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Sustrai Erakuntza presenta recurso judicial contra el proyecto de planta de biogás de Arroitz

Sustrai Erakuntza ha presentado recurso judicial contra la autorización ambiental integrada concedida por el Gobierno navarro a la planta de biogás de Arroitz. Una medida con la que busca hacer frente al «despliegue descontrolado» de estas infraestructuras ante la «fallida moratoria» del Ejecutivo.

Manifestación contra el proyecto de planta de biogás de Arroitz.
Manifestación contra el proyecto de planta de biogás de Arroitz. (Iñigo URIZ | FOKU)

Un recurso judicial contra el proyecto de planta de biogás de Arroitz ha sido presentado este viernes por Sustrai Erakuntza con el objetivo de hacer frente al «despliegue descontrolado» de este tipo de infraestructuras en el herrialde que no ha conseguido frenar «la fallida moratoria» del Gobierno de Nafarroa.

Según ha explicado a través de una nota, esa moratoria «no está cumpliendo sus objetivos» y no afecta a todas las plantas actualmente en tramitación, dado que las de Arroitz y Sesma «no están incluidas en la misma». Esa circunstancia «nos obliga a iniciar este proceso judicial, con el apoyo de la Plataforma Ciudadana Stop Biogás Arróniz Herri Plataforma», señala la fundación.

Añade que de seguir adelante con el proyecto tal y como está planteado, «se realizaría sin las necesarias garantías de no afección a la salud de los suelos agrícolas y de los vecinos y vecinas de la comarca». 

Circunstancia que achaca a que la moratoria en vigor «no tiene por objetivo establecer por normativa las condiciones de funcionamiento de este tipo de plantas y ni siquiera ha cumplido con sus tímidos objetivos de establecer las normas de fertilización en las zonas consideradas como vulnerables a la contaminación por nitratos».

«Cúmulo de irregularidades»

A lo que se añade «el cúmulo de irregularidades que se han detectado en la tramitación de esta planta. Porque se trata de una planta que requeriría de una gran superficie de parcelas agrícolas donde verter el residuo final de su funcionamiento, el digestato. Este se produce en una cantidad enorme, 137.754 toneladas al año, y precisa para su vertido de 2.600 hectáreas de suelos agrícolas. Sin embargo, las parcelas presentadas para este fin no reúnen todas las condiciones exigidas para ello, por lo que, si se descartan las que no son adecuadas, se quedan en poco más de 1.600 Ha. Una superficie insuficiente para el vertido de tal cantidad de residuos sin contaminar los suelos».

Además, critica que «el proyecto tampoco concreta cuál sería el origen de las 140.000 toneladas al año de residuos que utilizaría la planta como materia prima. Unos residuos de origen ganadero, agrícola y también industrial, que deberían ser transportados desde localizaciones remotas, y por lo tanto consumir grandes cantidades de combustibles fósiles para ello. Este aspecto debería ser considerado también para analizar el balance energético de esta supuesta planta de producción de energía renovable». E incluso «tampoco se han contabilizado adecuadamente las necesidades de combustible fósil para el reparto del digestato en los campos de labor».

Por todo ello, Sustrai Erakuntza denuncia que «nos encontramos ante un proyecto que pudiera tener graves consecuencias para el medio ambiente y la salud de las personas que viven en sus cercanías. Consecuencias que se deberían de analizar adecuadamente y para lo cual, es necesario establecer una moratoria real. Y ante la ausencia de dicho análisis y regulación, nos vemos obligados a iniciar este penoso proceso judicial».