Vuelve Koreeda
SHEEP IN THE BOX
Japon, 2026. 126’ Direc y guion: Hirokazu Koreeda. Int.: Haruka Ayase, Rimu Kuwaki, Daigo, Kotaro Daigo Música: Taku Matsushiba. Foto.: Ryûto Kondô.
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La nueva película de Hirokazu Koreeda, ‘Sheep in the Box’, nos lleva a un futuro no demasiado lejano, donde la tecnología ya es capaz de reconstruir la apariencia y la voz de una persona fallecida. Un futuro en el que la frontera entre recordar a alguien y devolverlo a la vida comienza a desdibujarse
Una pareja destrozada por la muerte de su hijo acepta acoger en casa a un niño humanoide creado a su imagen mediante inteligencia artificial. Lo que nace como un intento desesperado de llenar el vacío dejado por la pérdida acaba transformándose, poco a poco, en una nueva forma de vida familiar: luminosa en algunos momentos, profundamente inquietante en otros. La pregunta parece inevitable: ¿puede la tecnología devolvernos a las personas que hemos perdido?
Koreeda podría haber utilizado esta premisa para adentrarse en el terreno de la distopía tecnológica o del thriller de ciencia ficción. Sin embargo, su interés está en otro lugar. Como tantas veces en su cine, la tecnología es apenas la puerta de entrada a una cuestión mucho más humana: ¿qué estamos dispuestos a hacer cuando no somos capaces de aceptar una ausencia?
Porque si una máquina puede reproducir un rostro, una voz, determinados gestos e incluso recuerdos, la cuestión deja de ser cuánto se parece a quien perdimos. La verdadera pregunta es otra: ¿en qué momento dejamos de estar ante un recuerdo y empezamos a relacionarnos con alguien?
Ahí aparece el Koreeda de siempre. Cambian las herramientas, cambia el paisaje y cambia incluso la naturaleza de los personajes, pero permanecen sus grandes obsesiones: los vínculos, la familia, la pérdida y esa necesidad casi instintiva de aferrarnos a los demás. También aquello que sucede cuando un vínculo se rompe y nos obliga a aprender a vivir con el espacio que deja.