se ha concretado nada porque todo está pendiente del proyecto definitivo de Renfe».

Además, no esconde su desagrado por el trato que ha recibido Olabeaga en las últimas décadas en comparación con otras zonas de Bilbo: «Siempre tenemos la sensación de que somos el último barrio para las obras y para los servicios en Bilbao. Llegamos los últimos a todo. Esperamos que esta vez se haga pensando también en los vecinos del barrio y no esperar a que desaparezca la gente de toda la vida».

La accesibilidad al barrio y la comunicación con el resto de la ciudad es una de las prioridades. La asociación reclama unas conexiones «cómodas, seguras y accesibles a todas las personas» tanto a Basurto-San Mamés como a Zorrotza y Deustuibarra-Zorrotzaurre. Y es que, la ubicación del barrio, las vías del tren y la dejadez institucional han dejado a Olabeaga aislado en la práctica del resto de la ciudad y condicionado por importantes barreras físicas que dificultan su conexión natural con el entorno.

Paseo de Olabeaga por la orilla de la Ría. (Aritz LOIOLA | FOKU)

En materia de transporte público, Olabeaga continúa dependiendo prácticamente en exclusiva de Bilbobus, que presta servicio al barrio a través de una sola línea, la A3, con recorrido hasta Plaza Elíptica, una situación que los vecinos consideran insuficiente para responder a las necesidades de conexión y movilidad del día a día.

«Por poner un ejemplo, nuestro ambulatorio de referencia es el de Basurto y no existe una conexión directa en transporte público. Mucha gente se ve obligada a ir en coche, lo que genera problemas constantes de movilidad y aparcamiento, especialmente entre las personas mayores o con dificultades para desplazarse», comenta Pujana.

Así, uno de los asuntos que más malestar genera del nuevo plan es la decisión de que el tranvía no llegue al centro del barrio. Según explica Pujana, durante años distintos responsables políticos prometieron que el tranvía llegaría a Olabeaga, pero el proyecto finalmente solo alcanzará un extremo del barrio. «Muchos vecinos nos enteramos cuando ya ni siquiera se podían presentar alegaciones», lamenta.

La futura pasarela peatonal que unirá Olabeaga con Deustuibarra atravesando la Ría es una de las infraestructuras proyectadas que más interés despierta. A juicio de Pujana, esa conexión será fundamental para acercar Olabeaga a los nuevos desarrollos urbanos de la ría y mejorar su integración. Sin embargo, critica la falta de concreción sobre los plazos y teme que la actuación vuelva a retrasarse durante años. 

Aunque la eliminación de la barrera ferroviaria se considera positiva, el representante vecinal matiza que actualmente el problema también está en el ruido que hace el transporte de mercancías, sobre todo por la noche. «Según nos han dicho, este problema se va a resolver con el nuevo proyecto. Sería una mejora muy importante. Veremos...» 

En los solares que se liberarán con el cambio de trazado del tren se pretende, entre otras cosas, construir nuevas viviendas. Esto abre la posibilidad de duplicar la población de Olabeaga hasta unos 2.500 habitantes, lo que se percibe como una oportunidad para el aumento de servicios básicos que el barrio lleva años reclamando. 

Pero, en relación con la vivienda, la asociación vecinal Olabeaga Aurrera muestra su preocupación por el incipiente proceso especulativo que se está empezando a detectar en el barrio. «Hace años mucha gente se marchó porque el barrio estaba devaluado. Ahora ocurre justo lo contrario: se están pagando precios que un hijo de vecinos del barrio ya no puede asumir. Quedarse a vivir en Olabeaga hoy es prácticamente imposible para mucha gente joven del propio barrio», denuncia, asegurando que se venden viviendas muy antiguas y sin ascensor «a precios casi de Gran Vía». 

La especulación que se puede generar ante el proyecto preocupa a los vecinos. (Aritz LOIOLA | FOKU)

El representante vecinal vincula directamente esta tendencia con la transformación urbanística del entorno de la ría y con la imagen que se ha proyectado del barrio en los últimos años. «Han vendido toda esta zona como un Manhattan de la ría y eso ha disparado los precios», critica. 

La asociación también quiere poner el foco en lo relativo a espacios verdes. «Eso va a ser una pelea importante. En algunos anteproyectos hemos visto más espacio para glorietas y tráfico que para parques», advierte. Ante ello, defiende zonas verdes «más naturales y menos urbanizadas», rechazando modelos hormigonados como el paseo de El Canal. 

«Queremos encontrar un equilibrio entre lo que técnicamente sea razonable y lo que el barrio necesita»

El presidente vecinal reconoce que la comunicación con Bilbao Ría 2000 está siendo buena hasta ahora. «Se están preocupando y tenemos comunicación constante», afirma. El objetivo, explica, es alcanzar acuerdos sin necesidad de movilizaciones: «Queremos encontrar un equilibrio entre lo que técnicamente sea razonable y lo que el barrio necesita, sin tener que salir a protestar».

El representante vecinal concluye que, pese a las dudas, existe confianza en que esta vez la transformación de Olabeaga pueda convertirse finalmente en una realidad tangible para quienes viven allí. Aunque asumen que la transformación será lenta…. «Si miramos Zorrotzaurre, podríamos pensar que esto va para el siglo siguiente», bromea. «Pero creemos que este proyecto es más pequeño y quizá en cinco o seis años ya se puedan empezar a ver los primeros cambios», concluye.