
A menos de una semana del Pleno del Parlamento de Gasteiz en el que se abordará la reforma de la Ley de Empleo Público para intentar blindar los perfiles lingüísticos frente a la ofensiva de los tribunales españoles, PNV y EH Bildu siguen sin llegar a un acuerdo. En sendas entrevistas este viernes en Radio Euskadi y Euskadi Irratia, Joseba Díez Antxustegi y Pello Otxandiano han explicado con bastante detalle en qué punto están las cosas.
Como es conocido, ambas formaciones presentaron propuestas diferentes para este blindaje. Pese a que EH Bildu considera que su propuesta era más sólida eficaz, y así lo apuntan diversos expertos, el PNV se cerró en banda a apoyarla. El grupo independentista de izquierdas optó entonces por abstenerse ante el planteamiento jeltzale para dar recorrido a la negociación y que no encallara definitivamente.
¿Dónde están las cosas ante el Pleno que debatirá y votará la propuesta del PNV este jueves 25 de junio? Otxandiano ha explicado en Euskadi Irratia que en la negociación en curso EH Bildu se ha declarado abierto a apoyar el plan jeltzale siempre que por parte del PNV haya un compromiso recíproco: en el caso de que se probara con el tiempo que esa hoja de ruta no es eficaz, la otra parte debería apoyar un nuevo proyecto de ley sobre las bases defendidas por EH Bildu. «Es lo lógico, lo razonable y lo justo», ha considerado Pello Otxandiano.
Ha añadido además que, por los precedentes existentes, está preocupado con la opción de que se llegue al Pleno sin acuerdo previo. Y en consecuencia ha anunciado que si sigue sin haber avances pedirá una reunión al lehendakari Imanol Pradales, obviamente antes del jueves, para que contribuya a «desencallar» la cuestión.
Antxustegi ha defendido su propuesta como «quirúrgica» frente al cambio «de arriba a abajo» de EH Bildu, pero ha admitido indirectamente que no hay certeza sobre su eficacia al plantear una evaluación conjunta posterior
El portavoz de EH Bildu ha insistido en que «el no-acuerdo no es una opción» y ha apelado a llevar a la práctica el deseo general de acuerdos para blindar el euskara frente a los ataques. Kontseilua lanzó un claro mensaje a instituciones y dirigentes políticos el pasado sábado en la movilización de Iruñea.
En Radio Euskadi, Díez Antxustegi ha confirmado más o menos los términos actuales de la negociación, con algún matiz, Antes que nada, ha querido poner el acento en que «en diez años de gobiernos de coalición con el PSE, es la primera vez que el PNV ha planteado una proposición de ley sin su socio de gobierno. Tomamos una decisión valiente que mostraba la importancia que damos a esta cuestión».
Ha defendido la propuesta del PNV como «más prudente» porque incide en una cuestión concreta para fomentar el blindaje sin invertir el sistema «de arriba a abajo» como cree que hacía la de EH Bildu. «El nuestro es un paso casi quirúrgico, muy factible. Y visto esto, hemos propuesto a EH Bildu que se apruebe y vamos a ver qué sucede, si da resultado, si da seguridad jurídica... y evaluamos luego de forma conjunta. Es lo que planteamos en público y lo que planteamos en privado».
Preguntado sobre si entonces el acuerdo está muy cercano, el portavoz jeltzale ha optado por «ser muy prudente. El jueves lo veremos». Sí ha asegurado de modo tajante que no habrá problemas con el PSE porque «hay madurez en el pacto y lo que nos une es más que lo que nos separa».
El «legado Agirre»
En la entrevista a Euskadi Irratia, además, ha sobresalido la defensa de Otxandiano de lo que ha denominado como «el legado del lehendakari Agirre», traducido en acuerdos amplios y de país.
Otxandiano sobre el pacto exclusivo PNV-PSE: «Ni Iriart ni Asiron ni Chivite gobiernan así»
Su lectura de la situación es que PNV y PSE siguen atados a un pacto «vertical» impulsado por Iñigo Urkullu hace ahora una década frente a los acuerdos de la era anterior de Juan José Ibarretxe. Cree que ese acuerdo está ahora «en las últimas» por tres factores: se ha quedado tan insuficiente en términos electorales que necesita el apoyo del PP cada vez en más instituciones, no ofrece un proyecto de futuro a la ciudadanía y está plagado de cuestiones en que ambas fuerzas «están a la gresca».
Ha recordado que esta forma de hacer política está muy alejada de lo que hoy día ocurre en otros territorios vascos, por lo que se ha convertido en una anomalía. «Ni Alain Iriart en la Mancomunidad Vasca, ni Joseba Asiron en Iruñea, ni María Chivite en Nafarroa gobiernan así». Y ha concluido, por tanto, defendiendo que se recupere aquel espíritu del lehendakari Agirre, que hoy ve encarnado en otros herrialdes pero no en los sometidos al pacto global PNV-PSE.
Joseba Díez Antxustegi, por contra, ha situado el gran problema actual en la oposición de EH Bildu, al que ha acusado de no querer pactar nada. «Entienden la política solo desde querer acordar con su propio mundo. En la investidura Pradales sumó los votos del PSE porque fuimos capaces de acordar, y Otxandiano no. Reivindicamos una Euskadi que está orgullosa, que reconoce el bienestar que tiene y el futuro por delante, no queremos la Euskadi triste y apagada a que otros nos quieren abocar».

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