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Starmer reflexiona sobre su futuro entre informaciones que apuntan a una dimisión inminente

Medios británicos, entre ellos ‘The Guardian’, dan por hecho que el primer ministro británico, Keir Starmer, podría sucumbir este lunes a las crecientes presiones para que abandone el cargo. 

El número 10 de Downing Street, cerrado este domingo.
El número 10 de Downing Street, cerrado este domingo. (Adrian DENNIS | AFP)

Keir Starmer está reflexionando sobre la «realidad» política a la que se enfrenta, según ha admitido este domingo el titular de Comercio, Peter Kyle, en medio de las conjeturas de que el primer ministro británico puede dimitir este mismo lunes o en los próximos días.

El líder laborista y jefe del Gobierno, muy debilitado tras el varapalo electoral sufrido por su partido en los comicios locales ingleses y regionales del pasado 7 de mayo, afronta una fuerte presión de varios ministros y sindicalistas para que renuncie o dé a conocer un calendario para su salida ordenada del poder.

La cadena británica Sky News, citando fuentes propias, ha informado de que la ministra de Exteriores, Yvette Cooper, ha sido la última integrante del gabinete que ha recomendado al primer ministro que deje el poder.

De acuerdo con las fuentes de la cadena, las ministras Heidi Alexander (Transporte) y Shabana Mahmood (Interior), así como el ministro de Energía, Ed Miliband, también han pedido a Starmer que lo deje.

Starmer, mientras, guarda escrupuloso silencio con su familia y solo se ha pronunciado brevemente en redes sociales para felicitar a los británicos el Día del Padre. «Ser padre es mi mayor alegría. Hoy, estoy pensando en mi papá, y en el padre que soy para mis hijos gracias a él. Feliz Día del Padre», ha manifestado.

¿Dimisión este lunes?

Las presiones han aumentado después de que el hasta ahora alcalde de Manchester, Andy Burnham, una figura popular en las filas laboristas, ganase el pasado jueves el escaño inglés de Makerfield, lo que le permitirá –al ser ya diputado– desafiar el liderazgo de Starmer, a fin de sustituirle como líder laborista y primer ministro.

Los medios, entre ellos ‘The Guardian’, afirman que cada vez son más los diputados laboristas que piden la dimisión de Starmer, pero el pasado viernes el político insistió en que no abandonará su cargo.

El dominical ‘The Observer’ también apunta este domingo que el primer ministro podría dimitir tan pronto como este lunes al llegar a la conclusión de que su mandato ha llegado a su fin, después de que una mayoría de diputados laboristas manifestase su apoyo a Burnham como sucesor.

En declaraciones este domingo a Sky, Kyle ha dicho que no ha hablado con el primer ministro desde el viernes, cuando mantuvo una «conversación sincera» con él, pero no ha descartado los rumores de que Starmer planea anunciar su dimisión en los próximos días.

Sobre esas conjeturas, Kyle ha afirmado que «lo único» que podía «afirmar con certeza es que el primer ministro está trabajando arduamente, como todos los días».

«Es una de las personas más trabajadoras que he conocido, y hoy, como todos los días, está trabajando sin descanso», ha recalcado.

«Al mismo tiempo, también está intentando crear un espacio donde pueda pensar y reflexionar sobre la realidad y los desafíos políticos, así como sobre las oportunidades que se nos presentan», ha añadido.

Los comentarios del ministro suponen un cambio de tono por parte del Gobierno, después de que Starmer insistiera el viernes en que se presentaría a unas eventuales elecciones internas.

Entre Burnham y el auge de Reform UK

Starmer permanece este domingo en su residencia de campo de Chequers (a las afueras de Londres), donde analiza su posición, según los medios.

La entrada de Burnham en el Parlamento sitúa a Starmer en una situación aún más difícil, ya que el antiguo alcalde ha indicado que tiene intención de desafiar el liderazgo del primer ministro e iniciar una contienda interna para sustituirle si este no presenta la dimisión.

Burnham, quien con los sondeos en contra derrotó a la ultraderecha Reform UK en Makerfield por amplia mayoría, jurará el lunes como diputado y tiene previsto reunirse con Starmer.

Para desafiar al primer ministro, Burnham necesita el apoyo de un mínimo de 81 diputados –el 20% del grupo parlamentario–-, pero sus partidarios afirman que cuenta con el respaldo de más de 200.

Esa cifra es crucial porque es la mitad del grupo laborista parlamentario e implica que Starmer ya no puede asegurarle al rey Carlos III, jefe del Estado británico, que cuenta con la «confianza» de la Cámara de los Comunes para gobernar.

En los comicios de mayo, Reform UK fue la formación más votada y se mantiene primera en los sondeos sobre intención de voto.