INFO

Un joven agente secreto

GLAXO
Tit. Orig.: ‘Glaxo’
Dir. y Guion: Benjamín Naishtat
Prod.: RT Features y REI Pictures. 
Int.:  Lali Espósito, Marcelo Subiotto, Esteban Bigliardi, Esteban Lamothe, Manu Fanego, Alan Sabbagh.

Fotograma de ‘Glaxo’, con Lali Esposito como protagonista. (DONOSTIAKO ZINEMALDIA)

Exorcizado el terror de la ‘Junta en Rojo’ (Concha de Plata a la Dirección), sopesada la crisis del Estado en ‘Puan’, Benjamín Naishtat vuelve a conjugar la Historia en primera persona en ‘Glaxo’, adaptación de la novela homónima de Hernán Ronsino, complejísima, escrita desde cuatro puntos de vista, en cuatro momentos diferentes y saltándose el orden cronológico, unidos por una serie de traiciones.

También a cargo del guion, Naishtat pone en el centro los caprichos tardíos de un agente de la dictadura peronista, Folcada, cuyos aires de mafioso invocan todos los fantasmas del siglo veinte argentino. Un bardemizado Marcelo Subiotto despliega en una sola ocasión el aura monstruosa de este hombre con un pasado: la película, dispersa, no le deja mucho más espacio para brillar.

Pero ‘Glaxo’ se explica como un melodrama, entre los compases arrebatados de Shigeru Umebayashi (‘In the Mood For Love’) y desplegándose cual una muñeca rusa de relatos en off. Apostillada por un humor extraño, casi surrealista (incluye mormones yanquis y lengüetazos sin contexto), eso sí, la cinta es más deudora de Pedro Almodóvar que de Wong Kar-wai.

Eso es, llega repleta de iconografía sexual, tomada con una pizca de humor: el affair entre la seductora Miranda (Lali Espósito) y el joven Miguelito (Joaquin Bonadeo, ladeando la cabeza como un perrito) avanza irrisorio y descafeinado pero se narra en paralelo a la doma de una yegua salvaje. Parece un anuncio de colonia. En definitiva, resulta sencillo comparar ‘Glaxo’ con ‘El agente secreto’, otro cuento fragmentario sobre el horror fuera de plano. Mismos ingredientes, menos músculo.