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Quincena infantil: presente y futuro

Como viene siendo costumbre edición tras edición, los más pequeños de la casa también tienen su espacio en Quincena con una programación bien pensada y orientada para cada tramo de edad: de 4 a 7 años, cuentacuentos musicales; de 8 a 12, el estreno absoluto del espectáculo infantil ‘Zomozorroak’. 

Presentación del estreno de ‘Zomorroak’. (Jon URBE | FOKU)

La música, aunque sea algo que le gusta a casi todo el mundo, no viene codificada en el ADN. Por muy dotado que esté uno, no basta con tener buen oído, sentido del ritmo o talento natural: es necesario un acercamiento y un despertar de la curiosidad musical que, como todo aprendizaje de una lengua o de una forma de expresión, cuanto antes se dé, de forma más natural será integrado.

Con esta visión pedagógica, y teniendo presente que el público más joven es fundamental para el futuro, pero también para el presente, Quincena lleva varios años trabajando codo con codo con el Coro Easo y otras entidades educativas y sociales, preparando una programación diseñada con esmero especialmente para un público infantil que sea entretenida, de calidad y con un claro contenido musical y cultural que despierte el interés de los más pequeños, adaptado a su edad, necesidades y gustos, y no solo un entretenimiento en los inacabables días estivales.

Con este objetivo, el pasado día 2 tuvo lugar la primera de estas actividades con una sesión matinal de cuentacuentos en el foyer del Auditorio Kursaal, destinada a un público de entre 4 y 7 años, que se repite hoy día 6 con el mismo espacio y horario –no corran ni se lamenten: las entradas llevan días agotadas–.

Con el mismo formato de ediciones anteriores, el educador y dinamizador Ander Edo, como narrador del cuento, descubrirá los secretos de varios instrumentos, en este caso la familia de los saxofones –en ocasiones anteriores han sido los instrumentos de cuerda, los de viento madera, los de percusión…–, mediante juegos, relatos y música en directo de la mano de los saxofonistas Iñaki Zudaire, Josu Salegi, Itziar Mendibil e Ibon Irijoa en un espectáculo titulado ‘Giltzak eta hitzak’. 

Equipo de ‘Zomorroak’, protagonizado por Easo Abesbatza, Easo Sinfonietta y el cuerpo de baile de la academia Iker Murillo Studio 24. (Jon URBE / FOKU)

Mañana viernes 7 tendrá lugar el otro ambicioso proyecto infantil: la ópera que cada edición Quincena encarga al Coro Easo para que los niños y niñas entre 8 y 12 años conozcan el mundo sinfónico-coral y escénico desde la creación, la interpretación y como público, siguiendo la estela de producciones anteriores como ‘Árbolaré’, ‘Hirira’, ‘Itsasotik’, ‘Nora?’, ‘Egia ala geRuza’ y ‘Nizugu’, de gran acogida y repercusión.

Titulado ‘Zomozorroak’, este espectáculo de nueva producción y estreno absoluto –donde los músicos son insectos, siempre de negro y muchas veces cargando su sustento a la espalda– sorprenderá al público entre una selección de números orquestales y vocales de la obra Peer Gynt de Grieg y un fragmento del Concierto para trompeta de Hummel, que serán interpretados por Easo Sinfonietta y Easo Abesbatza, con dirección musical de Lucía Arzallus, dirección lírica de David de Oliveira y dirección escénica de Iñigo Santancana.

Todo bajo la coordinación de Gorka Miranda, y se podrá disfrutar en una única función a las 19.00 en el Patio de Tabakalera –tengan cuidado los habituales, que este año no es en el Victoria Eugenia–. Y, por si se lo preguntaban, no: este año no hay talleres didácticos. Otra cosa más que nos roba esta extraña Quincena menguante.