La plaza Federico Moyúa de Bilbo pasará a llamarse Plaza Elíptica desde este miércoles, 1 de julio, tras casi nueve décadas llevando el nombre del alcalde de la villa nombrado en 1924 bajo la dictadura de Miguel Primo de Rivera.
El alcalde Juan Mari Aburto, y la concejala de Euskara, Atención y Participación Ciudadana, Agenda 2030 e Internacional, Eider Inuntziaga, han anunciado este martes el cambio de placas identificativas de la Plaza Elíptica.
Se cambiarán 4 placas, situadas en las fachadas de los edificios nº 2 (Hotel Carlton), nº 4 (Edificio ‘Aurora’), nº 6 (edificio residencial) y lateral del nº 40 bis de la Gran Vía Don Diego López de Haro. Los cambios de placas rotuladoras de vía urbana quedarán realizados a fecha 1 de julio, mientras el resto de las señalizaciones viarias, turísticas o similares se irán actualizando según determinen los servicios municipales o entidades correspondientes.
El Ayuntamiento de Bilbo ha realizado las notificaciones oportunas a personas y entidades afectadas e interesadas en el plazo de 10 días desde la resolución de Alcaldía de fecha 06/03/2026. Igualmente, el cambio se ha notificado tanto a las comunidades o entidades vinculadas directamente a la plaza como a otras partes interesadas
Aburto ha recordado que este cambio de denominación también fue solicitada por diversos colectivos y ha dicho que desde el Ayuntamiento de Bilbo han entendido que «lo correcto era devolver a los bilbainos» el nombre que «siempre había existido en el imaginario de muchos bilbainos».
La denominación de Federico Moyúa data del 5 de agosto de 1937. Esta nomenclatura vino impuesta por la primera corporación municipal establecida por el régimen franquista, corporación regida por José María de Areilza, primer alcalde dictatorial luego de la toma de la ciudad por parte del Ejército sublevado en junio de 1937.
«Teniendo en cuenta los antecedentes expuestos, en los cuales se refleja una estrecha vinculación de la persona de Federico Moyúa con las últimas dictaduras en el Estado español, tanto por su implicación como regidor de la villa en la primera de ellas, como por el reconocimiento que se efectúa de él por parte de la primera Corporación franquista en el segundo y último período dictatorial, se ha entendido la modificación de la denominación de una de las plazas más representativas e icónicas de la villa», ha señalado el Ayuntamiento.
Asimismo, Aburto ha dicho que, en estos momentos, el Consistorio no tiene previsto nuevos cambios de denominaciones que tengan que ver con la memoria histórica, aunque ha asegurado que siempre «se están trabajando algunas nuevas denominaciones, porque hay muchas peticiones de colectivos diferentes».
EH Bildu: «Un ejercicio colectivo de memoria»
La portavoz de EH Bildu, María Del Río, ha calificado este hecho de «buena noticia», puesto que la modificación «responde a la filosofía de la Ley de Memoria Histórica pero, sobre todo, porque es el resultado de las demandas llevadas a cabo durante años por ciudadanos y ciudadanas y asociaciones memorialistas».
En ese sentido, Del Río ha destacado que el callejero «no es una cuestión secundaria», su «importancia es fundamental», porque «marca de manera simbólica el espacio público y sirve para fijar una memoria determinada».
Además, ha recordado que, precisamente, este cambio se produce cuando el próximo año se cumplen 90 años de la toma de Bilbo por las tropas franquistas, momento en el que se «hace más necesario que nunca proyectar hacia el futuro los valores antifascistas». «No se trata de borrar la historia, sino de eliminar el reconocimiento y el honor que supone ser el nombre de una persona de calle», ha precisado.

Bertsoak, txupina eta besoak zerura: «Bilbo, has daitela jaia!»

¿Guerra sucia o gamberrada macabra? 25 años de la tragedia del Txioka

Turista sionistek mehatxuak egin zizkieten Palestinaren aldeko manifestariei Iruñean

Fallece la joven de 18 años que cayó desde 30 metros en el Anboto
