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Un poco de ejercicio para mantener el pulso festivo

Pasadas 48 horas de que la fiesta estallara en el Botxo era buen momento para calibrar el estado de forma de aquellos que siguen a Marijaia y qué mejor que un poco de ejercicio aeróbico para comenzar a analizar cuál es el fondo físico de esa troupe. En líneas generales, han superado la prueba.

Txupinera y pregonera tratan de seguir los movimientos de la monitora del aerobithon. (Oskar Matxin Edesa | Foku)

Lunes de balance del arranque festivo, primeros números y valoraciones, y también cita con el ya tradicional aerobithon, actividad en la que comparseras y comparseros, pero también muchas de esas personas que han quedado atrapadas por la magia de Marijaia, evalúan su estado de forma tras 48 horas de trepidante actividad. Como suele ser habitual, ha costado que el personal cogiera el ritmo que ha impuesto la monitora, pero la mayor parte han sido capaces de seguirlo en la medida de sus posibilidades.

Entre las incondicionales, comparseras de Triki Mailu y Satorrak, anfitrionas, pero también otras de Hontzak o Kaixo, a las que se han sumado más. Las ha habido que han llegado ataviadas con ropa deportiva, dejando claro que lo iban a dar todo, y así ha sido. La experiencia ha jugado a favor de quienes están habituadas a cuidarse, aunque la juerga también pasa factura a ellas.

Aerobithon en Aste Nagusia. (Oskar MATXIN EDESA | FOKU)

Al poco de comenzar a medir el nivel de cada una ha irrumpido en el escenario de Kaialde la pregonera, Onintza Enbeita, a la que ha seguido la txupinera, Ainhoa Urrejola, acompañadas de integrantes de Bilboko Konpartsak que esta semana les asisten. La bertsolari ha entrado dubitativa, acostumbrada a los escenarios pero no para superar este exigente examen. 

Sus gestos han mostrado que estaban dispuestas a superar la prueba, aunque sus vistosos trajes no parecen estar diseñados para ello. Cada vez que Urrejola y Enbeita han tratado de agacharse para seguir los movimientos de la monitora, han constatado que sus faldas ponían límites, y qué decir de sus casacas, que han hecho lo propio. 

Sudar la gota gorda para seguir adelante

No ha sido fácil seguir el nivel impuesto, y lo más importante, ser capaz de realizar cada uno de los movimientos de la monitora. Un breve rodaje ha servido para que txupinera y pregonera, además del séquito, adquieran el tono exigente que les ha propuesto, al igual que la tropa que sudaba ya la gota gorda. Todo por Aste Nagusia, que no se ha llegado al ecuador y hay retos diarios que superar. Esa compenetración ha llegado a los sones del popular ‘Dai-Dai’, de Shakira. Dos canciones más y Enbeita y Urrejola han abandonado el escenario camino de su siguiente compromiso, que los tienen variados. 

(Oskar MATXIN EDESA | FOKU)

Para entonces, el personal respondía de forma afirmativa a cada una de las pruebas que les proponía la directora de escena. Brazos al cielo, como la reina y señora de Aste Nagusia, y palmas, que algunos de los que se habían unido al ejercicio aeróbico por unos minutos no han sido capaces de dar porque tenían sus manos ocupadas con un vaso. La pérdida de líquidos la trataban de compensar a base de trago de cerveza y kalimotxo. Fuera de la carpa, el agua empapaba los cuerpos durante unos minutos.