
La Asociación Navarra de Bibliotecarias y Bibliotecarios (ASNABI) ha solicitado que se encuadre al colectivo en el nivel A2, que en Nafarroa se denomina B, para que «se reconozca el valor, responsabilidad y la cualificación de los profesionales».
Así lo han propuesto este viernes una representación del colectivo de bibliotecarios en la comisión de Interior, Función Pública y Justicia del Parlamento, donde también han analizado la situación del sector de las bibliotecas en el herrialde.
En la actualidad, el grueso del personal que atiende la red se encuentra fijado en el nivel C, equivalente al subgrupo C1 estatal, algo que desde el colectivo han considerado que no se ajusta a las funciones que en el día a día llevan a cabo.
En primer lugar, Mari Mar Celaya, presidenta de ASNABI, ha reivindicado que «Navarra lleva más de 75 años construyendo y sosteniendo una red de bibliotecas» y que desde el colectivo buscan «seguir construyendo espacios fuertes, modernos y accesibles», pero que para conseguirlo «se necesitan profesionales reconocidos y valorados».
Además, ha considerado «inadmisible que uno de los servicios mejor valorados por la ciudadanía haya tenido varias de sus bibliotecas cerradas 11 meses», al tiempo que ha recordado que el estudio de impacto socioeconómico de Nafarroa de 2016 «concluye que por cada euro invertido las bibliotecas de la comunidad foral devuelven a la sociedad servicios valorados en 3,49 y 4,66 euros».
Desde ASNABI se ha enfatizado la importancia de las bibliotecas como espacios de encuentro y aprendizaje, especialmente en el mundo rural, ya que como ha señalado Celaya «defender las bibliotecas es defender que un niño en un pequeño municipio navarro tenga oportunidades, que vivir en un pueblo no signifique tener menos acceso al conocimiento y es defender la lectura frente a la desinformación», algo que ha considerado clave después del informe PISA.
Por su parte, Kenia Mendoza, representante también de ASNABI, ha explicado que Nafarroa cuenta en la actualidad con 101 bibliotecas y que «en muchos municipios son el único equipamiento cultural de acceso permanente».
Ha señalado que las funciones que desempeñan los bibliotecarios no se corresponden con su encuadre actual ya que «no son tareas administrativas auxiliares, sino funciones técnicas especializadas que exigen competencias digitales, pedagógicas y sociales avanzadas».
«Y llegamos al meollo de la cuestión: el 86,5% de las bibliotecas públicas navarras son unipersonales y dan servicio a 69.2027 habitantes, lo que significa en la práctica que una sola persona asume la gestión técnica, la programación cultural, la atención pública y la gestión tecnológica, lo que genera una sobrecarga estructural», ha destacado.
Por su parte, Asier Urkia ha señalado que se trata de «un colectivo altamente cualificado», en el que casi el 90% del personal cuenta con titulación universitaria, grado, diplomatura o licenciatura, pero que «de las cerca de 200 personas que ejercen como encargado o encargada de bibliotecas todas, salvo 7, están encuadradas en el nivel C». Así, ha sostenido que «la cualificación es incompatible con este encuadre».
«Sobre el papel los profesionales ubicados en el nivel C tienen funciones como la atención al público, expedición de carnés o tramitación de quejas, pero en la práctica quien lleva en solitario una biblioteca ejerce funciones de nivel A2, como la gestión integral de la colección, programación cultural o alfabetización», ha explicado.
«En síntesis, casi doscientos profesionales realizan diariamente funciones propias del nivel A2 y sin embargo su encuadre sigue siendo nivel C», ha resumido.
Los grupos parlamentarios han coincidido en la necesidad de estudiar la posibilidad de hacer ese cambio y han considerado justas las reivindicaciones del colectivo.

Zupiria dice que en las fiestas del Carmen los agredidos fueron los ertzainas

El Ayuntamiento de Zestoa condena la «brutal» agresión a una persona durante las fiestas

Anulado el decreto del euskara en el sector público, a demanda de Vox y por cuestión de forma

Hasta seis agentes de la Policía Local de Santurtzi redujeron violentamente a Ander Sáenz
