INFO

Messi también quiere este Mundial

70 minutos fueron suficientes para que Messi dejara claro que quiere ser la estrella del Mundial de futbol, como viene haciendo hace ya más de dos décadas. Argentina se impuso a Argelia y Noruega a Irak, con un 1-4.

Messi celebra su tercer gol. (Takuya MATSUMOTO | AFP)

Le bastaron 70 minutos para demostrar que quiere ser protagonista en este Mundial. Y no debería extrañarnos, porque lleva más de veinte años haciendo lo mismo. En esta edición, además, escribirá la historia de los Mundiales en cada partido. En el primero igualó a Klose como el máximo goleador histórico, se convirtió en el jugador más veterano en lograr un hat-trick… Nada más marcar el tercer gol, Scaloni le dio el descanso que merecía y Messi se sentó en la hierba tranquilo, satisfecho.

Se nota la calma, la serenidad que le dio el título logrado en Qatar, también la ambición de querer una copa más. Y no había mejor manera de arrancar este Mundial que asumir el liderazgo del equipo. Porque los primeros partidos siempre son traicioneros y Argentina tiene experiencia en ello. Llegaba a este Mundial con una tranquilidad poco habitual para la selección. Sin las urgencias de las últimas ediciones y con la certeza de que será la última copa de Messi.

El rosarino tardó cuatro minutos en demostrar qué papel quiere jugar en este Mundial. Dejó a su marcador y recibió la pelota al borde del área para hacer el que pudo ser el primer gol, pero estaba en fuera de juego. Tres minutos más tarde era Argelia quien asumía el protagonismo. Farès Chaïbi aprovechaba un despiste en la marca de Montiel para marcar. De nuevo, el VAR detectaba el fuera de fuego e invalidaba la acción. A partir de ese momento los dos equipos pasaron a controlar el ritmo de juego. Ambos esperando a sus rivales en el centro del campo, sin prisas por atacar.

Messi tardó poco en volver a brillar. Pululaba entre rivales, tratando de encontrar un espacio libre, hasta que Rodrigo De Paul lo vio desde atrás y lanzo un pase a través de la delantera y el centro del campo rivales. Leo apareció solo frente a la defensa, arrancó y chutó desde fuera del área a la escuadra de la portería argelina. Argentina se adelantaba en el marcador.

De nuevo, los dos equipos bajaron las revoluciones. Argelia seguía esperando a su rival y cuando atacaba, era Argentina quien se replegaba. Los dos atrás, sin presionar y sin generar grandes ocasiones, esperando a que se volviera a romper el equilibrio.

Tras el descanso Argentina pareció animarse más. Messi lo intentó desde fuera del área y poco más tarde volvieron a acercarse al área rival en una contra. En el minuto 59, un tiro de McAllister era despejado por Luca Zidane, pero el balón quedó muerto en el área y Messi volvió a aparecer. Esta vez en su versión más oportunista, siendo el más vivo para aprovechar la ocasión y empujando el balón a la red.

Como acostumbra a hacer Argentina con Scaloni, siguieron jugando igual, ahora con el viento a favor. Pocos minutos después tejieron la mejor jugada del partido entre Enzo Fernández, McAllister y Messi. Jugando al primer toque y encontrando huecos entre los jugadores argelinos. Leo encaró al portero y Luca Zidane se lució despejando a córner.

En la grada, su padre, Zinedine, seguía el partido con preocupación, consciente de que el portero suele ser el más perjudicado cuando tiene enfrente a Messi. Y volvió a ocurrir un minuto más tarde. Messi se quedó al borde del área con la pelota acomodada a su pie izquierdo. La puso abajo, pegada al palo. La misma jugada que le hemos visto hacer tantas veces y que una vez más, terminó en gol. Argentina 3 – Argelia 0.

En ese momento, Scaloni decidió sustituir a su número 10. El estadio le ovacionó y Messi se retiró satisfecho. En su lugar entró Nico Paz, el jugador del Como italiano que se intuye que será la alternativa para dar descanso a Leo y que será más importante cuando el torneo avance y Argentina necesite alternativas.

Por el momento, Messi se ha ocupado de darle a su equipo la tranquilidad que toda selección quiere en el inicio de un Mundial. Leo no lo busca, pero acapara todos los focos como una consecuencia natural de su fútbol. Hace años, Maradona le decía a Kusturica en el rodaje de su documental: «Emir, ¡sabes qué jugador hubiese sido yo si no hubiese tomado cocaína!». Si, Diego, lo sabemos. Hubieras sido Messi y no sabes cómo lo estamos disfrutando.

Noruega regresa al mundial con una victoria

Un doblete de Erling Haaland en su debut absoluto en una Copa del Mundo impulsó a una Noruega muy en forma a imponerse por 1-4 a una combativa Irak en Boston, en el regreso de la selección nórdica a un Mundial 28 años después. No participaba desde Francia 1998.

Los tres puntos ponen a Noruega a la par de Francia al frente del Grupo I del Mundial, el considerado como ‘grupo de la muerte’. Franceses y noruegos se medirán, también en Boston, en la tercera jornada, en uno de los partidos más atractivos de la primera fase.

Irak, que fue el último de los 48 clasificados para este Mundial, sorprendió de inicio a los noruegos, con ocasiones y corriendo mucho, en una combinación de fútbol y físico que ha rodeado de aura a esta selección en su camino a Norteamérica.