¿Qué ha fracturado el diálogo en Islamabad? Las líneas rojas que separan a EEUU e Irán
Las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán han fracasado tras 21 horas de diálogo directo en la capital de Pakistán. El encuentro cara a cara, el primero de más alto nivel en 47 años, ha terminado poniendo en evidencia varias líneas rojas.
Varias líneas rojas que separan a EEUU e Irán han fracturado el diálogo en Islamabad. Pese a que se han logrado «entendimientos» en varios puntos, la divergencia en temas clave como el programa nuclear y el control del estrecho de Ormuz han bloqueado cualquier esbozo de acuerdo.
El portavoz de la cancillería iraní, Ismail Bagaei, ha matizado que las diferencias de opinión se limitan ahora a «dos o tres cuestiones importantes» y que «nadie esperaba un acuerdo en una sola reunión».
Ambas delegaciones han abandonado ya la capital paquistaní sin aclarar si habrá un nuevo encuentro. El vicepresidente JD Vance ha partido en el Air Force Two con una «oferta final» bajo el brazo y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, lo ha hecho poco después sin dar más detalles.
Estas son las líneas rojas que han frenado el consenso:
El ‘Cero Nuclear’ frente al Derecho Civil
La delegación liderada por Vance, siguiendo la doctrina de Donald Trump, llegó con una exigencia innegociable: un compromiso firme de que Irán no buscará armas nucleares ni ahora ni en el futuro.
La postura de EEUU: Exige el desmantelamiento de las herramientas que permitan a Irán fabricar una bomba rápidamente (breakout time). «Necesitamos ver un compromiso de voluntad, y no lo hemos visto», ha afirmado Vance en una rueda de prensa tras el diálogo.
La postura de Irán: Bagaei ha aclarado en X que el «asunto nuclear» ha sido uno de los temas centrales discutidos. El portavoz, sin dar detalles directos, ha insistido en que el éxito del proceso depende de que la contraparte se abstenga de «demandas excesivas y peticiones ilegales» y acepte los "derechos e intereses legítimos de Irán".
La llave del estrecho de Ormuz
Lo que sobre el papel era una condición técnica para la tregua anunciada el miércoles por Sharif se ha convertido en el principal escollo militar en la mesa.
La postura de EEUU: Washington busca una reapertura inmediata, comercial y sin restricciones, anunciando incluso procesos de limpieza de minas de forma unilateral y una apertura de la vía «pronto».
La postura de Irán: Para Teherán, Ormuz es su mayor baza de presión. «No habrá cambios en el estrecho a menos que EEUU acepte un acuerdo razonable», ha afirmado una fuente iraní recogida por la agencia Mehr. Irán exige que cualquier paso de buques sea coordinado directamente con sus Fuerzas Armadas.
El factor Líbano
Mientras las delegaciones se sentaban en Islamabad, Israel ha mantenido sus incursiones y bombardeos en el Líbano, que dejaron el mismo día del anuncio de la tregua al menos 357 muertos y más de 1.200 heridos en diez minutos.
Irán exige el compromiso de EEUU para frenar la agresión israelí en todos los frentes, especialmente en el sur del Líbano y Beirut. Washington sostiene que el alto el fuego de dos semanas pactado con Irán se limita al conflicto directo entre ambos países y no vincula las acciones militares de Israel en el Líbano.
Reparaciones y activos congelados
Otra de las fracturas es que Irán reclama una factura económica por la guerra iniciada el 28 de febrero por EE.UU e Irán contra la República Islámica..
La petición de Irán: Levantamiento total de sanciones y devolución inmediata de fondos congelados como condición previa.
La respuesta de EEUU: Cualquier alivio financiero está supeditado a la firma del acuerdo nuclear bajo los términos de Vance.
Pakistán pide salvar la tregua
La mediación paquistaní ha dado por concluidas las conversaciones este domingo y ha pedido a las partes que sigan cumpliendo con el alto el fuego alcanzado el pasado miércoles.
«Es imperativo que las partes sigan cumpliendo su compromiso con el alto el fuego», dijo en un comunicado el ministro de Exteriores paquistaní, Ishaq Dar.
¿Habrá mas negociaciones?
La gran incógnita tras el despegue de las delegaciones es si el diálogo ha muerto o si ha entrado en una fase de «presión remota».
La ‘oferta final’ de EEUU: Vance ha sido explícito al señalar que la delegación estadounidense no se va con las manos vacías, sino que ha dejado sobre la mesa una propuesta formal y definitiva. «Nos vamos de aquí con una propuesta muy simple, un método de entendimiento, que es nuestra oferta final y mejor», ha sentenciado.
La ‘diplomacia continua’ de Irán: El Gobierno iraní ha afirmado que «la diplomacia nunca termina» y que las consultas con «países amigos y vecinos» (como Pakistán) seguirán adelante.