Argentina defiende el título mundial en medio del caos
Argentina llega a Estados Unidos para defender el título mundial conquistado en Qatar. Lo hace respaldada por la estabilidad de la ‘Scaloneta’, pero en medio del caos institucional de una AFA enfrentada al Gobierno de Milei y atrapada en sus viejas contradicciones.

El fútbol argentino tiene un atractivo difícil de descifrar. Puedes empezar hablando del placer que supone ver jugar a Messi y pasar a hacerlo de un fútbol con una desorganización crónica. Volverás a hablar de la pasión de sus hinchas, del atractivo irresistible de sus clubes y en minutos estarás refiriéndote a las barras bravas, la violencia y el negocio, entrando en un bucle en el que, tarde o temprano, terminará apareciendo el nombre de Julio Grondona.
Durante 35 años Don Julio controló lo que ocurría en el fútbol argentino desde su ferretería del barrio de Sarandí. Era presidente de la AFA, pero recibía a los dirigentes de River, Boca o Sacachispas en la oficina que tenía en su pequeño negocio de la calle Independencia de Avellaneda. Se había hecho con el mando del fútbol argentino durante la dictadura militar y se consolidó de la mano del Mundial logrado por Maradona. Con los años se convertiría en uno de los líderes fundamentales de la generación que cayó en 2015 con el FIFAgate, apenas unos meses después de su muerte. Don Julio no pudo colaborar con las autoridades para descubrir la identidad de esa misteriosa persona que en la investigación del FBI figuraba como ‘Co-Conspirator #1’, alguien que llegó a la presidencia de la AFA «alrededor de 1979, cargo que ocupó hasta su muerte en 2014».
A la muerte de Grondona le sucedió un vacío de poder en la AFA que terminó por llenarse con la llegada a la presidencia de Claudio ‘Chiqui’ Tapia. De nuevo, la victoria en un Mundial ayudaba a consolidar el poder en el fútbol, esta vez de la mano de Messi. Estos últimos cuatro años, en cambio, tienen poco que ver con el largo periodo de Don Julio. Las dos Copas América y el Mundial ganados por la ‘Scaloneta’ han permitido una sorprendente placidez alrededor de la selección. Los héroes de Qatar han sido testigos de unas muestras de cariño por parte de prensa y aficionados que no conocieron la generación de Higuain, Mascherano o Agüero. Al mismo tiempo, la AFA ha vivido una inestabilidad institucional desconocida durante el mandato de Don Julio, a pesar de las más de dos décadas que llegó a acumular sin lograr un solo título de la selección mayor. Fue responsable del crecimiento de algunos de los males crónicos del fútbol argentino, sin embargo, una década después de su muerte hay quien añora los tiempos de su gestión.

A día de hoy, si Scaloni contribuye con su serenidad a la estabilidad alrededor de la selección, es la propia dirección de la AFA la que alimenta el desequilibrio en la institución. Bajo la dirección de Tapia, la primera división argentina ha pasado de contar con 28 equipos a bajar hasta 24, para volver a crecer hasta los 30 equipos. Una delegación de Rosario Central acudió el pasado noviembre a las oficinas de la AFA para recibir el trofeo como campeón de una competición de la que no se tenía conocimiento.
Igual que hizo Macri anteriormente, Milei también intenta introducir la figura de las sociedades anónimas en el fútbol argentino
Todo esto ocurre mientras el gobierno de Milei mantiene una guerra abierta con la AFA. Porque, igual que hizo Macri anteriormente, Milei también intenta introducir la figura de las sociedades anónimas en el fútbol argentino. E igual que Grondona rechazó en su día la iniciativa, también Tapia se ha opuesto a los movimientos del Gobierno. Cuenta con el apoyo mayoritario de los clubes, mientras Estudiantes o Talleres de Córdoba lideran a los partidarios de la inversión privada.
La estabilidad institucional que pudo imaginar Tapia tras la victoria de la selección en Qatar se terminó cuando Milei llegó al gobierno. El pasado diciembre, la policía federal registraba la sede de la AFA, dentro de una investigación por lavado de dinero y desvío de fondos. Tapia debió depositar una fianza de 30 millones de pesos para poder viajar al Mundial y tendrá que notificar digitalmente su ubicación al juzgado cada 48 horas.
Tampoco la población argentina afronta este Mundial con la expectación que acostumbra. Si en Brasil vuelve a estar en boga el complejo de vira-lata, en Argentina ocurre el fenómeno contrario. El ciclo ganador que vive la selección bajo la dirección de Scaloni ha hecho olvidar las urgencias históricas que habían acumulado después de muchas desilusiones. Codesal, Sue Carpenter, Bergkamp o Götze fueron incorporándose a la lista de chivos expiatorios, responsables de cada una de las derrotas argentinas, hasta que el penalti transformado por Montiel les dio un momento de felicidad inolvidable.
Entre tanta inestabilidad, vuelve a ser el cuerpo técnico quien aporta equilibrio a la selección. 17 de los jugadores convocados para el Mundial fueron campeones en Qatar
Entre tanta inestabilidad, vuelve a ser el cuerpo técnico quien aporta equilibrio a la selección. 17 de los jugadores convocados para el Mundial fueron campeones en Qatar. Llegan a los Estados Unidos con un prestigio internacional que muchos no tenían hace cuatro años, repartidos en las mejores ligas del mundo y sobrecargados de partidos. A sus 38 años, Messi llega entre algodones al que será su última Mundial. Igual que Paredes, Molina, Montiel o el ‘Dibu’ Martínez. Balerdi tuvo que ser sustituido a última hora por Senesi.

La última vez que Argentina debió defender un título mundial se daba una situación similar. Valdano y el ‘Tata’ Brown se cayeron a última hora de la convocatoria para Italia 90. Burruchaga, Batista y Olarticoechea llegaron tocados, Pumpido se lesionó en el segundo partido y Ruggeri arrastró una pubalgia durante todo el torneo, mientras daba la vuelta al mundo la imagen del tobillo hinchado de Maradona. Entonces, Argentina tiró de épica, un poco de fútbol y mucho corazón, para eliminar a Brasil, Yugoslavia e Italia y plantarse en la final frente a Alemania. El campeón siempre parte entre los favoritos, aunque sólo Italia y Brasil consiguieron retener el título. Aún así, nunca descarten a Argentina en un Mundial.

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