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Guillermo Silva logra para Uruguay su primera victoria en una grande

Nunca un uruguayo había participado en el Giro. Guillermo Silva se estrenó ayer y hoy ha alzado los brazos en la segunda etapa, además de enfundarse la maglia rosa. Vingegaard ha enseñado los dientes, pero su movimiento ha sido neutralizado en el último kilómetro.

Silva, incrédulo tras cruzar la meta de la segunda etapa. (Luca BETTINI | AFP)

Guillermo Silva ha logrado la mejor victoria de su carrera, en la segunda etapa del Giro, imponiéndose en un sprint reducido tras un final tan nervioso como precioso. Primera participación, primera victoria y primera maglia rosa para Uruguay. 

El del ciclista de Astana ha sido el gran nombre de la jornada. Pero no el único. Jonas Vingegaard ha venido con la motivación de ser el octavo ciclista en imponerse en las tres grandes. Y lo ha dejado claro en la primera ocasión. Un puerto de tercera a 11 kilómetros de meta ha servido de escenario para ver el primer ataque del danés, al que solo han podido responder Giulio Pellizari (Red Bull) y Lennert van Eetvel (Lotto). Y aunque al final no ha sacado tajada de ello, el aviso a navegantes ha llegado en la segunda jornada.

De salida los compañeros en Polti Diego Pablo Sevilla y Mirco Maestri han querido tener su cuota de protagonismo, sin poner en peligro al pelotón. 

La segunda etapa por Bulgaria tenía poca historia hasta su tramo final y, por desgracia, lo más noticiable ha llegado con una caída a 23 kilómetros de meta en la que se han ido al suelo más de 25 ciclistas, entre los que estaban algunos de los llamados a ser protagonistas durante las próximas semanas como Adam Yates que ha seguido ensangrentado, Derek Gee o Santiago Buitrago. La peor parte se la ha llevado UAE. Yates se ha dejado todas sus opciones para la general final, entrando en meta a casi 14 minutos y un habitual de estas, el australiano de UAE Jay Vine, y Marc Soler han terminado aquí su participación en la Corsa Rosa.

La organización ha neutralizado la carrera, aunque para entonces el pelotón ya circulaba frenado y tomando todo el ancho de la carretera. Se ha relanzado a falta de 18, siguiendo el guion inicial. Un probable esprint reducido solo puesto en cuestión por un puerto de tercera a 11 kilómetros de meta.

En la citada subida se han producido movimientos. Primero Scaroni y después Tarozzi, pero cuando el gallinero se estaba alborotando Visma ha querido poner orden en favor de Jonas Vingegaard, que no contento con ello ha atacado a 600 metros de la cima. Jan Christen (UAE) ha respondido al primer golpe, pero se ha abierto en el segundo. El hueco lo ha tenido que cerrar Pellizzari, que se ha empeñado en seguir encendiendo las esperanzas italianas, con el flamenco Van Eetvelt a rueda.

Los tres se han entendido, pero conforme se acercaba la meta las dudas han ido a más y el reducido pelotón se ha echado encima.

En el desorden ha emergido el maillot celeste de Astana, con Scaroni y Silva a su rueda. El uruguayo, ciclista de Caja Rural hasta la temporada pasada, ha lanzado el sprint y ha logrado sostener a Florian Stork (Tudor) y Giulio Ciccone, celebrando el triunfo sobre la línea de meta. Markel Beloki ha entrado en el pelotón de los mejores, compuesto por 34 ciclistas, con el otro participante vasco, Igor Arrieta, cediendo un minuto en meta.