Natxo Matxin
Redactor, con experiencia en información deportiva

Bidasoa Irun no tiene ninguna posibilidad en la final copera ante el todopoderoso Barça (17-37)

Ninguna opción ha tenido Irudek Bidasoa Irun en la final copera ante un omnipotente Barcelona. Penalizado por sus bajas, el conjunto vasco ha acusado el cansancio de una competición que no da pie al descanso ante un rival que no pierde la concentración en ningún momento.

Julen Mujika ha sido de lo poco rescatable en el apartado ofensivo.
Julen Mujika ha sido de lo poco rescatable en el apartado ofensivo. (LA OTRA FOTO)

Irudek Bidasoa Irun ha sido apalizado por un Barcelona sin piedad. El desgaste físico, una vez logrado el objetivo de jugar en Europa el próximo ejercicio, ha pasado factura a una mermada plantilla. El cuadro guipuzcoano ha igualado un desafortunado récord: la máxima diferencia de goles en una final copera. Curiosamente, con los mismos protagonistas, en un encuentro jugado el 5 de junio de 1983, que finalizó 36-16. Casi calcado el marcador en esta ocasión: 17-37. 

De la ilusión a la cruda realidad. Apenas han hecho falta ocho minutos para darse cuenta de que siquiera competirle al Barcelona era una quimera. Han sido necesarios dos tiempos muertos consecutivos y 11 minutos para que la escuadra vasca anotase su primer gol.

Para entonces, los azulgrana ya vencían por un contundente 0-7. Bidasoa, que no ha encontrado la misma fluidez que ante el Huesca, se ha topado con un pétreo muro en la defensa culé y, cuando esta ha sido superada, los amarillos se han encontrado con otra muralla infranqueable, un Emil Nielsen que lo ha parado prácticamente todo.

El guardameta danés ha firmado 14 paradas en ese primer tiempo –en el minuto 15 ya llevaba una estadística de 8/10– y los pupilos de Álex Mozas han terminado por desquiciarse con el portero azulgrana, mientras el lanzamiento irundarra sumaba un pobrísimo 1/12 en el minuto 20.

La paliza ha podido ser mayor, pero lo ha evitado Leo Maciel, que ha sido el mejor de su equipo durante esa primera media hora. Ante semejante panorama, Mozas ha probado de todo, incluso retirar al argentino y jugar un 7 contra 6. Ni por esas. Ha encajado dos dianas de puerta a puerta.

El cuadro de Carlos Ortega no ha bajado un ápice el pistón y ha castigado en todos los lances en los que ha tenido oportunidad. El Barcelona ha jugado a otra velocidad y lo ha demostrado cada vez que ha robado o ha sacado de centro. Los números al descanso no han dejado lugar a dudas: 8-20. 

Doblado por momentos

Si alguien pensaba que Bidasoa Irun estaría menos exigido en la segunda parte porque el bloque catalán iba a bajar sus revoluciones, es que no conoce su afán competitivo. No solo eso, por momentos, el equipo culé ha doblado en guarismos al vasco.

Nielsen se ha sentado en el banquillo, pero Hallgrimsson ha estado casi tan entonado. Los gestos de Esteban Salinas lo decían todo. El pivote chileno ha acabado totalmente desquiciado por los lanzamientos francos que le han sacado ambos cancerberos.

Carlos Ortega ha rotado a sus jugadores, pero la profundidad de banquillo de que dispone no solo ha mantenido la diferencia, sino que la ha ido aumentando a medida que pasaban los minutos. Un parcial de 3-10 entre los minutos 38 y 52 ha llevado el luminoso a un aplastante 15-35.

Bidasoa Irun se ha quedado atascado en su decimoquinto gol, a la par que no ha podido contener el alud que le superaba por todos los flancos de su defensa. Blaz Janc también ha querido sacar provecho a sus minutos con espectaculares acciones, algunas frenadas por un Skrzyniarz que, como Maciel en el primer tiempo, no ha permitido que el abismo fuese más grande.

Aunque con un amargo regusto final, la escuadra guipuzcoana comenzará ahora sus vacaciones con la vista puesta en una nueva temporada en la que volverá a disputar un torneo continental.

Ficha técnica:

Irudek Bidasoa Irun (8+9): Maciel, Xavier González (1), Jevtic, Furundarena, Nevado (1), Gorka Nieto (3, 1 p) y Dariel García -equipo inicial- Cavero (1), Tuá (2), Peciña, Rodrigo Salinas, Esteban Salinas (1), Mujika (4), Mielczarski (3), Nacho Valles (1) y Skrzyniarz (ps).

Barcelona (20+17): Nielsen (1), Dani Fernández (4), Mem (8), N’Guessan (1), Makuc (1), Frade (7) y Aleix Gómez -equipo inicial- Fábregas (2), Janc (3), Carlsbogard, Sola (2), Petar Cikusa (2), Elderaa (1), Grau (1), Barrufet (4, 2 p) y Hallgrímsson (ps).

Árbitros: Jorge Escudero Santiuste y Jesús Escudero Santiuste (Comité de Cantabria). Han excluido dos minutos a Nevado por Bidasoa Irun.

Parciales: 0-3, 0-7, 2-12, 3-14, 6-17, 8-20 (descanso), 10-21, 13-27, 14-30, 15-33, 16-35 y 17-37 (final).

Incidencias: 4.500 espectadores en el Centro de Tecnificación de Alicante, con una nutrida presencia de aficionados irundarras que no dejaron de animar en ningún momento.