
La formación más joven de las cinco que integran el Consejo de Ministros ha cerrado parcialmente su primera gran crisis interna desde que la fundara Yolanda Díaz en 2023: luego de meses de idas y vueltas y un dilatado pleito interno, la coordinadora general de Movimiento Sumar, Lara Hernández, ha anunciado este martes que da un paso al lado y abandona el partido.
Quien escribe estas líneas había anticipado su salida de Sumar ya que los rumores arreciaban en torno a una dimisión de Hernández, debido a que el consenso entre los bandos internos por ahora la dejaba fuera de la lista de unidad que será votada por los militantes el próximo 11 de julio en las primarias para renovar la ejecutiva. Sin estar en aquella lista no podría ser parte de la Ejecutiva.
Medio día después, la protagonista convocaba a un grupo selecto de medios de comunicación considerados afines para informar su salida. La aparición por sorpresa de algunas cámaras de cadenas de TV la forzó a improvisar una rueda de prensa, según pudo saber luego NAIZ, que junto con varios otros medios de Madrid no fue convocado, en evidente represalia por haber sido el primer medio en publicar las denuncias de acoso laboral contra la dimitida.
«Quiero pedir perdón de corazón a toda la gente de izquierdas por el espectáculo que hemos dado», ha dicho Hernández en la despedida
«Hoy aquí les anuncio que no me presentaré a la asamblea del 11 de julio. Es más: hoy presento mi dimisión como coordinadora de Sumar y dejo mi militancia en esta organización», ha dicho, a la vez que acusaba a compañeros de partido de perpetrar una «campaña de desprestigio» para cargársela.
Ha asegurado que fue víctima de «injurias, calumnias y mentiras», en alusión a los seis expedientes internos abiertos contra ella por maltrato laboral durante sus meses al frente de coordinadora general del partido (que básicamente fue unipersonal desde que Yolanda Díaz decidió en 2024 renunciar al desarrollo orgánico de Movimiento Sumar).
«Quiero pedir perdón de corazón a toda la gente de izquierdas por el espectáculo que hemos dado. Por mi parte, decir que tengo la conciencia tranquila, porque soy inocente, jamás he acosado a nadie y porque todos los bulos y mentiras se han demostrado falsos», ha recalcado.
«Salida ‘limpia’»
Sin embargo, fuentes cercanas a la vicepresidenta segunda del Gobierno han confirmado a NAIZ que la dimisión de Hernández ha sido una moneda de cambio tras varias semanas de negociación, en las que se llegó al acuerdo que las seis personas retirarían los expedientes por maltrato laboral «para que ella tenga una salida ‘limpia’ y se destrabe la situación».
Al otorgarle este gesto de retirada de denuncias, Hernández (quien a pesar de su juventud ya lleva participando como dirigente en cinco partidos políticos distintos) ha aceptado hacerse a un lado y dar de baja su pretensión de ser parte de la próxima Ejecutiva de Movimiento Sumar (cabe recordar que quien es parte de la misma y no es diputado o algún otro cargo electo cobra unos 33.000 euros anuales).
La crisis en torno a Hernández data de los tiempos en que la vicepresidenta Díaz la nombró como cocordinadora (por estatutos, hay dos cocoordinadores generales). Varios altos cargos se llevaban mal con ella y decidieron dimitir, como la escritora Elizabeth Duval (a cargo de Comunicación). El objetivo político era desplegar territorialmente el partido, y ante los malos resultados de Lander Martínez como secretario de Organización, Díaz decidió apartarlo y Hernández designó a Laura Moreno, mientras crecía un surco de desconfianza entre esa cúpula y la portavoz parlamentaria Verónica Barbero.
Pero todo estalló a comienzos de junio cuando Moreno y David Comas dimitieron del Grupo Coordinador (una especie de Consejo Ciudadano en Podemos) en disconformidad con el liderazgo y los presuntos malos tratos de Hernández. A través de una carta interna a la que tuvo primero acceso NAIZ, allí Moreno avisaba que había seis expedientes de denuncias por «acoso laboral» contra la dirigente (dos de los dimitidos y cuatro de trabajadores del partido).
A partir de allí hubo tres semanas de tiras y aflojas entre los dos bandos. A Hernández la apoyaban el secretario general del grupo parlamentario, Txema Guijarro, y el diputado Manuel Lago, mientras que otros como Lander Martínez formaban un tercer bando.
El partido más pequeño de la ya extinta coalición electoral Sumar buscará el 11 de julio recobrar impulso, potenciar el despliegue territorial e intentar no disolverse
Como anticipó luego NAIZ, el ministro Ernest Urtasun se involucró para ejercer de pacificador y se comenzó a llegar al consenso para que la ecologista bilbaína Rosa Martínez sea una de las nuevas cocoordinadoras. Los puentes empezaron a tenderse y se comenzó a confeccionar una lista de unidad, que tenía como duda principal si Hernández iba a participar en ella.
Las mismas fuentes que anticiparon la partida de Hernández han confirmado a NAIZ que la lista de unidad será encabezada por la portavoz Barbero, secundada por Martínez y con Urtasun en tercer lugar. La vicepresidenta Díaz no estará esta vez en la lista, y tampoco Hernández.
El partido más pequeño de la ya extinta coalición electoral Sumar buscará el 11 de julio recobrar impulso, potenciar el despliegue territorial e intentar no disolverse. Tiene a favor que su nombre, mientras siga el Gobierno de Sánchez, estará en el eje de las noticias y en las opciones que el CIS pregunta. Su poder real y territorial, como admiten ellos mismos, es muy escaso. Por ahora participan del lento armado de la nueva coalición que, por ahora, es conocida como ‘Un paso al frente’.

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