El sueño de jugar un Mundial es más posible que nunca
Infantino quiso ampliar el número de selecciones participantes en el Mundial y abrió el abanico a países desconocidos en el panorama del fútbol internacional. En esta edición no estarán Italia, Chile o Nigeria, pero debutarán Curazao, Cabo Verde, Jordania y Uzbekistán.
Artikulu hau irakurtzeko
erregistratu doan edo harpidetu
Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi
Klikik gabe gelditu zara
El Mundial de fútbol siempre ha sido un reflejo de la geopolítica del mundo. Si en los años treinta Italia nacionalizaba futbolistas argentinos y en los sesenta el mozambiqueño Eusebio era máximo goleador del Mundial jugando para Portugal, hoy en día vemos a futbolistas que renuncian a defender al país en el que han crecido y eligen jugar para el de sus orígenes. Otras veces son las propias federaciones las que rastrean las raíces de los jugadores, buscando talento con el que reforzar a sus selecciones. En este Mundial son cerca de 300 los futbolistas que jugarán para la selección de un país en el que no han nacido. Un fenómeno al que ha contribuido la decisión de la FIFA de aumentar el número de participantes y en el que federaciones y jugadores comparten el sueño de jugar una Copa del Mundo.
Es el caso de Cabo Verde, el archipiélago africano que se independizó de Portugal en 1975 y cuya federación inició hace tiempo la búsqueda de futbolistas con orígenes en el país. La mitad de los jugadores convocados para este Mundial han nacido en el extranjero y ocho de ellos lo han hecho en los Países Bajos. Al mismo tiempo, en un país que mezcla las raíces africanas con las europeas, la selección se ha convertido en un símbolo de identidad nacional, favorecido por la decisión del seleccionador Pedro ‘Bubista’ Leitao de utilizar el idioma criollo como lengua oficial.
La clasificación para su primer Mundial es ya un hito histórico para el país, aunque el sorteo los ha colocado en el grupo junto a España, Uruguay y Arabia Saudí. «Cabo Verde ha sido la gran sorpresa de la fase de clasificación. Tiene mucho jugador con perfil portugués, aunque futbolísticamente no es una de las potencias de África», señala el seleccionador de Mauritania, Aritz López Garai, en conversación con NAIZ.
Archipiélago africano que se independizó de Portugal en 1975, la mitad de los jugadores convocados por Cabo Verde para este Mundial han nacido en el extranjero y ocho de ellos lo han hecho en los Países Bajos. Al mismo tiempo, es un país que mezcla las raíces africanas con las europeas
También la selección de Curazao ha crecido gracias a los futbolistas nacidos en el extranjero. La isla del Caribe formaba parte de las Antillas Holandesas, hasta que, en 2010, pasó a ser un territorio autónomo dentro del Reino de los Países Bajos. Ahora, con menos de 200.000 habitantes, se convertirá en la nación más pequeña en participar en un Mundial.
Buena parte de la selección de Haití está formada por futbolistas nacidos en Estado francés y han sido fundamentales para convertir a su selección en una de las hazañas de este Mundial. El país vive un problema de seguridad creciente desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021. La selección no puede disputar sus partidos como local en el país y han logrado la clasificación sin que el seleccionador, el también francés Sébastien Migné, haya pisado nunca suelo haitiano.
El Congo, tras una cuarentena
Caso distinto es el de la selección del Congo, que tendrá que sobreponerse a las dificultades surgidas por el brote de ébola detectado en algunas zonas de su país. Debieron cancelar la concentración prevista y han guardado una cuarentena de 21 días en Bélgica. Se suspendió también el partido que habían programado en Cádiz frente a la selección de Chile. A pesar de todos los problemas, viaja al Mundial con la intención de mejorar la actuación de 1974, cuando el país todavía se llamaba Zaire. Entonces, la imagen de Mwepu Ilunga despejando un balón parado mientras los jugadores brasileños se preparaban para lanzar una falta se convirtió en historia de los Mundiales, pero encerraba una realidad de opresión por parte de su presidente Mobutu Sese Seko. 52 años después, vuelven al Mundial como una de las selecciones africanas más desconocidas. «RD Congo es una selección bastante fiable y compacta», dice López Garai. «Es verdad que tiene un carácter bastante defensivo, pero está entre las mejores selecciones del continente africano».

También estará en el Mundial el jugador de Nueva Zelanda Tim Payne, que tenía 4.000 seguidores hasta que un instagramer argentino lo convirtió en fenómeno viral, le dedicaron canciones y ya supera los 5 millones de seguidores. Habrá que ver cuánto dura la fiebre por Tim Payne, pero ya es un buen ejemplo sobre la comunicación en este Mundial.
El continente asiático aporta dos de las selecciones debutantes. «Uzbekistán lleva décadas produciendo jugadores con talento y varias veces se ha quedado fuera del Mundial por mala suerte. Parecía que tenían una maldición», explica el periodista palestino Bassil Mikdadi en conversación con NAIZ. «Jordania es un buen equipo que puede dar la sorpresa. Fue finalista de la Copa de Asia en 2023 y de la Copa Árabe el pasado año», añade Mikdadi.
También estará en el Mundial el jugador de Nueva Zelanda Tim Payne, que tenía 4.000 seguidores hasta que un instagramer argentino lo convirtió en fenómeno viral, le dedicaron canciones y ya supera los 5 millones de seguidores
El crecimiento del fútbol asiático ha venido impulsado por las fuertes inversiones de las monarquías petroleras. Esta pujanza ha permitido que se dupliquen las plazas asiáticas para el Mundial y las selecciones árabes han sido las que mejor lo han aprovechado. Qatar logró su billete de la mano del asteasuarra Julen Lopetegi. «Ahora mismo cuesta creer que sean bicampeones de la Copa de Asia. En la fase de clasificación marcaron muchos goles, pero también fueron el equipo que más encajó», comenta Mikdadi.
La selección de Irak consiguió la última plaza de la zona asiática y vuelve al Mundial cuarenta años después de su participación en México 86. «Las tácticas defensivas y la organización de Graham Arnold son sencillas, pero han permitido al equipo recuperar la confianza. Como se vio en el amistoso contra España, si alguno de sus rivales tiene un mal día, podría dar la sorpresa», subraya Mikdadi.