Festival de Cannes: El día de John Travolta y Ryusuke Hamaguchi
La primera película de Hamaguchi fuera de Japón es un triunfo humanista, Steven Soderbergh se sirve de la IA para recrear los mundos de John Lennon y Radu Jude por fin quiere a su personaje.
Cineasta debutante, John Travolta aparecía de la mano de su hija Ella Bleu poco antes de recibir una Palma de Oro honorífica sorpresa y proyectar el álbum de recortes de infancia ‘Ven a volar conmigo’, que se estrena en plataformas el día 29 de mayo. Un Travolta «sorprendido» y emocionado explicaba que esta breve autobiografía –bonita, sentimental, cuanto menos– sobre el primer vuelo de un niño en los años setenta «es la película más personal que haré nunca»: «Mi hermana y mi madre han tenido una profunda influencia en mí, fueron las responsables de todas mis esperanzas y sueños, y me han visto hacerlos realidad. Esto es sólo una pequeña muestra de mis orígenes y de cómo era ser yo cuando era pequeño». El actor, músico (y desde hoy, director) sigue la estela de Denzel Washington, la Palma de Oro honorífica sorpresa del año pasado.
Por otra parte, Steven Soderbergh proyectaba el documental ‘John Lennon: The Last Interview’, una adaptación completa de la última entrevista que el cantautor en vida que es también, nada más y nada menos, un himno a la alegría en familia. Lennon, tras siete años apartado de la música en un retiro ocioso junto a Yoko Ono, se extiende sobre las bondades de la paternidad con un brillo innegable y actual. La cinta de Soderbergh poco aporta al cine o a la música, y emplea una inteligencia artificial innecesaria y engorrosa. Pero qué tan irresistible resulta comprobar que antes de morir, John Lennon vivió.
Hamaguchi lo ve claro
La película francesa de Hirokazu Kore-eda, ‘La verdad’, quedaba en una incómoda tierra de nadie: demasiado cerebral, lenta y envarada para la expresividad europea, lost in translation. Lo mismo podría decirse de la primera película francesa de Ryusuke Hamaguchi, que compite por la Palma de Oro tras hacerse con el Mejor Guion por ‘Drive My Car’.
La cinta dura prácticamente tres horas y media, tiene a Virginie Efira declamando una compleja clase magistral, en un japonés rudimentario, sobre cómo el capitalismo fagocita los márgenes sociales, urbanos y ecológicos. No obstante, cuando Tao Okamoto y ella concluyen su largo paseo a lo ‘Antes del amanecer’, inspirado libremente en las conversaciones de una filósofa y una antropóloga reales, querríamos que continuaran, cinco minutos más.
Hamaguchi ha tomado nuestro tiempo y con la cadencia gustosa que demostró en ‘La ruleta de la fortuna y la fantasía’, lo ha convertido en un ensayo, primero en teoría y luego a la práctica –cuando el personaje de Okamoto enferma y la institución que dirige Efira entra en crisis– sobre las utopías que sí son posibles, si las cuidamos de realizarse demasiado aprisa. Salimos del cine siendo mejores personas.
Radu Jude te quiere
Como toda sátira de su tiempo, ‘Le journal d'une femme de chambre’ de Octave Mirbeau, publicada en 1900, hoy se lee con el encanto de un texto ligeramente desapegado del momento actual. Quién mejor para adaptarlo, pues, que el gran deconstructor de la mitología contemporánea, Radu Jude, autor de las lasañas hiperbólicas ‘No esperes demasiado del fin del mundo’ o ‘Sexo desafortunado o porno loco’.
Sin embargo, en ‘Le journal’ Jude opta por el minimalismo: una mujer, Ana Dumitrașcu, trabaja como empleada doméstica de una familia burguesa (Mélanie Thierry y Vincent Macaigne, la Francia personificada) neurótica, progre y, en última instancia, esclavista. Los días pasan para esta Jeanne Dielman sin que nada suceda, excepto por las capas de microviolencia que sabemos están ahí, aunque no lo demuestre la alegría con que ella acepta toda orden.
Antes que una crítica sagaz a una relación de poder desigual –terreno más que conocido por el cineasta rumano–, este es un diario fascinado por su protagonista, capaz de encadenar el improperio más rotundo con una sonrisa impecable; una gran actriz. Quizás por primera vez en su filmografía, Jude parece querer, o cuidar, a su personaje y por ende recordaremos ‘Le journal’ como su película más pop.