Salud llama correcto funcionamiento de los protocolos a tener 6 días vacunas a mala temperatura
En el centro de Arangoiti hubo vacunas durante 141 horas, casi seis días, por debajo de los 2 grados, y en el de Lasarte-Oria hubo 708 dosis de vacunas por encima de los 8 ºC durante 33 horas y se supo ocho días después. Salud lo define como «correcto funcionamiento de los protocolos de prevención».
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Entre el 30 y el 31 de mayo, en el centro de salud de Lasarte-Oria hubo 708 dosis de vacunas estuvieron durante 33 horas hasta 20 ºC or encima de temperatura recomendada, que es entre 2 ºC y 8 ºC. La rotura de la cadena de frío no se conoció hasta el 8 de junio, más de una semana después. Durante ese periodo de tiempo, se inyectaron 66 dosis de las afectadas.
En el centro de salud de Arangoiti, en Bilbo, durante 141 horas, lo que son casi 6 días, las vacunas estuvieron a una temperatura por debajo de los 2 ºC mínimos obligatorios, llegando a estar durante hora y cuarto por debajo de los cero grados. Se inyectaron 14 dosis de ellas.
Este nuevo incidente con vacunas se conoció también a partir de una pregunta registrada por EH Bildu, que después tuvo que confirmar el Departamento de Salud ante los medios ofreciendo la versión más favorable a sus intereses, la del número de pacientes a los que revacunar. Que en el caso de Lasarte-Oria fueron 5 de los 62 pacientes afectados y en Arangoiti, 12 de 14.
Respuesta del consejero
Este martes, 14 de julio, ha llegado la respuesta oficial del consejero de Salud, Alberto Martínez, al Parlamento en la que afirma que «siguiendo los protocolos establecidos para el control de las vacunas fue posible detectar que en los centros de salud de Lasarte y Arangoiti se había producido sendas incidencia en el control de las temperaturas de las neveras».
Sostiene que «las neveras que usa Osakidetza para mantener las vacunas cuentan con diferentes mecanismos para detectar anomalías de temperatura; la comprobación de estos mecanismos es el que detectó la rotura de la cadena de frío».
La conclusión del consejero es que «por lo tanto, las incidencias pudieron detectarse gracias al correcto funcionamiento de los protocolos de prevención». A lo que añade que «el propósito del Departamento de Salud seguir analizando los protocolos y procesos relacionados con la administración de vacunas para detectar posibles incidencias e incluir nuevas mejoras».
Sin embargo, cabe apuntar que el Departamento de Salud ya había dado por realizadas acciones a corto plazo recomendadas por el Comité que analizó la anterior crisis de las vacunas caducadas, que incluían «definir la sistemática para Osakidetza de gestión operativa de los frigoríficos, que incluya la periodicidad de revisiones, el sistema de registro, la verificación de las revisiones. Así mismo, es necesario reforzar la información sobre la actuación a seguir en los casos de incidencias».