NAIZ

Paralizado temporalmente el desahucio de Sara en el barrio bilbaino de San Francisco

El desahucio de Sara, previsto para este viernes en el barrio bilbaino de San Francisco, ha vuelto a ser aplazado tras un nuevo recurso de su defensa. El sindicato de vivienda AZET ha celebrado la suspensión y ha reivindicado la organización colectiva.

Rueda de prensa de AZET para explicar la situación.
Rueda de prensa de AZET para explicar la situación. (Oskar MATXIN EDESA | FOKU)

El desahucio previsto para este viernes de una mujer de un piso del barrio bilbaino de San Francisco, ha quedado aplazado, según ha informado el sindicato de vivienda AZET.

Según explicó AZET hace unos días, una caída de sus ingresos durante la pandemia impidió a Sara pagar el alquiler durante varios meses. Fue entonces cuando el propietario (con más de nueve viviendas, según el sindicato) la denunció poniendo en marcha el proceso de desahucio. «Y aunque retomó los pagos cuando volvió a disponer de ingresos suficientes y fue pagando mensualmente cantidades superiores a lo que le correspondía para saldar poco a poco la deuda, el casero decidió seguir adelante con el proceso de desahucio», explicó. 

Hasta ahora, AZET había conseguido suspender o aplazar el lanzamiento debido, sobre todo, a un informe de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Bilbo que acredita que Sara se encuentra en situación de vulnerabilidad. Pero la última resolución judicial fijaba la ejecución para este viernes, 23 de octubre. 

La defensa de la mujer volvió a recurrir la orden, y según ha anunciado este jueves, finalmente ha conseguido volver a paralizar el desahucio. 

«Todo esto demuestra algo importante: la lucha es el camino y merece la pena. La suspensión del desahucio no hubiese sido posible sin la organización. Pero es necesario seguir luchando, señalando la raíz del problema y exigiendo transformaciones profundas», ha señalado AZET, que había convocado una concentración desde primera hora de la mañana para tratar de parar el desahucio. 

Aun así, ha puntualizado que «es una victoria, pero parcial, ya que lo que se ha conseguido es un aplazamiento condicionado y con fecha de caducidad, no una cancelación definitiva». 

«Pero eso no es todo, en casos como este, mientras el desahucio está parado, la propiedad no se queda sin cobrar. La ley permite que las administraciones compensen al arrendador con dinero público. Es decir, que el mismo especulador que acumula nueve casas podría acabar cobrando de las arcas públicas. Dinero público que una vez más termina engordando los bolsillos de rentistas y especuladores», ha indicado AZET.