NAIZ
MADRID

1.317 personas migrantes han muerto intentando llegar al Estado español

Organizaciones de derechos humanos alertan de un endurecimiento silencioso del control en las fronteras europeas, donde la reducción de llegadas no se traduce en mayor seguridad, sino en rutas más peligrosas, rescates insuficientes, y un aumento de personas desaparecidas.

Un bañista observa cómo un cayuco  llega al puerto de La Restinga, en la isla canaria de El Hierro.
Un bañista observa cómo un cayuco llega al puerto de La Restinga, en la isla canaria de El Hierro. (Antonio SEMPERE | AFP)

Entre enero y mayo de 2026, al menos 1.317 personas migrantes murieron intentando llegar al Estado español, según el informe presentado por la ONG Caminando Fronteras. Entre las víctimas hay 142 mujeres y 129 menores de edad. Un total de 27 embarcaciones desaparecieron con todos sus ocupantes a bordo. El documento denuncia que, pese al descenso de llegadas, las rutas migratorias hacia el Estado español son hoy más letales y peligrosas.

El informe analiza las tragedias ocurridas en la llamada Frontera Occidental Euroafricana, que abarca desde el Mediterráneo occidental hasta el Atlántico. La investigación documenta 150 tragedias entre enero y mayo, y alerta de un incremento de la mortalidad en casi todas las rutas migratorias. La única excepción es la travesía a Canarias, donde han descendido las muertes en términos absolutos, aunque su peligrosidad ha aumentado considerablemente.

RUTAS Y MUERTE

En términos absolutos, la ruta canaria sigue siendo una de las más peligrosas del mundo y se ha convertido en la más mortífera, con 635 víctimas. Pese a que las llegadas han descendido un 72,1%, las muertes han bajado un 57,2%, lo que para la ONG demuestra que se ha vuelto «proporcionalmente más letal». Por cada 100 personas que lograron llegar en 2025, murieron en torno a 14. En 2026, esa cifra se eleva a 21 personas.

Le sigue de cerca la ruta argelina del Mediterráneo occidental hacia Illes Balears, con 507 vidas segadas en cinco meses, un 54% más que en el mismo periodo del año anterior. Caminando Fronteras denuncia que la falta de protocolos conjuntos entre el Estado español y Argelia provoca retrasos en los rescates y deja numerosos naufragios sin investigación ni búsqueda efectiva. Son cifras que «ninguna democracia debería poder asumir como normales», subraya Caminando Fronteras.

También han aumentado las muertes en la ruta del estrecho de Gibraltar y en la frontera terrestre de Ceuta. Las víctimas mortales en el estrecho casi se duplicaron, pasando de 52 a 99, mientras que en la valla de Ceuta murieron 48 personas, muchas tras sufrir caídas o violencia durante los controles migratorios.

La coordinadora de la investigación, Helena Maleno, afirmó que el documento «es, ante todo, un acto de memoria», destinado a reconocer a las víctimas y a exigir verdad, justicia y reparación para sus familias. La ONG reclama a las autoridades políticas rescates más eficaces, mayor coordinación internacional y un trato digno tanto para las personas migrantes como para sus familiares desaparecidos.

Los datos revelados por el informe indican una tendencia similar a la registrada en 2025, cuando un total de 3.090 personas perdieron la vida tratando de llegar al Estado español.

Ante ello, las autoridades europeas creen útil y eficaz la apertura de centro de dentención en terceros países, pero la realidad parece ser otra.