De los «bobbies» de Garaikoetxea al «búnker» de la Brigada Móvil, ¿hay vuelta atrás?
Un exresponsable de ELA-Ertzaintza de larga trayectoria, un parlamentario de EH Bildu y un experto han disertado sobre si es posible otra Policía autonómica y cómo, en una jornada de TM eLAB con mucho contenido.

En sus Udako Eskola Irekiak, Telesforo Monzon eLAB ha abordado este lunes en Bergara la espinosa cuestión de la seguridad pública, con ayuda de varios expertos. Entre ellos, dos cuyas voces ya ha recogido NAIZ en los últimos días en sendas entrevistas: Júlia Trias, asesora del Ayuntamiento de Barcelona, y Aitzol Osa, jefe de la policía local de Ondarroa.
Junto a ello ha sido especialmente interesante la mesa redonda que ha cerrado la jornada, puesto que en ella han intervenido el investigador Xabier Arana, el parlamentario de EH Bildu Gorka Ortiz de Ginea, y Tomás Rodríguez, que ha sido representante de ELA en la Ertzaintza durante 25 años.
El uso de la fuerza y el papel de la Brigada Móvil han sido uno de los aspectos planteados a los ponentes por Urko Aiartza desde TM eLAB: «¿Cómo podemos volver a un ‘bobby’ vasco como planteaba Garaikoetxea?», ha resumido la cuestión.
Arana ha respondido que, como premisa, «la fuerza debe ser siempre el último recurso» y que hay valorar primero si existen otras alternativas. Algo básico y lógico pero que «ya supondría un potente cambio de chip. Y hay que pensar que las personas que están en esas movilizaciones también tienen sus derechos».
Rodríguez ha estimado que hay un problema generado con el paso del tiempo porque en lo que respecta a la Ertzaintza «las organizaciones que planteábamos un modelo civil y de servicio nos hemos ido diluyendo. A la gente que pensaba como yo la han machacado internamente, incluso cuando volvías a casa en el coche. Y también hubo una presión interna porque ETA nos puso en el disparadero y el MLNV nos criminalizó. Con eso, se ha dejado el espacio a quienes piensan en lo contrario». No solo ha sido crítico en varias direcciones sino también autocrítico sobre cómo se ha visto históricamente dentro de ELA a esta sección de la Ertzaintza a la que él representó de 2000 a 2025.
Yendo al meollo de las cargas violentas, Tomás Rodríguez ha considerado que existe un problema de formación porque no se trabajan aspectos como la mediación y ha añadido también otro problema relacionado con el «perfil» actual de los ertzainas. Ha defendido la existencia de la Brigada Móvil centralizada («hace muchas cosas») pero abriendo la puerta a una reforma como la que se ha hecho en Catalunya, de modo que «esa Brigada Móvil no esté bunkerizada; hay que acabar con eso».
El testigo lo ha recogido Ortiz de Ginea, planteando que «si en algo hace falta un cambio de paradigma, es en esa Brigada Móvil». Ha remarcado el parlamentario que «en Europa hay formas de actuar muy diferentes», como el modelo de gestión pactada de espacios públicos de Bélgica. Tras citar cuatro actuaciones violentas de la Ertzaintza este año (huelga general, Tubacex, Loiu y Alavés estas dos últimas en un mismo día), el electo de EH Bildu ha considerado «muy evidente» que hace falta otro paradigma.
Xabier Arana ha remarcado que en materia de seguridad «hay alternativas, aunque durante demasiado tiempo nos han dicho que no». Ha citado como ejemplo análogo que ahora se hable con naturalidad de la legalización del cannabis cuando antes era un anatema. Advierte además de un anacronismo en las lecturas sobre esta cuestión: «Cuando aquí hablamos de políticas de seguridad, parece que pensamos en los años 80, y no, estamos en una sociedad totalmente diferente».
Ha abogado por la prevención pero alertando de que «esa es una palabra polisémica, hay que concretar qué tipo de prevención». Y también ha puesto el acento en que la existencia de una policía autonómica no puede significar «que sea autónoma, que vaya a su bola», que es lo que percibe este experto.
Tomás Rodríguez (ELA) ha destacado como problemas el déficit de formación, el «perfil» actual de los ertzainas y de «la subcultura policial de Arkaute»
El «corporativismo policial» es un problema latente, ha subrayado, citando como señales un artículo del periodista de NAIZ Iñaki Iriondo sobre «la insumisión parda» o las declaraciones del forense Paco Etxeberria en torno a las resistencias de los cuerpos policiales frente a la investigaciones de tortura.
Un último apunte mirando a futuro, por parte de Xabier Arana: «Se está metiendo a empresas privadas en seguridad pública, ahí el caso de Palantir, cuando son empresas que tienen sus propios intereses y que tienen otra idea de la seguridad que no beneficia en nada a las personas más vulnerables de la sociedad», alerta.
Acuerdo de país, coincidencia
¿Cómo hacer virar a la Ertzaintza?, ha planteado Aiartza llegados a este punto. Ortiz de Ginea ha subrayado que para ello haría falta «un acuerdo de país. Es fundamental y yo lo elevaría a la máxima importancia. Si aspiramos a un Estado propio, hay que tener una policía y tiene que estar basada en aquellos valores fundacionales que defendió Telesforo Monzon».
Rodríguez ha compartido esta apuesta por el acuerdo de país pero con un añadido: «También hace falta formación, porque ahora la están dando los sindicatos corporativos con un estilo cuasimilitar. Y luego el asunto de los perfiles de ertzaina», ha reiterado con patente preocupación por el modelo imperante actual.
Ha hablado en otro momento de la «subcultura policial de Arkaute», que impulsa a los sindicatos policiales corporativos por encima de otros como ELA. «Consideran que ‘nosotros somos nosotros’, no estamos dentro de la sociedad –ha apuntado sobre esa ‘subcultura’–. Cuando se plantea la modificación de la Ley Mordaza, todos están en contra».
Arana también ha defendido ese eventual acuerdo de país, aunque apostillando que luego haría falta garantizar el cumplimiento de sus premisas porque «aquí nadie puede ir de autónomo».
Policía integral, lejos
A los tres interlocutores se les ha planteado también qué falta para que haya una policía vasca realmente integral, al hilo de la reciente polémica sobre las detenciones por parte de los cuerpos españoles tras la final del Mundial, que ha criticado públicamente el consejero de Seguridad, Bingen Zupiria. ¿Se invaden competencias? ¿Cómo se puede lograr una policía completa, con todas las atribuciones?
Ortiz de Ginea ha considerado como base de análisis que «realmente el Estado español, profundo, nunca ha habido voluntad e interés en ello». Y le ha añadido que actualmente se percibe «una apropiación de competencias en aspectos técnicos», como la falta de personal de la Ertzaintza para ciberseguridad o protección de la naturaleza. Como ejemplo ilustrativo, ha dicho sentir vergüenza cuando desde colectivos ecológicas se plantea que es mejor que acuda la Guardia Civil a investigar un delito medioambiental porque el Seprona tiene más recursos que la Ertzaintza.
Rodríguez ha puesto sobre la mesa que «se han ido creando servicios en la Ertzaintza pero con un plantel insuficiente», que cuantifica en unos mil agentes menos de los que se necesitarían en la actualidad. También aprecia déficit de formación, y de voluntad general para investigar (externa a la Ertzaintza) en el caso de los delitos económicos. Y algo similar ha opinado sobre la Comisión de Control de la Policía Vasca: «Si se quisiera, funcionaría, pero no hay voluntad».
Controles ineficaces
Antes de esa última mesa redonda, la licenciada en Derecho Argiloa Pinzolas ha profundizado en la cuestión de los mecanismos de control policiales. En lo que respecta especialmente a la Ertzaintza ha detallado un buen número de carencias: a nivel interno se abren investigación pero no se comunican sus resultados y menos aún las mejoras que deberían acarrear; la Comisión de Control acaba de dejar varios casos sin investigar sin siquiera explicación; los planteamientos del Ararteko no son vinculantes; la oficina Ekinbide para recoger quejas ciudadanas no es conocida ni funciona bien...
Para Pinzolas, con este abanico de mecanismos realmente no se necesitarían otros nuevos, pero sí hace falta que los que existen resulten «eficaces». Ello pasa, ha dicho, por «transparencia» por parte de la Policía, por que «los sistemas de control sean independientes» y por que «las víctimas participen en el proceso».

Iparragirre eta Paroten gradu-progresioen helegiteek «mendekua» dute oinarri Sareren arabera

Zupiria dice que en las fiestas del Carmen los agredidos fueron los ertzainas

Vitero completa en Gasteiz las ocho candidaturas de EH Bildu; siete repiten y seis son mujeres

Un local hostelero reclama 50.000 euros a una asociación de Abando por sus quejas vecinales

