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TEHERÁN

Enquistada la guerra, Irán hace de su control de Ormuz un arma estratégica

El ataque sorpresa acabó con la cúpula iraní, y semanas de bombardeos y amenazas han dejado, a seis meses del comienzo de la guerra, una débil tregua agotada y pocos visos de solución. Mientras, Irán controla el estrecho de Ormuz, «el nuevo pilar de su seguridad».

Una valla publicitaria con la imagen de Donald Trump y del estrecho de Ormuz cerrado, en un edificio de la plaza Valiasr, en Teherán.
Una valla publicitaria con la imagen de Donald Trump y del estrecho de Ormuz cerrado, en un edificio de la plaza Valiasr, en Teherán. (SPR | AFP)

El estrangulamiento del estrecho de Ormuz es un valor estratégico para Irán, «el pilar del nuevo orden de seguridad» y, según ciertos analistas, con tanto poder de disuasión como poseer un arma nuclear. Cerrarlo al tráfico naval se convirtió en su instrumento de presión inmediata. Y en el elemento que más ha dañado la credibilidad de la ofensiva de EEUU, pues el barril de petróleo llegó a venderse a 120 dólares (desde los 70 previos a la guerra) y amenazó con provocar una crisis económica mundial.

Con la mediación de Pakistán, se acordó reabrir temporalmente el estrecho de Ormuz, tomando como base un plan de diez puntos presentado por Irán. Además de exigir el levantamiento de las sanciones estadounidenses y el pago de indemnizaciones económicas por los daños ocasionados a Irán, así como el cese de agresiones, Teherán incluía su compromiso de no desarrollar armas nucleares. La crisis se profundizó a mediados de julio con una oleada de bombardeos estadounidenses en el sur de Irán, ante la cual el país persa decretó de nuevo el bloqueo total de Ormuz.

MINADO Y/O DESMINADO

Al cumplirse medio año de contienda, la guerra está completamente enquistada. Donald Trump aseguró ayer que su país ha desminado el estrecho de Ormuz. «Acabo de ser informado por la Armada de EEUU de que todas las minas han sido retiradas y/o detonadas en las aguas internacionales del estrecho de Ormuz. Se ha notificado a Irán que cualquier barco o embarcación que coloque nuevas minas será destruido de inmediato y de manera sistemática», escribió en su red Truth Social.

Irán desmintió al presidente estadounidense. «Si EEUU ha desminado realmente, ¿por qué siguen sin pasar buques por Ormuz?», se preguntó el viceministro de Exteriores, Kazem Garibabadi. Y advirtió de que si entraran buques desminadores de EEUU en el estrecho serían «objetivos muy fáciles» para Irán. Insistió en que la reapertura llegará con el fin de la guerra en todos los frentes.

PARADOJA DE ORMUZ

¿Y si Ormuz perdiera gradualmente su valor como recurso estratégico? En la política internacional, una herramienta exhibida de forma constante puede convertirse en enemigo propio, al obligar a otros a planificar cómo reducir su vulnerabilidad.

El valor estratégico del estrecho canal en forma de herradura seguirá existiendo, pero su importancia estratégica -el centro de gravedad de Irán- podría esfumarse con el tiempo si sus vecinos construyen vías alternativas.

Mientras, EEUU intentará bloquear las arterias vitales del Gobierno iraní en cinco sectores clave: oro, criptomonedas, tecnología, transporte marítimo y aviación. El éxito no está garantizado, como Trump sabe por su fracaso al intentar derrotar a Irán en su primer mandato. Pero erosionar lentamente la resiliencia económica de Irán hasta que el estrecho se vuelva finalmente irrelevante podría ser la única opción que le queda.