Aznar critica a Junts y pide construir una nueva mayoría «que será nacional o no será»
El expresidente del Gobierno español ha tachado a Moncloa de «cínica rutina» y ha pintado un paisaje apocalíptico: «En las próximas elecciones nos jugamos la liquidación de la nación». A su juicio, Pedro Sánchez ya no merece «respeto».
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Algunos historiadores y politólogos definen al expresidente del Gobierno José María Aznar López como el padre del nacionalismo español moderno. Cuando irrumpe en la conversación pública (no suele dar entrevistas sino discursos) su voz parece ser una luz que delimita el marco de actuación para el partido alfa de la derecha española y sus terminales mediáticas. Este miércoles no ha sido la excepción.
En un hotel cinco estrellas del centro madrileño, a tres minutos a pie del Congreso de los Diputados, Aznar ha participado de uno de los tradicionales desayunos organizados por el Nueva Economía Forum para oficiar de presentador de la portavoz del grupo Popular, Esther Muñoz.
«Esther no es de las que se dejan arrollar y ahora está en el ojo del huracán», es una de las pocas menciones que ha hecho sobre la parlamentaria. Porque Aznar ha aprovechado la ocasión, justo antes del receso de verano, para hacer un contundente discurso contra el Gobierno de Pedro Sánchez y enseñar a la España conservadora el camino a seguir.
Ha empezado acusando al Gobierno español de acometer una «perversión del régimen parlamentario»: «España es una democracia parlamentaria y así lo decidimos los españoles pero se quiere gobernar a espaldas a todo esto por un interés personal. Esta confianza (del Congreso) no es una entelequia».
Ha citado al jurista Andrés Ollero como alguien que «anticipó errores que hoy resultan familiares» y ha leído un párrafo suyo en el que explica que un Gobierno no es fuerte «por la habilidad de tener las facultades sino porque tiene una mayoría, no hay que confundir la fijeza con fortaleza».
«Estamos ante un Gobierno que gobierna a espaldas de quien lo invistió, sin confianza parlamentaria y haciendo de la prórroga una cínica rutina. Un rehén voluntario de sus socios arrastrando una legislatura bloqueada. La patología española es que ni el Gobierno plantea disolver las cámaras ni el Congreso puede armar una moción de confianza sustitutiva. El Gobierno se sostiene en una mayoría negativa para concitar su saqueo de Estado», ha opinado.
Según Aznar, Sánchez «concreta impunemente su obra demoledora, sin recato,» y allí ha criticado a Junts, a contramano de los intentos de la Génova de Alberto Núñez Feijóo, de acercar posiciones: «Hay quien pide la dimisión de Sánchez para que el PSOE lo sustituya por otra persona para cumplir lo acordado. ¿Cumplir con qué? Lo acordado con ellos, otorgar la plurinacionalidad y ampliar la amnistía. Nadie imaginó que en 1978 sería Moncloa una delegación madrileña del secesionismo».
Estamos ante la «voladura del cimiento del Estado, que es la lealtad nacional», con un poder «mediatizado en manos de los cómplices del Gobierno sin que se priorice el interés nacional» y con la idea «de que España no existe como nación y debe reformularse como Estado».
Sánchez, a su juicio, ha reposado en «minorías radicales con un pacto fáustico, sin vergüenza ni decoro», y opina que el líder del PSOE ya no merece «respeto», con sus «risas en el Congreso y su falta de respeto en la última sesión».
También ha dejado entrever un mensaje críptico hacia Vox, al recalcar que en un gobierno de derechas habrá que superar las divisiones «sin menos discusiones sino mejores discusiones, más debate y menos combate», porque los adversarios «seguirán aquí mañana», y cualquier propuesta que no contemple ese hecho «tiene más que de amenaza algo de delirio».
«Hay que construir la mayoría capaz de derribar y superar el muro de Sánchez. Esa mayoría, permítanme decirlo, será nacional o no será, y por nacional entiendo una mayoría centrada en torno a un propósito reconstructor. Creo que lo importante de las próximas elecciones generales no es cuando se convoquen sino entender bien lo que decidirán. No tengo empacho en decir que serán las mas importantes de nuestra reciente historia. Nos jugamos la liquidación de la nación constitucional e igualdad ante la ley», ha enfatizado.
Muñoz carga contra EH Bildu y PNV
Tras la ovación, ha subido Muñoz al atril recordando la frase emblemática dicha por Aznar hace dos años: «Quien pueda hacer que haga dijiste y yo voy a hacer. Puedo hacer y hago y estamos preparados para fiscalizar al peor gobierno de España».
Con la misma retórica españolista, Muñoz ha dicho que el Estado «existe para servir a la nación» y que lo urgente es sacar a Sánchez pero «lo importante es el cambio de modelo».
Al momento de las preguntas de la prensa, se ha referido a EH Bildu y el PNV. «Me parece una anomalía democrática que formen parte del Parlamento los de Bildu. Su portavoz es la única portavoz con la que no hablo ni saludo y me parecen terrible. Es nuestra gran línea roja».
Sobre el PNV, les ha pedido «que sean coherentes entre lo que dicen y hacen» porque «no puede ser que un dia salga Aitor todo indignado con la corrupción y al día siguiente pidan que traigan los presupuestos para negociarlos. Igual es mucho pedir que sean coherentes».
Rodeado en su mesa por la plana mayor del PP de Madrid pero no del PP estatal (solo estaba la vicesecretaria Cuca Gamarra), Aznar ha concluido llamando a todos a «articular lo dicho en un programa, es la tarea única que tenemos a la altura del tiempo». Se ha retirado del hotel sin responder preguntas a la prensa. Nadie podrá decir que con su discurso ha decepcionado a su parroquia.