«Tras París tuve dudas, pero la constancia tiene su recompensa»
Con apenas 21 años, Salma Solaun colecciona medallas. Pese a una lesión de rodilla que le hizo poner su futuro en duda, la gasteiztarra atiende a NAIZ unos días después de revalidar el Campeonato de Europa disputado en Bulgaria: tres medallas de oro y la mira puesta en los Juegos de Los Ángeles.
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Después de la experiencia de los Juegos Olímpicos de París, del equipo con el que participó la gasteiztarra Salma Solaun tres compañeras se retiraron, y la gimnasta vasca arrastraba una fuerte dolencia en la rodilla que le impidió disfrutar de la experiencia. En conversación con NAIZ, Solaun admite que «no fue de la mejor manera», y en consecuencia recuerda no tener claro su futuro. La situación es diferente ahora, tras revalidar el título de campeona de Europa por equipos, afronta la segunda mitad del ciclo olímpico con el objetivo de conseguir la plaza para Los Ángeles.
Tras regresar de Bulgaria, ¿cómo se encuentra?
Pues la verdad es que ahora me encuentro muy bien, muy contenta. Creo que este resultado del Europeo al final te hace ver todo ese trabajo que hay en la sombra. Al final todo el trabajo tiene su recompensa y sientes que todo el esfuerzo ha valido la pena. La victoria nos da un plus de motivación para afrontar esta última etapa, sabiendo que somos capaces de estar entre los equipos top del mundo.
Los resultados deportivos refuerzan la confianza del equipo. ¿Cómo vivió el Campeonato de Europa y la consecución de las medallas?
Es cierto que este campeonato lo afrontamos con mucha seguridad e ilusión. En las últimas semanas trabajamos muy concienciadas con el objetivo. Fuimos con muchas ganas de demostrar ese trabajo y de poder celebrar. Es cierto que la primera toma de contacto no fue de la mejor forma posible, pero nos sirvió cómo toque de atención.
Sabíamos que éramos capaces de hacerlo mucho mejor, pero creo que también está bien que hay algunos fallos para que en ciertos momentos no perder la atención. Es cierto que el sábado estábamos nerviosas por la disputa del campeonato, pero sobre todo teníamos ganas de enseñar lo trabajado. Nos tocó salir al tapiz en el segundo grupo las últimas, así que sabíamos que cuando acabáramos el puesto sería definitivo. Sabiendo los resultados con anterioridad, haciendo nuestro trabajo podíamos revalidar el título. Así que realizamos un ejercicio de cinco pelotas muy bueno, creo que el mejor de toda la temporada.
Es cierto que al acabar el primer ejercicio estábamos muy contentas, pero sí que es importante templar esos nervios y esas energías. Aún nos quedaba el segundo, así que nos centramos en el segundo ejercicio y en intentar hacer un ejercicio limpio. Pese a no necesitar una maravilla de ejercicio, lo hicimos sin fallos y limpio. Muy contentas de conseguir por segundo año consecutivo el título. Lograr otra vez este triplete de oros, es algo histórico porque nunca en la historia un equipo lo había conseguido de manera consecutiva. No nos lo podíamos creer. Yo creo que aún no terminamos de ser conscientes de todo lo que hemos conseguido.
El equipo es diferente al del anterior ciclo olímpico. ¿Cómo lo definiría?
Del anterior ciclo estamos Ines y yo, que tenemos que aportar madurez y experiencia. Las más jóvenes también tienen un recorrido, ya que llevamos dos años compitiendo juntas. Nuestra experiencia y la ambición de las jóvenes es una mezcla perfecta. Es como si fuéramos una familia, pasamos casi todo el día juntas. Intentamos ayudarnos y animarnos y remamos juntas con el mismo objetivo.
¿Está disfrutando sobre el tapiz?
Sí, por supuesto. Más allá de los nervios previos, cuando suena la música la concentración te atrapa y solo queda demostrar lo entrenado. Escuchas a tus compañeras animarte, y a tu familia también. Mis padres siempre que pueden me acompañan a los campeonatos, y son mi mayor apoyo. Sufren lo mismo que nosotras, y es de agradecer el sacrificio que hacen.
Con apenas 15 años cambió Gasteiz por Madrid. ¿Cómo fue tomar esa decisión?
Al principio, cuando nos dijeron que me habían convocado para venir a Madrid, estaba muy contenta. Ya había visitado el centro de alto rendimiento de Madrid, y me encantaban las instalaciones como la residencia. Pero me daba pena alejarme de todo lo construido en 15 años: amigos, familia… Entonces, el primer año en Madrid fue más duro de lo que pensaba, me costó adaptarme. De todas formas, estoy viviendo mi sueño y sé que ellos también están felices por eso.
Creció en el Beti Aurrera de Gasteiz. ¿Qué recuerdos tiene de esos años?
Las posibilidades eran menores que ahora; es decir, ahora tengo el fisio en el propio centro. Sin embargo, fueron años muy felices. Querría citar a Marga, quien hizo una gran labor. Puso mucho empeño en nuestro crecimiento personal y deportivo, así que es una referente para mí. Mucho de lo que he conseguido ha sido gracias a ella, vio algo en mí y apostó fuerte. Ella me hizo creer en mí como gimnasta y como persona. Como lo es Almudena Cid, quien también comenzó en el mismo club. Cuando era pequeña veía sus vídeos, y ojalá algún día consiga todo lo que ella ha conseguido.
¿Cuáles son los siguientes retos deportivos?
Antes del Mundial vamos a Milán para disputar la Copa del Mundo. Será a mitades de julio y después el gran objetivo de la temporada, el Mundial de Frankfurt. Además, este año los tres primeros equipos conseguirán acceso para los JJOO de 2028, por eso es el objetivo principal del año. Igualmente, queremos mostrar un gran nivel en la pista y quedarnos satisfechas con el trabajo. Al final y al cabo, queremos seguir en la misma línea ascendente. Es verdad que a principio de temporada nos costó, pero hemos ido superando obstáculos y los resultados son muy buenos. Las medallas de Bakú y Portimao son ejemplo de ello.
En caso de competir en Los Ángeles 2028, serían sus segundos JJOO tras los de París. ¿Qué recuerda de París?
Los JJOO de París no fueron de la mejor forma posible y yo también arrastraba un dolor de rodilla. No sabía muy bien hacia dónde iba ir mi carrera. Nosotras éramos cinco en el equipo y tres de ellas han decidido retirarse desde entonces. Yo quería seguir mi carrera, pero a diferencia de que tenía claro que quería pelear por estar en París, en ese momento prefería ir pensando año. De hecho, tuve que pasar otra vez por quirófano y no sabía cómo iba a salir. Igualmente, era volver a empezar con un equipo nuevo. Todas esas dudas se han ido solventando durante estos casi dos años y como he dicho anteriormente, creo que ahora me encuentro un estado de forma muy bueno, también de motivación y que ahora claro que me gustaría poder disputar mis segundos Juegos Olímpicos. Mi sueño, de hecho, es poder conseguir una medalla en los JJOO.