Daniel   Galvalizi
Periodista
Elkarrizketa
Antón Gómez-Reino
Experto en demografía y exdiputado por Podemos

«En el tema de la migración hay que empezar a hablar no solamente para los convencidos»

El exdiputado y exlíder de Podemos en Galiza, Antón Gómez-Reino dedica su tiempo al estudio de la cuestión demográfica y resalta que todos los empresarios defienden una política de acogida y temen a Vox. Cofundador de Sumar, explica por primera vez su salida y se desmarca de Yolanda Díaz.

Antón Gómez Reino
Antón Gómez Reino (Galicia en Común)

Podemos tiene el récord de ser la formación a la izquierda del PSOE con el mejor resultado en Galiza en unas generales. En 2015 dio allí el sorpasso y en 2016 pasó al tercer lugar por solo el 0,2% de los votos. El fundador del espacio morado allí fue Antón Gómez-Reino, quien recuerda esa hazaña como uno de los mayores orgullos de su trayectoria política.

Amigo de Pablo Iglesias y Ada Colau desde los tiempos del movimiento antiglobalización de principios de siglo, y durante dos mandatos diputado en las Cortes, actualmente está dedicado a estudiar temas de demografía y migración para una fundación y también para publicaciones en las que trabaja. Alerta, por tanto, del «problema de país» que puede producirse si triunfan las tesis reaccionarias de la ultraderecha y también señala la importancia de entender de una vez que «la España mestiza es ya inevitable».

Cofundador de Sumar y exasesor clave de Yolanda Díaz, en entrevista con NAIZ habla por primera vez públicamente sobre su salida de ese partido y explica las diferencias que lo llevaron a hacerlo, además de aprendizajes y consejos para la izquierda confederal, y propone construir «un polo democrático que sea una alianza técnico-electoral».

En uno de sus artículos dice que «la demografía, un factor subyacente y a menudo ignorado, está moldeando de nuevo el destino de naciones y regiones enteras». ¿Por que?

Es evidente que la demografía está moldeando sociedades, políticas públicas, la economía y la geopolítica. Una demografía equilibrada es garantía de igualdad y bienestar de un país. Cuando era diputado también mis tareas se enfocaron en relaciones internacionales y la cuestión de la migración y me parecía que había que hablar de la crisis demográfica, que es más marcada en algunos territorios, una crisis que no es tanto de perdida de población sino de envejecimiento de población. Estamos en un crecimiento de población con la migración como principal motor y es responsable del despegue económico.

Trato de hacer un circulo virtuoso sobre flujos migratorios, sobre crisis demográfica y vinculada a la realidad de necesidad de personas para trabajar en todos los ámbitos del tejido productivo. Creo que hay que ir más allá de una aproximación que tenga en cuenta los derechos humanos, que es valioso, para hablar no solamente a los convencidos y poner encima de la mesa que la migración es una oportunidad y no un problema como dicen las derechas, contra cualquier dato.-

¿Lo de dejar de hablar solo a los convencidos es para dar otras explicaciones alternativas?

Totalmente. Me parece que al mismo tiempo que la derecha está encontrando en la cuestión migratoria, mediante datos falsos y bulos, un elemento de cohesión política electoral, creo que desde posiciones progresistas y demócratas hay que poner sobre la mesa datos que contradigan eso. Un 25% del crecimiento del PIB per capita en el Estado se debe a la población migrante y su trabajo. Ahora mismo estoy trabajando en esto y es bien sorprendente ver cómo desde el ámbito empresarial de las pymes hay un discurso diferente de las derechas. La gente del mundo de la empresa sabe que necesitamos que siga llegando gente y tener una política migratoria que sepa acoger.

«Si se hablara más del papel imprescindible de la población migrante y se entendiese que nuestro Estado de Bienestar depende de ella, romperíamos el marco discursivo de la extrema derecha»

 

El ejemplo en negativo, de quien hace las cosas mal, es Italia, cómo han construido una política anti migracion e incapaz de integrar a la población migranTe. Es espectacular ver la percepción en encuestas del italiano medio con respecto a España. Ahora el reto es que la gente que llega pueda integrarse.

Usted dijo que el antivirus contra el fascismo es hablar de economía y demografía cuando hablamos de migración.

Sí, creo que son el mejor antídoto contra el racismo, y eso va desde la capa más baja hasta la capa empresarial. Cualquier ciudadano sabe que desde el ámbito de los cuidados y de los servicios públicos, lo vemos con médicos procedentes de Latinoamérica o el ámbito de las obras públicas, a día de hoy no se llevaría adelante nada de eso si no fuera gracias a la gente migrante que se está incorporando.

Yo participo en muchos foros económicos y no hay ningún tipo de duda en la necesidad imperiosa de hacer políticas atractivas para que llegue gente a trabajar. Si se hablara más del papel imprescindible de la población migrante y se entendiese que nuestro Estado de Bienestar depende de ella, romperíamos el marco discursivo de la extrema derecha. Se vio en Alemania cuando se hizo una campaña con fotografías del personal migrante (trabajando) en hospitales. Madrid, o Bilbo, o Coruña, en unos años se parecerán más a la Buenos Aires o Bogotá actual que a la Madrid, Bilbo o Coruña de hace 40 años.

Usted habla de una España «necesariamente mestiza»  

Es un hecho que se vendrá una España mestiza. La España blanca no existirá. Se ve en EEUU cómo una parte de los blancos supremacistas están tratando de evitar lo inevitable. Creo que debemos ser capaces, frente al modelo francés fallido de incapacidad para gestionar los flujos migratorios y dejarlos en guetos, de hacer otro modelo de construir una cultura compartida.

Ayuso, por ejemplo, ha usado la palabra mestiza para otros fines, cuando va a México DF, teniendo la ciudad de México un PIB 25% superior al de Madrid DF. Su mirada asimétrica y desde arriba es lo contrario que hay que hacer, tenemos que invertir esa mirada. España será mestiza o no será. La que propone Vox, de élite blanca y gente racializada que haga los peores empleos, no va a suceder, por lo que tenemos que prepararnos a lo contrario.

Los empresarios por lo bajo están a favor de esto, en eso hay disonancia con PP y Vox

Creo que lo que hay es que Vox tiene la capacidad comunicativa de marcar una agenda en la que el PP, con sus matices según el territorio, no puede poner el pie en pared. Eso es un error político y electoral y es un problema que nos generará, si así continúan, un problema de país. Lo digo y garantizo, hablo con cualquier empresario del sector que quieras, transporte, pesquero, sanitario, saben perfectamente que sus líneas de producción pararían ahora mismo si de un día para otro tuviera que irse la población migrante.

«Me consta que la mayor parte de empresarios con visión de país y fotografía real de sus sectores tienen mucho miedo a que un partido como Vox aplique las políticas migratorias que propone»

 

Ahora el discurso público de la extrema derecha está arrastrando a muchos, y ahí está la diferencia entre gobiernos autonómicos de la periferia, que tienen una aproximación diferente, respecto a los que están más permeados y arrastrados por esa bocanada de griterío que se construye en el Madrid DF. Me consta que la mayor parte de empresarios con visión de país y fotografía real de sus sectores tienen mucho miedo a que un partido como Vox aplique las políticas migratorias que propone. 

¿España va a superar en población a Italia y será la tercera economía de la UE?

Lo de Italia es un dato, sí. Están saltando allí todas las alertas por cómo el Estado español les supera en todos los elementos que antes eran constitutivos de la realidad estructural italiana, como energía, política industrial y demografía. Hay elementos que a los italianos les llaman la atención. El primero es la cuestión demográfica. Sin entrada de migrantes, el crecimiento sería similar pero sin embargo España pasó de 46 a casi 50 en pocos años mientras que Italia está estancada.

Argentina, después de la reforma de ley de memoria democrática, tendrá, fruto de nacionalización de descendientes, cerca de 2 millones de ciudadanos españoles. Lo mismo pasa en Cuba, uno de cada ocho ciudadanos será ciudadano español. A mitad de siglo, a este ritmo, España tendrá mas población. En derechos civiles también ven esa diferencia con respecto a Italia y en política internacional. Si miramos los nacionales nacidos en España tendríamos una pirámide poblacional similar a la italiana pero lo que hacen los migrantes es ensancharla y darnos más población joven.

«No ha habido sociedad desarrollada que con una política de natalidad haya logrado hacer nacer más nacionales. Ahí está el caso de Hungría»

 

¿Cómo ve esto a largo plazo?

Que es la gran tarea democrática que tenemos, la gran disputa. Creo que se irá viendo rápidamente los datos de los países con políticas migratorias reactivas y cómo los perjudica en la economía. Por ejemplo, en el ámbito de investigación en EEUU y su pérdida de capital humano. En Hungría la política natalista de Orban gastando muchísimo dinero no ha valido para nada y no ha habido sociedad desarrollada que con una política de natalidad haya logrado hacer nacer más nacionales. Hay que emitir todo tipo de señales a la sociedad de que cualquier política anti migratoria, ademas de ser negativa de los derechos humanos, también lo es en economía. Las políticas natalistas no han servido.

Hablemos de política y su trayecturia. Ha sido uno de los cofundadores de Sumar, trabajó mucho por el proyecto presidencial de Yolanda Díaz. ¿Por qué se marchó?

Me fui claramente porque de alguna forma entendía que estaban anticipando las condiciones de lo que pocos meses después sucedió, que era una ruptura con Podemos. Yo entendía que la potencia de la candidatura de Yolanda era agregar a todos los actores políticos y al máximo de activos electorales. He sido siempre una persona que se ha esmerado en construir puentes y de alguna forma no me veía cómodo en un contexto de ruptura de esos puentes. Mi hipótesis política era que el camino que se empezaba a tomar no era el acertado.

¿Le ha sorprendido el desenlace que tuvo el liderazgo de Díaz?

Bueno, el tramo final no me ha sorprendido porque tanto Yolanda como Sumar son conscientes de que en la táctica orgánica es necesario dar un paso adelante y poner nuevas caras y construir un proyecto superador. No ha conseguido aglutinar política y demoscópicamante a la mayor parte de la izquierda transformadora. Tengo máximo respeto a Yolanda. Por lo demás creo que cuando salí en 2023 de la política institucional, la razón era que se iba a una deflagración. Me preocupa en todo caso lo que viene, cómo construir un polo democrático, ya ni progresista, digo democrático, para evitar que gobierne la extrema derecha.

Estos días me llama mucho la atención la campaña en Colombia, en la que el candidato de Petro ha tejido alianzas no solo con el ámbito popular indígena y progresista sino con actores del centroderecha liberal. Y me llama la atención que algunos aquí celebren esto pero no sean capaces de hacer lo mismo. 

¿Cuál fue el peor error de Yolanda Díaz?

Creo que los errores son siempre colectivos, y lo creo siendo alguien que trabajó por la candidatura de Yolanda pero también que trabajé cerca de Pablo Iglesias. Hemos fallado en no construir contrapesos a un liderazgo que iba a ocupar todo el espacio político. Es cierto que la propia Yolanda es muy consciente de sus importantes capacidades legislativas pero poco consciente de su poco apego por la construcción orgánica. Creo que hubiera hecho mejor centrarse en la acción de gobierno, que es lo que más le gusta, y dejar la construcción orgánica a otros compañeros y a los partidos fundamentalmente.

Hubo un error en la dirigencia que estaba cerca de Yolanda en la decisión de trasladar la plataforma electoral Sumar a la construcción de un partido Sumar. Se aceleró innecesariamente el tiempo político y ejemplos como el de EH Bildu o el Frente Amplio uruguayo nos muestran lo importante que es dejar espacio a los partidos. Son procesos que llevan mucho tiempo.

¿Vio venir este desenlace con antelación?

Muchos alertábamos sistemáticamente de la necesidad de hacer una síntesis entre la potencia de la candidatura presidencial y la necesidad de agregar el capital político que representaba Podemos en aquel momento. Muchos le alertamos de que había que hacer esa construcción con delicadeza y respeto. No fuimos capaces de hacer mas fuerte nuestra posición y poco a poco fuimos saliendo del propio espacio de Sumar.

«Lo que nos vale en Uruguay, Colombia o Francia, nos tiene que valer en el Estado español: un polo democrático»

¿Qué le parece que debería hacer la izquierda confederal de cara a las generales y el intento de Rufián?

Lo que hace Gabriel acertadamente es ponerle voz y lanzar a la opinión publica lo que la opinión pública progresista dice hace mucho tiempo, que es ‘pónganse de acuerdo’. Tras la galvanización de la alianza PP-Vox en las andaluzas y lo de Zapatero, es más necesario que nunca un polo democrático y de regeneración democrática. Hay que agradecerle a Rufián estos intentos. Es necesario articulación política entre las fuerzas plurinacionales y confederales y creo que en esta legislatura se ha avanzado mucho en la coordinación política. Ahora de eso hay que ir a una alianza técnico-electoral. Y lo que nos vale en Uruguay, Colombia o Francia, nos tiene que valer en el Estado español: un polo democrático.