Markel Garzon Goitia
Aktualitateko erredaktorea

No todo vale

Contenedores ardiendo durante los incidentes del domingo 25 de octubre en Bilbo.
Contenedores ardiendo durante los incidentes del domingo 25 de octubre en Bilbo. (H. BILBAO | EUROPA PRESS)

Un mes exacto es lo que resta para las elecciones en el Estado español. El expresidente Aznar no tardó en catalogarlas como las más decisivas desde la mal llamada Transición. Toda una fecha marcada en rojo para agentes políticos y poderes fácticos. Los sondeos evidencian una realidad inevitable: el auge de EH Bildu. Y la derecha española ya ha comenzado a engrasar su maquinaria sumada a líderes jeltzales que se apuntan a cualquier juego sucio para desestabilizar así el catapultado proyecto de la fuerza soberanista vasca.

El terreno será embarrado de aquí al 29N, fangoso. Con estrategias propias del trumpismo. En Italia se llevó a un extremo. En pleno ascenso del PCI, se organizó la "Operación Gladio" con el fin de frenar la influencia de la izquierda y evitar que accediera al poder por vías democráticas. Atentados masivos en Bologna o Milán fueron asociados a una izquierda en auge, se sembró el caos y finalmente grupos de extrema derecha vinculados a la inteligencia estadounidense fueron condenados.

Los profesionales de la información que presenciamos los disturbios en Deustu y que se trasladaron al centro de la ciudad sospechamos que algo olía a chamusquina. Pequeños grupos compuestos por hombres de edad bisoña campaban a sus anchas, sin rastro de la policía, provocando así disturbios sin aspiración política y ajenos a las reivindicaciones de los convocantes. El éxito antifascista quedó eclipsado. La condena fue unánime, también desde EH Bildu, aunque tanto la derecha española más rancia como políticos jeltzales pusieron a la coalición soberanista en el centro de la diana, sumado a debates estériles.

Antes de señalar al adversario político y sacar rédito electoral, la creciente ola de actos vandálicos exigen un debate más serio, una reflexión más madura y una profunda investigación sobre quién se esconde detrás de este nuevo fenómeno. El asunto es complejo, puede embarrar movilizaciones que se acercan en este cálido otoño. Pero no todo vale.