
El UAE se ha desquitado del golpe moral recibido la víspera de manos del Visma y de Vingegaard. Desde la llegada a Montjuïc, han controlado el ritmo del pelotón, primero de manos de McNulty, luego de Adam Yates y, finalmente, lanzados por Isaac del Toro.
A su rueda, Tadej Pogacar se ha limitado a felicitarle cuando iba a cruzar la línea de meta y dejar un mensaje implícito a Vingegaard: llevas el maillot amarillo, pero yo soy más rápido y mi gregario también. Detrás de los dos UAE, ha entrado Evenepoel, seguido del líder Vingegaard.
En las dos etapas del Grand Départ de Barcelona, los dos equipos más importantes han dado un golpe de autoridad. Las diferencias que se han marcado no tendrán demasiada relevancia en la clasificación final, pero la victoria del primer día del Visma y el amarillo de Vingegaard ya fue un primer golpe encima de la mesa, al que UAE ha respondido con otro golpe de autoridad, de todo el equipo primero y de Isaac del Toro y Tadej Pogacar, en la ascensión final. La víspera, el esloveno había sido el más rápido en la ascensión a Montjuïc, lo que le ha permitido vestir el maillot de la montaña y ha querido desquitarse al día siguiente.
La organización había previsto una etapa entre Tarragona y Barcelona por la costa catalana, hasta girar hacia el interior, a la altura de Castelldefels, para ascender el Coll de Begues y seguir hasta Barcelona, donde debían subir tres veces Montjuïc.
Un recorrido pensado con el doble objetivo de mostrar las bellezas de la costa catalana y de buscar unos primeros movimientos en la general, después de que la contrarreloj por equipos del primer día hubiera marcado las primeras diferencias.
En Barcelona había ganas de recibir al Tour, sí; por parte de la población local y también de los numerosos turistas que visitan la ciudad. Ni siquiera el calor ha evitado que Montjuïc volviera a llenarse de público y aplaudieran a los ciclistas como si fuera la etapa decisiva de la carrera.
El Caja Rural navarro ha conseguido meter al neerlandés Molenaar en la fuga del día, junto a Van den Broek y Engelhardt y mantenerse en cabeza durante buena parte de la carrera. Incluso ha sido líder virtual durante varios kilómetros, hasta que UAE, Red Bull-Bora y Visma-Lease a bike han decidido que querían llegar en cabeza al tramo final y han echado abajo la escapada a la entrada de Barcelona.
Montjuïc, una montaña con mucha historia en el ciclismo, ha sido el escenario perfecto para que se decidiera la carrera. A Red Bull, Decathlon o Visma les hubiera gustado marcar el ritmo de las ascensiones, pero UAE no les ha dado ninguna oportunidad y han tenido que limitarse a seguir el ritmo que marcaba el equipo de Pogacar.
Vuelve a dejar dudas Paul Seixas, a quien se le ha visto justo para seguir el ritmo de cabeza. Ha terminado entrando en novena posición, a 4 segundos de Del Toro, en una nueva demostración para el joven francés de que el Tour no regala nada y que exige estar cada día al mejor nivel.

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