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Las primeras elecciones de Aitor Esteban como presidente de un EBB complejo

Las elecciones y las campañas que les preceden no son nada nuevo para Aitor Esteban, sobre todo las del Congreso. Pero está vez su papel va a ser distinto: no será el candidato con tirón, sino el presidente de un EBB donde se cruzan distintas familias e intereses.

El presidente del EBB, Aitor Esteban, leyendo su discurso en el Alderdi Eguna. (Jaizki FONTANEDA | FOKU)

Las del 29 de noviembre serán las primeras elecciones que Aitor Esteban deberá afrontar desde la planta más alta de Sabin Etxea como presidente del EBB. No estará Andoni Ortuzar, que parecía alguien imprescindible en estas tareas, con Joseba Aurrekoetxea en la sala de máquinas. El de Sanfuentes no supo calcular bien los tiempos de la elección más trascendental de sus últimos años, el de su renovación al frente de los jeltzales. Tardó en dar el paso adelante y dejó que le creciera «otra candidatura con suficiente ambición», como él mismo confesó, y al final decidió dar ese paso pero a un lado «para evitar el riesgo de división».

El proceso de renovación del EBB y elección de su presidente se hizo después de los relevos en las ejecutivas regionales, que se rejuvenecieron bajo la batuta de Andoni Ortuzar. A la segunda vuelta para presidir la dirección nacional del partido podrían haber pasado el propio Ortuzar, Markel Olano y el finalmente elegido Aitor Esteban, pero los dos primeros se apearon antes. El guipuzcoano escribió en X que «quiero agradecer a Andoni Ortuzar todo lo que ha hecho por nuestro país. Como dicen Ortuzar y Esteban, teniendo en cuenta la unidad y la participación, no voy a pasar a la segunda vuelta para ser lehendakari del EBB. Gracias a los compañeros de partido que me habéis apoyado». 

Markel Olano había sumado el apoyo de 30 batzokis en su territorio y todo indicaba que no quería presidir el EBB, sino utilizar esos apoyos para que los suyos ganen terreno en la dirección jeltzale.

Porque, al final, la nueva ejecutiva fue fruto de un pacto entre las partes y los ocho nombres a elegir llegaron a la militancia en una única plancha, aunque disimulada porque eso no está permitido por los estatutos. Tampoco se tuvo en cuenta la paridad.

En esa plancha figuraban por Bizkaia la integran Miren Martiarena, Manu Tejada y Andoni Busket, (sector Ortuzar) y Maite Ipiñazar (Esteban). Por Gipuzkoa: Markel Olano y Jon Ganbra. Desde Araba: Joseba Díez Antxustegi. Y como representante de Nafarroa: Javier Ollo. 

Añadan a ello los presidentes de cada territorial, Jone Berriozabal, (Araba), Iñigo Ansola (Bizkaia), María Eugenia Arrizabalaga, (Gipuzkoa), Unai Hualde (Nafarroa) y Pantxoa Bimboire Haritschelhar (Iparralde). De ellos el que más proyección pública tiene es el presidente del BBB, que en alguna ocasión ya ha contradicho públicamente a Aitor Esteban.

Una herencia poco atractiva

El actual presidente del EBB cogió las riendas del partido el 30 de marzo de 2025 tras todo un ciclo electoral en el que convocatoria a convocatoria el PNV perdió muchísimos votos en comparación con los resultados de cuatro años antes. «El partido acostumbrado a ganar» –como dijo en su momento, Itxaso Atutxa, esposa de Aitor Esteban– quedó en tercera posición en las últimas elecciones celebradas, que fueron las europeas, que en la CAV ganó EH Bildu. En las autonómicas empató a 27 escaños con la izquierda independentista. No fue algo casual. Entre las elecciones al Congreso de 2019 y 2023 el PNV perdió 101.733 votos, de las municipales de 2019 a 2023 cayeron 81.473 y en las Juntas Generales se esfumaron 85.755 papeletas. Esto supuso que en Cortes bajaron del 32,01% al 24,00%, en los ayuntamientos del 35,82% al 31,69%, en juntas del 38,68% al 34,43% y en el Parlamento de Gasteiz del 38,70% al 34,82%.

La herencia no es la mejor de las posibles, pero aún así ahora se la juega personalmente tanto en estas «generales» como, sobre todo, en las próximas municipales y forales. Y se la juega dentro y fuera de su partido.

Pero, además, tiene otra desventaja: él no va a ser candidato y de momento no hay una figura con su fuerza para presentar por Bizkaia, un territorio crucial. La actual portavoz en el Congreso, Maribel Vaquero, si repite, la deberían presentar por Gipuzkoa, y no es una candidata que despierte entusiasmo ni tenga el tirón que tuvo su antecesor, Aitor Esteban.

Aunque oficialmente siempre se transmite el discurso de la unidad, el runrún que llega es que las distintas familias desconfían unas de otras. Habrá que ver cómo se conjugan todos los intereses a la hora de elaborar estas listas con las que Aitor Estaban se va a examinar de su primera reválida como presidente del EBB.