EEUU endurece su tono contra Irán, que ve una «señal de desesperación»
El presidente de EEUU, Donald Trump, aseguró ayer que su país atacará de nuevo «con dureza» a Irán tras los bombardeos del martes por el derribo de un helicóptero Apache en el estrecho de Ormuz. Su homólogo iraní, Masud Pezeshkian, respondió que esas amenazas son «un signo de desesperación» y no una demostración de poder.
Trump insinuó en una entrevista con la Fox que podría atacar infraestructuras iraníes, como centrales eléctricas y puentes. «Vamos a atacarlos con mucha fuerza», dijo. Irán denunció ayer ataques de EEUU contra instalaciones civiles que abastecen de agua a más de 20.000 personas en la provincia de Hormozgán, en el sur de Irán y el litoral norte del estrecho de Ormuz, y reclamó que la Administración Trump rinda cuentas por este «crimen de guerra».
Pezeshkian afirmó que Irán «no cederá» ante las amenazas. «La guerra no beneficia al país, pero si pretenden violar nuestra dignidad, nuestra tierra y nuestro territorio, no nos rendiremos», señaló. «Las infraestructuras críticas son el sustento de la población. Amenazar con atacarlas no es una demostración de poder, sino un signo de desesperación ante la determinación de una nación», señaló.
Trump volvió a decir que «estaban cerca» de sellar el acuerdo, aunque nada indica que esté cerca, y reprochó el ataque al helicóptero que ha desencadenado nuevos enfrentamientos en la peor escalada desde la firma del alto el fuego, el 8 de abril.
Irán respondió a los bombardeos de EEUU atacando 21 objetivos militares estadounidenses en Jordania, Kuwait y Barhein, y aseguró que revisará la continuación de las negociaciones tras los últimos ataques.
En medio de esta escalada, el Ejército de EEUU disparó por segundo día a un buque petrolero en el golfo de Omán por no respetar el bloqueo impuesto a Irán.
«Deberían firmar el acuerdo», dijo Trump, quien volvió a insistir en que «han tardado demasiado en negociar un acuerdo que les habría beneficiado enormemente, y ahora tendrán que pagar las consecuencias».
Pese a su afirmación de que Irán está militarmente derrotado, ha sido capaz de responder a los ataques y mantener su bloqueo en el estrecho de Ormuz.
Israel aprovecha esta ventana para seguir castigando el sur de Líbano y expandir su control militar. Ayer mató a al menos 12 personas en las localidades de Tayr Debba y Deir Qanoun an-Nahr, mientras Benjamin Netanyahu llamaba a los libaneses a unirse a su «lucha contra Hizbulah», pretexto que usa para invadir Líbano y matar a sus ciudadanos.