Michael Valgren le da una gran victoria al EF en el Giro en un final al estilo clásico
El danés ha acelerado en el último kilómetro y nadie del grupo de escapados, entre los que estaba el navarro Igor Arrieta –ha sido sexto–, le ha seguido, por lo que ha llegado en solitario a meta, con 3 segundos de ventaja sobre Leknessund.
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El mundo del ciclismo está pendiente estas tres semanas del Giro, una de las tres grandes carreras del pelotón internacional. Sin embargo, este miércoles los amantes de este deporte han podido contemplar un final de etapa como si de una clásica se tratase. Y además con presencia vasca, la de un Igor Arrieta que lo ha intentado pero quien finalmente ha sufrido los sobresfuerzos para acabar sexto. Ni el navarro ni el resto de compañeros de aventura ha podido con la última bala de Michael Valgren, quien se ha escapado en el último kilómetro, mientras los demás se miraban entre sí, para darle al EF Education First de Juanma Garate la primera victoria de este Giro.
Lo cierto es que Valgren ha sido el más inteligente dentro de la escapada del día y en meta ha aventajado en 3 segundos a otro nórdico, el noruego Andreas Leknessun (Uno X), y en 6 al italiano Damiano Caruso (Bahrain). Arrieta, quien ha soñado con su segundo triunfo en esta edición tras la ganada en la quinta etapa, finalmente ha sido sexto.
El pelotón, con todos los hombres de la general, ha llegado a meta a 5:15 minutos. Jonas Vingegaard (Visma) ha conservado la maglia rosa con una diferencia de 4:04 minutos sobre el austríaco Felix Gall (Decathlon) y 4:27 respecto al neerlandés Thymen Are
La victoria estaba en la fuga
La etapa de más de 200 kilómetros estaba diseñada para la escapada. Ha tardado mucho en formarse la fuga, pero subiendo la Cocca di Lodrino (3ª, 8,2 km al 4,1%) ha tomado forma una enorme expedición de 28 hombres, con Igor Arrieta y hombres como Enric Mas, Juanpe López, Jhonatan Narváez, Vlasov, Ciccone o Rubio, entre otros.
El francés Cavagna ha decidido ser más valiente que nadie y ha atacado a 110 de meta. Ha rodado bajo la lluvia con más ilusión que posibilidades de éxito y ha sido atrapado a 60 kilómetros de meta.
A 30 de meta ha comenzado la hora de la verdad. La escapada inicial se ha reducido a 12 corredores en la subida a la cota no puntuable de San Lorenzo Dorsino (3ª, 2,9 km al 6,4%). Lo ha intentado Caruso, luego Einer Rubio y Valgren, con el colombiano desesperado con el nórdico, remolón a la hora de dar relevos, aunque no sabemos si el danés era buen actor o realmente iba sufriendo con el ritmo del de Movistar.
Rubio ha lanzado su primer órdago a 2,6 de meta, coincidiendo con otro ataque en el grupo perseguidor que ha permitido a Arrieta unirse al dúo cabeza de carrera. Nada estaba decidido, pues también se han fusionado Caruso y Vlasov.
A 1,3 de la línea ha atacado Valgren. Nadie ha salido a su rueda, y ya nadie le ha visto el casco. Ha tenido tiempo para sacar el juguete de su hijo y mostrarlo con un valioso tesoro, tan valioso como su primer triunfo World Tour, el décimo de su carrera profesional.