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Jon Gorospe pone el foco en cómo la arquitectura urbana transforma a sus habitantes

‘Urban Morphologies [Morfologías urbanas]’ es el título de la muestra del fotógrafo Jon Gorospe que se podrá ver hasta el 28 de junio en Kutxa Fundazioa,. Una visión muy reflexiva que explora la capacidad que tiene la arquitectura urbana de transformar la vida de las personas que la habitan.

Jon Gorospe, ante una de sus fotografías. (Gorka RUBIO | FOKU)

Hasta el 28 de junio se podrá ver en Donostia, en la sala de exposiciones Kutxa Fundazioa Artegunea, ‘Urban Morphologies [Morfologías urbanas]’ de Jon Gorospe (Gasteiz, 1986), un fotórafo vasco obra se centra en la representación del paisaje antropizado en las ciudades, donde los centros urbanos densamente construidos representan la máxima expresión de la huella humana sobre el territorio.

Excomisario y director del festival Viphoto de Gasteiz (2018-2020), su trabajo ha sido reconocido por numerosas instituciones públicas y privadas como el Museo Salomon R. Guggenheim o la Fundación Sasakawa. La fotografía, el vídeo y la instalación lumínica le sirven a este creador como herramientas para reflexionar sobre problemáticas actuales que le interesan, tales como el diseño urbano y cómo afecta este al desarrollo de la vida, la proliferación de la publicidad en la ciudad, la mercantilización del espacio público, la homogeneización de nuestras ciudades a causa de la globalización, la hostilidad de la arquitectura hacia una parte de la sociedad, subrayando su carácter de exclusión, o la identidad del paisaje a través de imágenes «sin autoría».

En sus proyectos repite patrones como retículas, composiciones modulares y ángulos o superficies con metal. El concepto de lo pulido, lo liso, lo impecable –según la definición del filósofo surcoreano Byung-Chul Han de situarlo como seña de identidad de nuestra época, como símbolo de lo bello–, se plasma en las sublimaciones sobre aluminio, las impresiones fotográficas sobre dibond lacado o las proyecciones sobre planchas metálicas que emplea.

La práctica artística de Jon Gorospe quiere tender puentes entre la observación documental rigurosa y una lectura conceptual y poética del espacio: «Entiendo el espacio urbano –afirma– como un lugar lleno de posibilidades, además de como un escenario perfecto donde crear imágenes de valor documental y estético». 

El proyecto expositivo, comisariado por Alejandro Castellote, lo conforma un conjunto de siete series fotográficas que abordan las motivaciones y preocupaciones sobre las que gira su trabajo. En ‘Noraezean’ (2020), por ejemplo. Gorospe se convierte en una especie de flâneur contemporáneo capturando y re-fotografiando el territorio de Euskal Herria. El archivo resultante nos ofrece una nueva aproximación a un paisaje con una gran carga histórica y simbólica. Una mirada que actualiza y resignifica nuestro imaginario sobre un paisaje alterado artificialmente, bien con fines urbanísticos, bien industriales o estéticos. Esta serie habla de la constante homogeneización de los espacios construidos, su intercambiabilidad y despersonalización.

«‘Noraezean’ nació como un encargo producido por Getxophoto, en el que me pidieron que documentara el paisaje vasco, tanto de este lado como del francés (Ipar Euskal Herria). Esto coincidió con los años más duros de la pandemia, así que volví a hacerlo a través de internet. En este caso fotografiaba mi pantalla con lentes macro que generaban esas pérdidas de foco que nos retrotraen a los tilt-shift [técnica fotográfica y de edición que transforma escenas reales en maquetas o dioramas en miniatura]».

Se pueden ver otros trabajos como ‘The Grid’ (2023-2024), una instalación de video-mapping que, a través del vídeo, el sonido y la fotografía, muestra a personas de diferentes ciudades en sus desplazamientos cotidianos. Funciona como un dispositivo que muestra la naturaleza casi clonada de nuestros gestos, de nuestra manera de vestir. La aparente ausencia de autoría en esas fotografías genera un grado de credibilidad semejante al que proveen las cámaras de vigilancia; los sujetos, ingenuamente desprotegidos, pasan intermitentemente de la visibilidad al anonimato.

«Para ‘The Grid’ fotografié miles de personas de camino a las estaciones de metro y cercanía o saliendo de ellas. Me interesa ver cómo los pasajeros se vuelven parte de un ensamblaje socio-tecnológico: humanos + trenes + infraestructuras urbanas. Este ‘cuerpo colectivo’ apunta a la idea de condición post-humana descrita por Rosi Braidotti, donde los límites entre humano y máquina se difuminan. Donde las personas se han adaptado a un sistema que excede por mucho su escala y están alineadas».

Una de las imágenes de ‘Skyline’. (Jon GOROSPE)

‘Skyline’ (2025) examina la morfología de los entornos urbanos a través de la fotografía. La serie se refiere a la esencia siempre presente de la ciudad, donde coexisten lo permanente y lo efímero. El proyecto pretende capturar el flujo perpetuo inherente a la vida urbana en nuestros días.

Cercano a los planteamientos formales y conceptuales de la Escuela de Dusseldorf, Gorospe hace suya la reflexión de que en lo aparentemente banal y cotidiano también se puede encontrar lo monumental y hasta lo global: «El eje vertebrador de mi trabajo –señala el fotógrafo– se desarrolla en torno a la deriva. Paseos sin rumbo en los que, lejos de tratar de llegar a un destino, me dedico a deambular por las calles de una manera desinteresada, pero poniendo atención a lo que acontece en ellas». Una guía para realizar su trabajo en libertad sin prescindir del rigor.

La muestra se complementará con un programa de actividades que incluye visitas comentadas todos los domingos (17,30 en euskara y 18.30 en castellano), varios talleres (uno de ellos, con el fotógrafo Jon Gorospe el fin de semana del 13 y 14 de junio), y la presentación del fotolibro que se ha editado con motivo de la exposición.