Un gol de Merino da el pase a España y Bélgica gana a pesar de Balogun
España se impone a Portugal con un 0-1 y Bélgica elimina a Estados Unidos al ganar 1-4. Si bien Trump había conseguido que retiraran la tarjeta roja a Balogun, su intervención no salvó a la selección de la eliminación.
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España y Portugal jugaron un partido muy igualado que terminó decantándolo un gol de Mikel Merino. No fue el mejor de los encuentros por parte de ninguno de los equipos y las defensas se impusieron sobre el temido ataque con el que se presentaban ambas selecciones. Al inicio del Mundial, tanto España como Portugal partían entre las máximas favoritas para ganar el torneo. Las dos se habían clasificado con suficiencia y desplegando un buen juego, haciendo muy difícil prever un vencedor del partido.
En el minuto 7, Mikel Oyarzabal fue el primero en contar con una gran ocasión; similar a la que tendría Mikel Merino en el minuto 90, pero se le marchó pegada al palo portugués. Cristiano Ronaldo respondió con un nuevo tiro a puerta, en un reflejo de lo que estaba siendo el juego. Con España buscando llevar el control y Portugal esperando y queriendo aprovechar sus oportunidades.
Era el partido más exigente hasta ahora para la selección española. Porque sí, empató con Cabo Verde, pero la estrategia de los africanos exigía renunciar al ataque. Portugal, en cambio, mostraba capacidad como para poner en peligro la portería defendida por Unai Simón y al filo del descanso, Nuno Mendes chutaba al larguero tras impactar en la cabeza de Pedro Porro.
El intercambio de golpes continuaba en la segunda parte. Pedri chutaba desde el borde del área por encima del larguero, mientras Portugal aumentaba la presión sobre la salida de balón de España. Lamine Yamal lanzaba una falta al borde del área portugués que terminaba en córner. Al final, el partido parecía abocado a dirigirse a la prorroga, aunque si mirábamos a la estadística, era más probable que marcara la selección española. Había tenido más posesión del balón, más ocasiones de gol y más disparos a puerta. Era el momento de que aparecieran los más listos.
A Mikel Merino le hicieron una falta hacia el centro del campo. Sin perder tiempo sacó para Fabían, el balón le llegó a Ferrán Torres, que puso un gran balón entre líneas para dejar a Merino solo frente al portero portugués. El exjugador de la Real no desaprovechó la oportunidad y marcó el único gol del partido. El que daba la clasificación a la selección española y eliminaba a Portugal.
Al término del partido Cristiano Ronaldo lloraba, consciente de que había sido su última presencia en un Mundial, mientras la selección española celebraba el pase a los cuartos de final. Han dejado fuera a una de las selecciones favoritas y se enfrentarán a la selección de Bélgica, que venció en su partido frente a Estados Unidos.
Bélgica con suficiencia
Todos los ojos estaban puestos en Folarin Balogun, el delantero de Estados Unidos al que la intervención de Donald Trump permitió que le suspendieran la tarjeta roja vista en el partido anterior y dejó en un ridículo histórico a la FIFA y a Gianni Infantino. Tras la intervención del presidente de Estados Unidos, pasara lo que pasara en el partido, se iba a mirar con lupa la actuación de Balogun. Pero la paradoja que rodea este caso resulta más increíble cuando se tiene en cuenta que sólo puede jugar para los Estados Unidos gracias a la 14ª enmienda a la constitución, que asegura la nacionalidad a toda persona nacida en suelo estadounidense y que Trump quiso invalidar. Fue el Tribunal Supremo quien frenó la aprobación de la medida el pasado 30 de junio y evitó que, a ciudadanos como Balogun, nacidos en el país, les fuera denegada la nacionalidad estadounidense.
Dejando la intervención de Trump aparte, el partido entre Estados Unidos y Bélgica empezó con un claro dominio belga, que derivó en el primer gol de Charles de Ketelaere. Durante la primera media hora de partido la selección de Estados Unidos estuvo a merced de los belgas, hasta que una falta al borde del área sobre Balogun, terminó suponiendo el gol del empate, marcado por Malik Tillman, para el equipo norteamericano.
El mejor juego de los belgas volvió a ponerles por delante en el marcador dos minutos más tarde. De nuevo de la mano de De Ketelaere y continuó después del descanso, cuando un error garrafal del portero Freese en una mala salida del área, terminaba con el balón en los pies de Vanaken, que marcaba gol desde fuera del área a puerta vacía.
El partido se ponía muy cuesta para Estados Unidos y tardó veinte minutos en reaccionar. Lo hizo, primero, con un tiro desde el borde del área belga que se marchaba pegado al palo y poco después, de la mano de Balogun, que se plantó solo frente a Courtois y terminó chutando a las manos del portero. Hasta ahí llegó Balogun y llegaron los Estados Unidos, porque, ya en el descuento era Romelu Lukaku quien marcaba para Bélgica y dejaba el partido visto para sentencia.
La victoria de Bélgica rebajará la tensión alrededor de la tarjeta roja a Balogun, pero el levantamiento de su sanción quedará como uno de los momentos negros de la historia de los Mundiales. Por la incapacidad de Trump para mantenerse al margen de un Mundial en el que no debería tener protagonismo y el error de Infantino de volver a transigir con su intervencionismo incluso en aspectos que tienen que ver únicamente con la competición. Bélgica deja fuera del torneo al único anfitrión que quedaba vivo y se enfrentará a España en los cuartos de final de un Mundial que cada vez va cogiendo más aire europeo.