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La vida de Nanni Moretti en cinco frases de sus pelis

El director italiano está en Donostia para presentar su último trabajo, ‘Ocurrirá esta noche’. Repasamos su trayectoria, que ha llegado al medio siglo a través de las escenas más icónicas de su trabajo

Nanni Moretti, este años en el festival de Venecia. (Stefano RELLANDINI | AFP)

‘Ocurrirá esta noche’ es el último largometraje de Nanni Moretti, querido y peculiar director italiano que decidió rodar esta película el año pasado en Donostia y que ha presentado en Zinemaldia.

Junto con Paolo Sorrentino, en este momento Moretti es el cineasta más reconocible, quizás, y cada filme suyo lleva algo especial. Empezando por algunas frases, extremadamente eficaces, que se han hecho inmortales, muy utilizadas en el día a día en Italia. Hemos elegido cinco de estas un poco también en plan homenaje al gran artista.

‘¡No, el debate no!’

Empecemos con el primer largometraje de Nanni Moretti, el más que artesanal ‘Io sono un autarchico’, que cumple medio siglo en 2026. Una película de culto absoluto donde aparece el alter ego del director romano (nacido por casualidad en Brunico, en las Dolomitas), el personaje de Michele Apicella, interpretado por él mismo. 

Se trata de un joven que tiene aspiraciones artísticas e intenta concretarlas con un grupo de colegas. La idea es producir una obra de teatro con todo lo que conlleva eso, incluso contactar a los críticos para que la vean. Al final todo parece salir bien, entre los problemas personales de Michele/Nanni, que tiene que cuidar también a su hijo pequeño habiéndose separado con su pareja. 

En una de las últimas escenas después de la conclusión de la obra teatral sale al escenario el coprotagonista de la peli anunciando que va a haber una tertulia, una charla de debate. Sin embargo, desde el público alguien evidentemente ya no puede más y se escapa gritando ‘No, il dibattito no!’. Esta expresión tan clara y neta, este rechazo de lo que parece una pérdida de tiempo, es la reacción casi sarcástica al hablar de hecho sobre la nada. 

‘Mi si nota di più se vengo e sto in disparte o se non vengo per niente?’

Pasan dos años y con ‘Ecce bombo’ Nanni Moretti se convierte en el director más original de la nueva generación de directores italianos. Fiel a sus temáticas alucinadas, el personaje de Michele Apicella evoluciona hacia esta especie de alienado, de loser que no sabe realmente qué hacer, al igual que todos a su alrededor. La tendencia a ser sociopático es evidente, además.  

Este filme tiene un desarrollo bastante irregular, compuesto más de escenas sueltas. En una de estas, quizás la más famosa, Michele está en una llamada por teléfono con alguien. Un amigo, probablemente; no lo sabemos. Aún así va discutiendo sobre una fiesta adonde no tiene muchas ganas de ir. Sin embargo, empieza a hacer unas suposiciones para subrayar su propia importancia, como un intento de auto-hincharse en cuanto tema de discusión. «Se me nota más si vengo y me quedo apartado o si no vengo?». Porque también las ausencias pueden ser muy ‘presentes’, muy concretas. 

‘Continuiamo così, facciamoci del male’

La casa de producción de Nanni Moretti se llama Sacher, como el pastel típico de Viena. Esto refleja el morbo que el director tiene con los dulces, y que se percibe en ‘Bianca’, de 1984, la peli más madura de la primera parte de su carrera.

Michele, de nuevo, ahora es un profesor que intenta vigilar la vida de todos sus vecinos, para que se porten de la mejor manera. Es una comedia negra, con tonos policiacos y un final sorprendente donde Moretti nos muestra otra obsesión suya, o de su personaje: conectar la personalidad de una persona a los zapatos que lleva.

Por otro lado, vengamos a la Sachertorte. Durante una cena con sus vecinos de repente Michele, mientras está hablando con una persona, empieza a criticar al padre de esta familia, porque corta mal un trozo de Montblanc, un pastél muy elaborado. Empieza todo un discurso casi filosófico sobre la bollería, hasta que descubre que este nombre, el padre, no conoce la Sachertorte. Para Michele es algo impensable, una especie de pecado original. «Sigamos así, haciéndonos daño», es la respuesta a esta ignorancia sobre los postres, máxima expresión de autolesionismo.

‘Io credo nelle persone, non credo nella maggioranza delle persone’

Acabada con ‘Palombella Rossa’, la epopeya de Michele Apicella a partir de 1993, Nanni Moretti se pone en escena a sí mismo con ‘Caro diario’, por ejemplo. Tres episodios muy distintos entre ellos en cuanto a temáticas y a manera de rodar.

En el primero el director se mueve por Roma conduciendo su Vespa color azul oscuro. Es la imagen misma de la casa de producción Sacher, el perfil trasero de Moretti llevando el casco. Moviéndose por la Ciudad Eterna, visita barrios ajenos a la multitud, por ejemplo la Garbatella, y cuando encuentra un semáforo rojo baja de la Vespa para hablar con un hombre que está en un descapotable igualmente parado.

Allí Moretti empieza otro discurso bastante filosófico diciendo que «cree en las personas, no en la mayoría de las personas». Y que le gusta estar en una minoría. 

Creer en las personas es una frase muy fuerte, tiene también un lado ‘electoral’, quizás simpatizando con los perdedores. Al mismo tiempo Moretti sigue con su actitud ‘asocial’, diciendo que no cree y no se fía de la mayoría de las personas. En todo esto el hombre que espera en el semáforo saluda y se va.

‘Dì qualcosa di sinistra!’

Llega 1996 y por primera vez desde hace tiempo la izquierda gana las elecciones en Italia. Nanni Moretti, históricamente muy comprometido antes con el Partido Comunista italiano y luego con sus herederos (o parecidos), finalmente puede celebrar. Lo hace con ‘Aprile’ (Abril), el mes de la victoria del centro-izquierda contra su archienemigo Silvio Berlusconi.

Se trata de un filme al estilo documental, Moretti se interpreta a sí mismo gozando también de su reciente paternidad. Aquí hay muchas partes filosóficas, como la reflexión sobre los medios de comunicación (‘un único gran periódico’) que condiciona mucho a la opinión pública.

Un clásico ejemplo son los debates políticos donde a veces se cruzan los pesos pesados de los partidos. Y como una velada de boxeo, Moretti sigue a una de estas tertulias entre Berlusconi y Massimo D'Alema, líder de la izquierda. El director sufre en el sofá, ve que ‘El Cavaliere’ está ganando la partida mediática e invita a D'Alema a reaccionar. «Di algo de izquierdas!», grita a la pantalla Moretti. Como si esta categoría política pudiera ser un arma que lanzar en el ring. Vista la tendencia de la izquierda italiana en ser en primer lugar víctima de la potencia mediática de Berlusconi y al final muy poco atenta a las instancias progresistas, el grito de Moretti se ha convertido en una entera base electoral. Igual junto con la primera de estas frases, ‘No, il dibattito no!’.