INFO
Elkarrizketa
Cecilia Marcos
Jugadora de la Real Sociedad

«La rueda tiene que empezar otra vez a girar»

Dos roturas de ligamento cruzado anterior amenazaron su futuro, pero la perseverancia ha acabado traduciéndose en continuidad y protagonismo. Su mejor curso se vio acompañado por los éxitos del equipo; ahora se resisten, aunque la donostiarra confía en que el punto de inflexión ya se haya superado.

Cecilia Marcos, en Zubieta. (A.U.L.)

Con la visita este domingo del Barcelona a Zubieta arranca el segundo tramo de la temporada para la Real, que incluye la eliminatoria europea con el Fenerbahçe y tres derbis consecutivos. No es de extrañar que Cecilia Marcos (Donostia, 2001) haya «agradecido» el parón internacional, sobre todo teniendo en cuenta lo que había pasado antes, en un arranque de curso «un poco alborotado», «exigente» a nivel físico y mental y con resultados por debajo de lo esperado. 

En el análisis de estos primeros meses, es imposible obviar la salida de Arturo Ruiz.

Claro, fue un shock. Pero bueno, pasó, el club lo gestionó desde el primer momento de la forma más natural, contándonos lo que había pasado con claridad y tomando la decisión de traer a Gorka. Al equipo le costó un poco asumir lo que había pasado, pero nos pusimos rápido a juntarnos, a darle la vuelta, a recordar que nosotras seguimos siendo las mismas, a conectar con el nuevo staff y a trabajar para hacerlo lo mejor posible.

La marcha de Ruiz tampoco puede ser la única explicación al flojo inicio de curso. 

Bueno, el equipo empezó con confianza y las ideas muy claras y de repente desaparece la batuta. Hay que volver a buscar los roles de cada una y del nuevo staff, una identidad clara de equipo... Y eso no es fácil, es obvio que nos ha costado, se ha visto que nos costaba ser nosotras, estábamos poco fluidas...

El equipo tampoco es el del año pasado. Se ha ido la mitad de los goles, tres o cuatro titulares, hay lesionadas... 

Ha habido cambios y la plantilla no es extremadamente amplia. Pero creo que la gente que ha venido está aportando muchísimo y que junto a las que estábamos de antes estamos trabajando bien. La cuestión es coger dinámica, confianza; la rueda tiene que empezar otra vez a girar.

Qué importante es la cabeza. 

Entras en un bucle y empiezas a no saber qué tocar, qué no, dudas, para cortarlo y cambiar de dinámica. Yo creo que ya hemos dado ese paso. El partido en Edimburgo, aunque no se ganara, fue un punto de inflexión, se vio al equipo con mucha confianza. Luego aquí, dar ese paso en Europa, ganar en Valencia... Todo eso nos da más confianza y es más fácil seguir adelante.

¿En el campo también perciben la evolución? 

Sí. Además el equipo creo que se siente más cómodo en este nuevo sistema de cuatro con extremos, se siente a gusto, en el día a día también se nota...

¿En qué hay que mejorar aún? Contra el colista se acabó pidiendo la hora. 

En aprovechar los momentos en los que estamos mejor, en los que somos superiores, y sentenciar a los rivales. Porque luego en las segundas partes, todo el mundo sabe corregir y mejorar las cosas y se complica.

En su caso, ¿las mejoras llegan a tiempo? Europa está ya a ocho puntos. 

Yo creo que ahora no estamos pensando en cómo vamos a acabar. Sabemos de dónde venimos, lo que nos ha costado, y estamos enfocadas en entrenar bien, con unas ideas claras, confiar todas en lo que sabemos hacer e ir poniendo una piedra encima de la otra bien puesta.

No sé si el año les da opción a esa calma. Son cuatro competiciones. ¿Va a haber que priorizar alguna? 

La Liga es la competición de la que vivimos, la que te da todo lo demás. Pero todas te remueven algo, te ilusionan, son un premio que se ha ganado el equipo... Vamos a trabajar todas juntas y con confianza y marchando paso a paso.

El siguiente paso lo tienen que dar ante el Barcelona. 

Ya sabemos quiénes son, a qué nivel están... Pero era igual el año pasado y les ganamos. Fuimos todas juntas, convencidas, también durante la semana, sabiendo lo que teníamos que hacer cada una en cada momento... Intentaremos repetirlo.

Fue uno de los grandes momentos de un año repleto de ellos, también para usted.
 
Sí, me costó empezar, con el trabajo del día a día, sabiendo que si había continuidad entre semana acabaría llegando, acabé muy bien la temporada.

Vimos a una Cecilia más madura, desinhibida, con confianza... ¿Fue su mejor temporada? 

Sobre todo fue mi año con más continuidad. No solo en minutos, sino entre semana, completando entrenamientos, sin apenas lesiones... Esa continuidad te da mucha confianza. ¿Jugar? Está claro, es lo que queremos, pero es el hecho de sentirte tranquila, saber que estás haciendo las cosas bien, y ya llegará lo que tenga que llegar.

Ha empezado esta temporada como acabó la anterior. 

Era uno de mis miedos, porque el verano se agradece, pero también te para mucho y tienes que gestionarlo para volver en buena dinámica. Creo que este verano he dado con la tecla. He vuelto muy bien físicamente, emocionalmente y con la misma confianza del año pasado.

Y capitana. 

Estoy muy agradecida al club y al equipo por esa confianza. Aquí estamos, con brazalete o sin él, para ayudar a todo el mundo, a las de fuera, a las que suben, al staff, y a intentar servir de ejemplo trabajando, siempre con actitud positiva.