C. Alonso, R. Romero, A. Espinosa, N. Sanguino, L. Méndez

De la «invasión» de Ceuta a los incendios forestales, confusión y mentiras en las redes

Las crisis migratorias o las catástrofes naturales son utilizadas como pretexto para la propagación de desinformación. AFP Factual desmonta bulos virales que elevan la confusión, siembran desconfianza, desvían la atención o alimentan discursos xenófobos. 

Migrantes retornados a Marruecos tras haber llegado a Ceuta.
Migrantes retornados a Marruecos tras haber llegado a Ceuta. (Abdel MAJID BZIOUAT | AFP)

La alarma social que genera una crisis migratoria o un incendio devastador no surge por generación espontánea. Responde a una estrategia en la que convergen los intereses políticos de agitadores que buscan rentabilizar el malestar, plataformas digitales cuyos algoritmos premian el amarillismo para aumentar el tráfico y redes organizadas de desinformación.

Señalar al migrante, achacar las catástrofes a conspiraciones o desacreditar el trabajo de los profesionales permite construir un chivo expiatorio rápido que evita debates incómodos sobre la gestión del territorio, los medios de extinción o las causas reales de la emergencia. El trabajo de fact-checking del equipo de AFP Factual permite desgranar la manipulación detrás de estas narrativas, desde la reciente tensión en Ceuta hasta la ola de incendios en el sur de Europa.

 

Un festival en Turquía, presentado como «invasión» de Ceuta

La desinformación sobre la frontera ha utilizado metrajes grabados a miles de kilómetros para generar psicosis. Una grabación que mostraba a multitud de personas descendiendo por un paraje montañoso circuló con mensajes que alertaban de miles de marroquíes «bajando en masa para invadir las calles de Ceuta».

Captura de pantalla hecha el 31 de julio de 2026 de una publicación en Facebook. (AFP)

Tras una búsqueda inversa, AFP Factual ha contactado con el autor del vídeo original, un periodista local turco, quien ha confirmado que la secuencia fue grabada en el monte Judi, en Turquía, durante un festival conmemorativo de la peregrinación del arca de Noé al que asistieron miles de personas a principios de julio.

 

La mentira sobre la Agenda 2030 y el monte

Junto a los relatos xenófobos, los incendios forestales han generado una marea paralela de bulos sobre sus causas y gestión. Entre los más difundidos destaca la afirmación de que las tareas de desbroce y poda en los bosques están prohibidas por la Agenda 2030 con el pretexto de proteger la biodiversidad.

Captura de pantalla hecha el 10 de julio de 2026 de una publicación en X. (AFP)

Sin embargo, la Agenda 2030 es una hoja de ruta internacional sin rango de ley que aboga explícitamente por la gestión forestal sostenible.

En el Estado español, además, la Ley de Montes obliga de forma tajante a los propietarios de terrenos forestales y a las administraciones a realizar trabajos selvícolas de prevención y limpieza de maleza.

 

La falacia del 96% de fuegos «intencionados»

En la misma línea de desviar la atención sobre los factores climáticos, se viralizó una captura que afirmaba que la Comisión Europea confirmaba en un informe técnico que el 96% de los incendios son «provocados intencionadamente».

Captura de pantalla hecha el 14 de julio de 2026 de una publicación en Facebook. (AFP)

Como ya recogió NAIZ+, AFP Factual desmontó la manipulación de este informe del Centro Común de Investigación (JRC): el documento alude a fuegos causados por "acción humana", una categoría amplia que engloba descuidos, negligencias agrícolas y accidentes. Los datos oficiales demuestran que los incendios provocados con mala fe por pirómanos suponen un porcentaje muy inferior al difundido por los contenidos virales.

 

Coche de combustión, no eléctrico

Para alimentar el escepticismo sobre la transición energética, un mensaje replicado miles de veces en redes sociales afirmaba que el virulento incendio declarado en San Martín de Valdeiglesias (Madrid) se había originado por la explosión espontánea del motor de un coche eléctrico en la M-501.

Captura de pantalla hecha el pasado 31 de julio de una publicación en X. (AFP)

Sin embargo, tras localizar imágenes del vehículo calcinado con su placa de matrícula, AFP Factual consultó el registro de la Dirección General de Tráfico (DGT).

Captura de pantalla hecha el 31 de julio de 2026 en el sitio web de la Dirección General de Tráfico española. (AFP)

La comprobación determinó que el coche disponía del Distintivo Ambiental C, correspondiente de forma exclusiva a vehículos de combustión interna, un extremo que fue ratificado formalmente por la Guardia Civil.

 

Un bombero veterano tildado de «actor»

El descrédito a los profesionales de los servicios de extinción ha sido otra constante en este escenario. Un influyente canal de desinformación difundió la imagen de un profesional entrevistado por la televisión pública española para denunciar la precariedad laboral, asegurando que era un militante político «disfrazado de bombero» para hacer propaganda.

Captura de pantalla hecha el 30 de julio de 2026 de una publicación en Facebook. (AFP)

Aunque la persona en cuestión figuró en las listas electorales de Unidas Podemos por León en 2019, su propia brigada (BRIF de Tabuyo) confirmó a los verificadores que ejerce como bombero forestal en activo desde 2009, acreditando más de una década de servicio técnico antes de su puntual incursión política.

 

Prácticas de entrenamiento fuera de contexto

Asimismo, una impresionante secuencia en la que cuatro bomberos resistían una ráfaga de fuego con el viento en contra se compartió afirmando que era una escena angustiosa ocurrida durante los incendios de Madrid y del sur del Estado francés.

Captura de pantalla hecha el 29 de julio de 2026 de una entrada en Facebook. (AFP)

El autor del vídeo original explicó a los verificadores que la grabación correspondía en realidad a un entrenamiento técnico realizado en 2024 por bomberos del Aeropuerto de Reus en un centro de formación de Santiago de Compostela, diseñado para ensayar la resistencia al humo y la radiación térmica.

 

Falsos sabotajes de la Guardia Civil

Ni la quema técnica ni la propia Guardia Civil se libraron de las teorías conspirativas. El vídeo de un vehículo arrojando fuego intencionadamente por una cuneta se difundió asegurando que el Instituto Armado estaba provocando los incendios forestales en el pantano de San Juan, en Madrid.

Captura de pantalla tomada el 27 de julio de 2026 de una publicación en TikTok. (AFP)

Las imágenes pertenecen en realidad a una maniobra de quema controlada realizada en marzo de 2024 por una empresa especializada en Estados Unidos.

 

Diversos expertos forestales recuerdan a AFP Factual que el uso del fuego técnico o contrafuego es una metodología habitual y legal para eliminar matorral seco y frenar el avance de frentes incontrolados.

 

Imágenes desde Argelia para simular abandono en Ávila

En otros casos se buscó proyectar una imagen de desprotección institucional. Una grabación en la que varios vecinos se armaban con ramas para contener el avance del fuego por una colina circuló bajo el lema «el pueblo salva al pueblo» en la provincia de Ávila.

Captura de pantalla tomada el 28 de julio de 2026 de una publicación en Facebook. (AFP)

El análisis de las voces del vídeo y el cotejo con agencias internacionales revelaron que los hechos ocurrieron en el distrito de Bordj Okhriss, en Argelia, donde los residentes locales tuvieron que recurrir a medios improvisados ante la virulencia de los incendios en el norte de África.

 

La manipulación de visitas políticas

Por último, el aprovechamiento político de la tragedia cerró el círculo de la intoxicación informativa. Un metraje donde se veía al presidente del Gobierno embarcando a paso rápido en un helicóptero entre abucheos se difundió asegurando que mostraba su fuga de una zona afectada por los fuegos de julio de 2026.

Captura de pantalla hecha el 31 de julio de 2026 de una publicación en X. (AFP)

Una búsqueda inversa de los fotogramas demostró que las imágenes correspondían a una visita oficial realizada un año antes, en agosto de 2025, a la localidad zamorana de Molezuelas de la Carballeda. 

El vídeo fue descontextualizado para simular un altercado reciente durante la emergencia nacional declarada en el Estado.

 

Claves para prevenir y no compartir sin contrastar

Bomberos forestales trabajando en un reciente incendio a unos 80 kilómetros de Madrid. (César MANSO | AFP)

Y es que, como explicó a AFP Eva Cataño, investigadora de la Fundación Centro de Estudios Andaluces, situaciones como los incendios «son un contexto perfecto para que circule desinformación: generan preocupación, mucha atención mediática y una necesidad inmediata de encontrar explicaciones».

En ese tipo de tragedias, surgen mensajes «muy contundentes» y que señalan a un único responsable, pese a ser «fenómenos bastante complejos».

Para acceder a una información veraz durante este tipo de catástrofes, una de las claves es «desconfiar de las explicaciones excesivamente simples para problemas complejos» e informarse mediante fuentes «institucionales, científicas y académicas».

«Compartir contenidos sin contrastar puede contribuir a aumentar la confusión en momentos delicados», aconsejó la experta.

Lo prioritario es «que haya el mínimo ruido», para que las fuentes oficiales puedan tener la máxima difusión, dijo a AFP Alexandre López Borrull, profesor de Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación en la Universitat Oberta de Catalunya.

«Un desastre apela a emociones y la emoción es lo que nos lleva muchas veces al lado oscuro de la desinformación, con buena intención o con mala intención», opinó.