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Israel dispara al Ejército libanés durante un repliegue mínimo


Las tropas israelíes que ocupan el sur de Líbano dispararon contra el Ejército libanés en el comienzo del mínimo repliegue acordado en tres «zonas piloto» y que Israel obstaculiza con condiciones, mientras rechaza acabar con la ocupación del país árabe. 

 Una mujer camina sobre las ruinas de su casa en Froun, donde se ha desplegado el Ejército libanés.
Una mujer camina sobre las ruinas de su casa en Froun, donde se ha desplegado el Ejército libanés. (Marwan NAAMANI | EUROPA PRESS)

Ni Israel deja de bombardear y destruir pueblos ni se retira del sur de Líbano y ni siquiera cumple con el repliegue homeopático en tres zonas acordado en la negociación en la que el Gobierno libanés aceptó la continuidad de la presencia de tropas israelíes en su territorio. Cuando debían empezar a retirarse, las fuerzas de Israel abrieron fuego ayer contra el Ejército de Líbano que se disponía a hacerse con su control.

«Durante la ejecución de la operación de despliegue por parte de las unidades militares en la localidad de Zautar el Gharbiye, cerca de Nabatiye, las fuerzas de ocupación israelíes abrieron fuego cerca de estas unidades», denunció el Ejército de Líbano, que advirtió de que este ataque obstaculizará la implementación de las próximas etapas de despliegue en las conocidas como «zonas piloto». 

Estas etapas deben llevarse a cabo  con el Grupo de Coordinación Militar para el Líbano (Mcg4l), un mecanismo conformado por representantes militares libaneses, israelíes y estadounidenses para supervisar el acuerdo.

Aunque acordó este mínimo repliegue, Israel renuncia a retirarse de la zona que ocupa en Líbano –más de 600 kilómetros cuadrados–, donde sigue lanzando ataques, destruyendo aldeas y desplazando a decenas de miles de personas. Ayer mismo destruyó viviendas de libaneses desplazados en  Mais Al-Jabal.
De hecho, sus ministros hablan públicamente de que los libaneses no podrán regresar.

«Debemos continuar destruyendo las casas de los libaneses, debemos continuar expulsando libaneses del sur de Líbano. Debemos seguir respondiendo decididamente, con la expulsión de la población libanesa», reclama el ministro israelí de Seguridad, Itma­r Ben Givr.  

En la negociación llevada a cabo en Washington, Israel solo se comprometió a que el Ejército de Líbano asumiría «gradualmente» el control de tres «zonas piloto», pero sigue reservándose la posibilidad de ni siquiera completar esta retirada mínima, al añadir la condición de «si Israel percibe que existen las garantías de seguridad necesarias».   

Zonas devastadas

Algo así alegó ayer, justificando los disparos porque una excavadora del Ejército libanés fue más allá de una supuesta línea acordada. Sostuvo que fueron «disparos al aire», pero amenazó con que «cualquier desviación sin coordinación previa podría poner en peligro a sus fuerzas». Durante la jornada se escucharon disparos de ametralladora y detonaciones a intervalos regulares.

Los militares realizaban un reconocimiento de ingeniería en Zautar Al Gharbiye, mientras se desplegaron unidades en la localidad y alrededores. El lunes, el Ejército libanés ya había entrado en Froun y en Srifa, las otras dos zonas de despliegue condicionado, y pidió a los ciudadanos que no se dirijan a ellas «hasta que se estabilice la situación de seguridad». Estas localidades se encuentran devastadas, sin electricidad, agua, ni condiciones para vivir.

Israel sigue exigiendo el desarme de Hizbulah para una retirada que ni siquiera asegura, mientras la milicia libanesa rechaza desmantelar la única forma de resistencia a la ocupación.

Aoun, con Trump

Unas horas después de estos incidentes, el presidente de Líbano, Joseph Aoun, era recibido en la Casa Blanca por su homólogo estadounidense, Donald Trump, que aseguró e que el Ejército israelí sigue adelante con su retirada de las «zonas piloto». «Están reubicando otras unidades y, cabe destacar, se llevan muy bien (con el Ejército libanés). Fue un excelente acuerdo el que firmaron con el Líbano», defendió Trump.   

Sobre los disparos, dijo que se acababa de enterar y lo analizaría con Aoun, al igual que el apoyo que Washington ha dicho que va a brindar al Ejército libanés para garantizar que mantenga el control de estas zonas. El presidente estadounidense señaló que sus planes «incluyen la participación y ayuda de otras partes».

 

Trump dice que atacará una planta nuclear

Donald Trump aseguró que atacará «muy pronto» una instalación nuclear subterránea en  la Montaña del Pico, cerca de la ciudad de Natanz. «Y no hay nada que puedan hacer al respecto. Normalmente no diría eso. Si creyera que pueden hacer algo, jamás lo diría. Pero atacaremos esa zona muy pronto, y con mucha fuerza», declaró el presidente de EEUU al ser cuestionado sobre si cree que el Gobierno iraní ha trasladado allí centrifugadoras nucleares, como sostiene Israel para alentar el ataque.

Por otra parte, Kuwait denunció que Irán atacó por cuarto día consecutivo varias centrales eléctricas y plantas desalinizadoras en el país, provocando incendios en varias de ellas que los bomberos lograron extinguir, mientras la Guardia Revolucionaria iraní afirmó haber destruido con misiles de crucero el centro de datos principal de Amazon en Bahrein y haber alcanzado,  además, objetivos militares estadounidenses en Jordania.

 

Netanyahu
Donald Trump aseguró que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, «no será arrestado» en ningún lugar de EEUU, después de que el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, dijera que estudia esa posibilidad si asiste a la Asamblea General de la ONU en septiembre con base en  la orden de detención de la Corte Penal Internacional  por crímenes de guerra.